Autor del libro basado en el caso de Nabila Rifo: “La investigación de la Fiscalía fue mala”

Eleodoro Sanhueza conversó con EL DÍNAMO respecto al bullado caso que remeció al país hace casi cuatro años y las razones que lo llevaron a abordarlo a través de una ficción.

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Autor del libro basado en el caso de Nabila Rifo: “La investigación de la Fiscalía fue mala”
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“Los Ojos de la Verdad” se titula el libro que lanzó recientemente Eleodoro Sanhueza y que se basó en el caso de Nabila Rifo, la mujer que el 6 de mayo de 2016 fue brutalmente golpeada al punto de perder sus dos ojos.

Este es el tercer libro del escritor que se mudó desde la región de La Araucanía a la de Aysén hace más de 20 años por motivos laborales. Anteriormente ya había lanzado dos obras literarias: Sombras en la Lluvia y Almas en el Río, ambos basados en el denominado Caso Aysén que se remonta a fines de la década de los 90, donde un grupo de jóvenes desapareció sin dejar rastro alguno.

En esta oportunidad, decidió ficcionar uno de los casos más bullados en cuanto a violencia de género y que terminó con una condena de 18 años de cárcel para la pareja de la víctima.

En conversación con EL DÍNAMO, Sanhueza destaca que en los últimos años la región sureña se ha caracterizado por diversos casos relacionados a la crónica roja, lo que él atribuye a una “situación hereditaria en relación a cómo se configuró la región”.

“La región de Aysén tiene menos de un siglo. Yo creo que recién en dos mil veinte y algo vamos a encontrar que cumpla un siglo alguna de las ciudades más importantes”, sostuvo el escritor. En ese sentido, explica que “es una población reciente y que se caracterizó por estar demasiado aislada, lejana de los grandes centros urbanos. Por mucho tiempo estuvo ‘alejada de la mano de Dios’”.

“A Coyhaique llegan muchas personas buscando nuevas oportunidades, los principales trabajos son en estancias. Llegaban diez personas y uno era casado, todos los demás solteros. Por lo tanto también habían disputas por una mujer. Algunos hombres solos los mandaban a trabajar 50 kilómetros hacia la montaña y esa cultura se fue prolongando. La cultura del ‘puestero’, hombres que viven en la montaña todavía, pero hace 15 años era un trabajo bastante bien pagado y querido por la gente”, agregó.

Con todo esto, el autor del libro basado en el caso Nabila Rifo insiste en que en la región “tenemos una cultura un poco lejana y, al mismo tiempo, dentro de la configuración misma de la región. El cuchillo, por ejemplo, es una herramienta principal no solo para trabajar, sino también para comer y también para defenderte. Tiene tres objetivos y todavía se usa. Hay una cultura de rigor de quién es el que maneja mejor el cuchillo, el que habla más fuerte o el que monta mejor a caballo. Hay una cultura de machismo, de violencia. Tú miras Santiago, Concepción, Valparaíso o Viña y llegas a Coyhaique y te das cuenta que aún están más atrás. Todavía es 1980, 1990”.

“Yo creo que básicamente tiene mucho que ver eso. Además, tiene uno de los índices más alto de consumo de alcohol del país. Se dijo muchas veces, como en el caso de las desapariciones de Aysén entre 1997 y 2001, que el principal factor para la gente política, judicial, policial, era que el consumo de alcohol y drogas y estas familias desorganizadas que existían en la región, permitían que los jóvenes abusaran de esto y se tiraran del puente, o se pelearan y se mataran entre ellos, o peleando o corriendo cayeran al río”, indicó.

-Es por eso que describiste muy bien cómo era la vida en Aysén al comienzo del libro…
-Claro, la idea era esa, de marcar bien el espacio físico con su ambiente y vamos a relatar la historia, y a vivir la historia que vamos a contar.

El bullado caso de Nabila Rifo

-De tantos casos en esa zona, ¿por qué decidiste enfocarte en el caso de Nabila particularmente? ¿Influyó lo mediático que fue?
– Sí, yo creo que eso. Hay una cosa súper importante que, básicamente, por lo mismo yo no la quería escribir. Si bien tengo dos libros anteriores con casos que pasaron hace mucho tiempo y gracias a ellos han podido ser conocidos por quienes no tenían idea de ello. La verdad es que son historias que impactan. Si un día decides irte a vivir a Puerto Aysén, cuando tú llegas, lo primero que te cuentan es la desaparición de doce jóvenes. He tenido la suerte que estos libros se han difundido muy bien en la región, en universidades. Entonces me toca año a año estar conversando con los estudiantes y a partir de ahí se genera esta motivación por el caso de Nabila. Y me comentan que ‘el caso de Nabila tiene cabos sueltos’ que ‘quién puede asegurarse que fue el esposo el que hizo esto si no hay ninguna prueba’. Efectivamente poco a poco me fui dando cuenta que había algo más que investigar.

A lo que la gente hablaba en este denominado ‘boca a boca’, a Eledoro Sanhueza también le llegaron rumores que giraban en torno al caso de Nabila. Según relató, “en Coyhaique a los cinco días ya sabíamos que la pareja no era, pese a que había todo un proceso, un juicio, que duró como un año, de que la pareja no le había hecho esto a Nabila. La gente lo empezó a mezclar o a vincular con el caso que yo había escrito (Caso Aysén). Obviamente que después de eso, está todo esto que fue un caso mediático a nivel nacional, que se transmitió en TV casi en directo durante muchos meses, todos los días salían notas en los diarios, en internet… Se hizo un radioteatro también. Todo eso hizo que yo por lo menos tengo la posibilidad de investigar un poco más”.

-Con todas estas aristas, ¿por qué decides escribirlo como una ficción y no como una crónica periodística?
– Para ser honesto, yo no manejo mucho la crónica periodística y mi vínculo con la literatura es básicamente eso: literatura, ficción. Me gusta la ficción, ahí es donde digo ‘dónde voy más a la segura como autor, como narrador’. A mí se me ha criticado mucho mis libros porque hago esta mezcla que parece ser un poco forzada porque por un lado está la realidad y por otro la ficción. En fin, digo no me importa.

A eso, asegura, la crónica “no me da esta libertad”, puesto que con este caso “si hacía una crónica periodística iba a contar lo que todos saben, porque ya lo contaron los medios de comunicación. Entonces, ¿qué es lo nuevo? Definitivamente fue súper complejo meterse a investigar, fue imposible. Nadie quiso hablar, ningún testigo, ni la pareja implicada. Nadie. Nabila cobraba plata. No había ninguna posibilidad más que guiarse por lo que los medios de comunicación publicaban y por la forma en que se realizó la investigación de la policía y los abogados de la Fiscalía y defensoría, leer la sentencia y meterse a investigar, saliera lo que saliera”.

Por lo mismo, salió a recorrer bares “para saber qué era lo que salía, si es que había una vinculación con trata de personas, prostitución. En Coyhaique se decía que Carabineros estaba ligado a abusos sexuales, prostitución infantil, y por lo mismo estaban tratando de culpar a este compadre (Mauricio Ortega) para que no se siguiera investigando más allá. La novela se mete con esos temas, deja en claro la otra parte, pero en la historia aparecen dos personajes que dicen ‘qué tan posible puede ser que exista una verdad por este otro lado’”.

Los cuestionamientos de Sanhueza

– ¿Qué sensación te dejó la investigación que llevó a cabo la Fiscalía?
-Que era mala. Es una muy mala investigación, pero eso tampoco me sorprende en Aysén. Todas las investigaciones de casos complejos han sido malísimas. Sabemos que por el hecho de estar aislados, quizás el trabajo judicial se hace a medias o a lo mejor en eso caracteriza a la justicia y a la policía chilena. Pero, además de eso, me sorprende que aquí básicamente hay algo: no hay evidencia de que él sea el culpable de esta golpiza, porque hay dos testimonios de la víctima donde primero dice que es otra persona y después, motivada por la conversación con el fiscal, es que dice ‘la primera vez mentí, la verdad es que él fue’. Ella tenía 2,2 grados de alcohol y con eso, tú sufres de amnesia temporal. Es decir, ella no puede recordar a las cinco o seis de la mañana lo que le sucedió porque había tomado demasiado. Creo. Quizás en este caso no aplica, quizás tenía resistencia al alcohol, pero con esa cantidad ella no debiera recordar.

Por otro lado, plantea que a Ortega “no le hubiese permitido una cirugía tan perfecta como fue y que “tampoco se investiga muy bien cuál es la forma de cometer el delito porque ella es golpeada en el rostro, en su cabeza, y además sus globos oculares salen de sus cuencas. ¿Fue de esa forma o a través de los golpes? Todo se hizo a la rápida”.

La teoría del autor del libro basado en el caso de Nabila Rifo es que “hay un mandato gubernamental que dice ‘hey, en esto hay que tener un culpable. ¿Tenemos culpable?’, ‘señora Presidenta, lo más probable es que haya sido el esposo’, ‘Perfecto, démosle ahí. Fiscales, háganlo ahí’. Contratan a una abogada y ella construye toda la maquinaria. Inteligente, matea, estudiosa trabajando con sus asesores construyen esto para ganar”.

“Por otro lado, la defensa nunca lo defendió completamente a este imputado. También porque había algo desde arriba que hizo que esto fuera como cuando un equipo se deja perder, siento que también hubo eso. Son cosas que nadie va a decir, porque en el fondo van a dejar en evidencia todo esto que se está reclamando: ser transparente, más equitativo”, añadió.

– Me decías que no lograste hablar ni con Mauricio Ortega ni con Nabila Rifo…
– Cuando intenté hablar con Mauricio me mandaron a hablar con su abogado, entonces no me servía. Y con ella logré hablar solo una vez por teléfono, le conté que estaba terminando de escribir un libro y que todavía tenía la posibilidad de incluir algo que ella me dijera y ni siquiera me dijo algo sobre eso, sino que me respondió ‘yo también quiero escribir mi historia. Necesito a alguien que me ayude a escribir mi historia’.

– ¿Existe algún otro caso que te llame la atención para abordar en un futuro libro?
– Ahora en el último tiempo han ocurrido muchos casos que tienen muchos elementos con los uno podría trabajar y tratar de llegar a la verdad, ya sea a través de una investigación periodística o de una ficción. Yo creo que estos casos están tan de moda…

– Como el caso de Fernanda Maciel…
– Claro, yo creo que hay mucha gente trabajando en ello. La verdad es que quizás por eso yo he permanecido en el territorio de Aysén con estas cosas que han sucedido alrededor, más cercano y que me es más cercano acceder a la información. De todas maneras, el caso de Fernanda Maciel es uno tremendo que debe ser uno de los más enigmáticos del último tiempo. 

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