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Aún queda verano: revisa qué destinos chilenos atípicos deberías conocer

Las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Atacama presentan una amplia oferta de lugares interesantes, muchos de los cuales han sido poco explorados por los turistas.

Por , 25 de Febrero de 2020

Cerca de 500 mil chilenos optan por salir del país durante el periodo de vacaciones. Sin embargo, y con el fin de reactivar el turismo local afectado tras el estallido social, Sernatur (Servicio Nacional de Turismo) hizo un llamado a optar por destinos en nuestro territorio, lanzando en noviembre de 2019 la campaña #EligeChile.

Pero, más allá de los típicos destinos chilenos turísticos -y cuando aún restan más de 20 días para que finalice el verano-, ¿qué lugares se recomienda visitar en el país? En esta lista, se destacan destinos de las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Atacama, los cuales cuentan con agradables temperaturas en esta época del año y rincones poco explorados por los turistas.

Región de Arica y Parinacota

Para Gonzalo Flores, coordinador de la Escuela de Hotelería, Turismo y Gastronomía de Inacap sede Ñuñoa, vale la pena redescubrir las playas de la ciudad de Arica, caracterizadas por la belleza de sus aguas cristalinas.

Además, según Flores, “los precios en la Región de Arica están bastante convenientes” y hay diversos imperdibles, entre ellos Putre. “Está al lado del Lago Chungará. Llegas casi a los 4.500 msnm y es precioso. Es impresionante despertarse en Putre. También hay unas termas naturales cercanas, que son las Jurasi”, agregó.

Y es que “visitando Chile puedes encontrar lugares que son naturales, que hacen un contraste con respecto al desarrollo turístico de otros países. Acá puedes encontrar lugares prístinos que no muchas personas han visitado”, destacó el representante de la Escuela de Hotelería, Turismo y Gastronomía de Inacap respecto a los mejores destinos chilenos.

Región de Tarapacá

En el caso de la Región de Tarapacá, entre los destinos recomendados por Gonzalo Flores está Iquique, “aunque no el típico turismo de sol y playa, sino que al interior”, enfatizó.

En esta zona se pueden “encontrar pueblos que tienen historia, empezando por Humberstone, que son las salitreras. Está a casi a 30 minutos de Iquique, es una salitrera abandonada que es preciosa porque cuenta además una historia que pasó hace 100 años atrás. Y está remodelada, hay un teatro nuevo”, resaltó Flores.

En tanto, “si tú sigues subiendo, vas a encontrar pueblos como Pica, donde hay agua subterránea y se hace una terma natural. Hay dos termas interesantes a las que se puede ir: las de Pica y Mamiña”, sugirió el coordinador de la Escuela de Hotelería, Turismo y Gastronomía de Inacap.

Región de Atacama

Además del popular balneario de Bahía Inglesa, otro de los destinos chilenos destacados es el Parque Nacional Pan de Azúcar y el Salar de Pedernales, con su particular laguna turquesa. El primero ubicado a 30 km al sur de Chañaral, mientras que el segundo está al este de dicha localidad.

“En el Parque Nacional Pan de Azúcar tienes dos opciones de alojamiento. Una que es más familiar, que son cabañas, y tienes otra que es para el mochilero que se queda en camping. Allí puedes hacer trekking y hay básicamente dos alternativas: una llega hasta un mirador, que es un trayecto corto, y otro que es largo, donde llegas al Sector de Las Lomitas y es un trekking de 5 horas aproximadamente. Lo otro que puedes hacer es navegar e ir a la Isla de Pan de Azúcar. Y una tercera cosa es andar en bicicleta y que es espectacular para recorrer el parque”, explicó Flores.

En cuanto al Salar de Pedernales, “llegar hasta allá ya es una aventura. Ahí te encuentras una laguna con la sal, donde puedes flotar igual que en el Mar Muerto”, destacó el coordinador de la Escuela de Turismo.

A estos destinos, se suma la Caleta Chañaral de Aceituno. “Acá hay observación de cetáceos, de ballenas en particular, y eso uno no lo encuentra en otro lugar de Chile. Así que es interesante”, detalló Flores.

Entonces, “la invitación es que puedan ir y conocer estos atractivos, y al mismo tiempo puedan compartir con las personas que viven allí y saber qué es lo que hacen, compren sus artesanías y disfruten de la comida local. Esa es una forma también, a propósito del estallido social, de poder colaborar”, finalizó Flores.