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Movilidad, precios y ansiedad: las causas del aumento de peso durante la pandemia del coronavirus

El confinamiento hizo que muchas personas modificaran su hábitos alimenticios, lo que complica su salud. La actividad física y el consumo de alimentos saludables es clave para revertir estas complicaciones.

Movilidad, precios y ansiedad: las causas del aumento de peso durante la pandemia del coronavirus
Por 22 de Octubre de 2020

La pandemia del coronavirus trajo consigo varios cambios en la vida diaria de las personas, entre ellos el aumento de peso registrado en muchas personas tras meses de confinamiento, teletrabajo y dificultades económicas que perjudicaron la compra de alimentos.

La poca movilidad del encierro, la calidad de los productos consumidos y los aspectos psicológicos relacionados con la propia crisis que se está viviendo son algunos de los factores que están detrás de este problema.

Expertos creen que para revertir este tipo de complicaciones no solo se necesitan acciones individuales, sino que también una acción global de las autoridades en el fomento de un estilo de vida saludable, especialmente cuando el mismo COVID-19 impacta duramente en personas con obesidad, diabetes e hipertensión arterial, entre otras enfermedades.

Movilidad, alimentos y ansiedad

Ximena Martínez, nutricionista de la Red Salud UC Christus, analizó con EL DÍNAMO algunas de las causas que estarían detrás del aumento de peso sufrido por muchos chilenos durante los momentos más difíciles de la pandemia del coronavirus.

La especialista señaló que una de las hipótesis detrás de este fenómeno podría ser la falta de movilidad otorgada por la propia cuarentena.

“Acciones como salir a caminar por la calle y hacer un poco de ejercicio, las que implican un gasto de energía, se redujeron drásticamente, por lo que todo queda ahí si se sigue comiendo de la misma forma en la que se hacía antes. De todos modos, hay que señalar que antes de la pandemia un 86% de la población era sedentaria, por lo que se trata de una dificultad que estamos arrastrando desde hace mucho tiempo”, precisó.

Martínez también cree que la cantidad y calidad de los alimentos consumidos durante este tiempo influyeron en que aumentara el sobrepeso.

“La calidad de los alimentos influye mucho, especialmente en personas que encontraron dificultades económicas para acceder a una alimentación saludable. Hubo mucho consumo de harinas, pastas, bebidas gaseosas, mientras que se comió poca fruta o fibra”, señaló.

De todos modos, la profesional señaló que una de las cosas positivas que trajo la pandemia en el aspecto nutricional es que se pudo volver a comer en la mesa en familia y que, en general, “se privilegiaron las comidas caseras”, aunque por otro lado también se notó un aumento en el consumo de panes y papas fritas.

El aspecto psicológico es otro elemento considerable dentro de las conductas alimentarias de las personas.  La propia angustia por no contagiarse o por la complicada situación económica hacen que muchos coman de más.

“Uno va buscando generar estado de satisfacción y nuestro cerebro funciona sobre la base de hormonas que buscan llegar a un estado de placer y eso podría generarse con el consumo de alimentos calóricos, como chocolates, por ejemplo. Cuando uno está con mayor nivel de estrés se generan niveles de cortisol más alto, los que provocan un aumento en la insulina, y eso termina en un aumento de peso”, aseveró.

La tarea global frente al sedentarismo y la obesidad

coronavirus aumento de peso

La venta de verduras en la Vega Central de Santiago (Foto: Agencia Uno)

La nutricionista señaló que el aumento de peso registrado durante la pandemia implica un desafío no solo para las personas que sufren con los cambios físicos, sino que también con las autoridades y sus políticas a la hora de abordar la crisis.

“Nosotros somos vulnerables a enfermedades infecciosas y si tenemos una población obesa las enfermedades como el COVID-19 atacan con mayor profundidad, por lo que hay que recurrir a medidas más globales para tratar la alimentación de la población”, expresó.

Martínez afirmó que una de estas iniciativas para enfrentar el aumento de peso durante la pandemia del coronavirus podría ser el fomento de la producción de alimentos locales con poco o nulo procesamiento. “Con eso incluso se reactiva la economía”, expresó.

A nivel individual, la experta señaló que la clave es la planificación a la hora de comprar los alimentos, tomando en cuenta el aspecto económico.

“Se debe aumentar el consumo de frutas, verduras, granos y cereales. Nosotros consumimos mucho omega 6, pero poco omega 3, que está presente en los pescados, y que sirve mucho para prevenir las inflamaciones que generan enfermedades como el propio coronavirus. También se debe reducir el consumo de carnes rojas, ojalá cada quince días”, expresó.

La nutricionista también expresó su preocupación con la falta de vitamina D, la que se absorbe a través alimentos y la exposición ante el sol, y que según algunos estudios podría tener una influencia en el sistema inmune.

Ante la falta de dinero para comprar comida, Martínez admitió que los productos saludables “son más caros” que las harinas o pastas, pero afirmó que una buena planificación a la hora de comprar puede equilibrar todo.

“Si yo utilizo una acelga, también puedo hacer preparaciones con el tallo. El aceite de oliva, que es más sano, lo puedo usar con cuidado. También se pueden congelar los productos y saber lo que se puede o no comprar, para así no desperdiciar las verduras que no se ocupan”, aseveró.

Otro aspecto clave es que las personas que antes de la pandemia se encontraban en tratamientos por su obesidad retomen inmediatamente sus controles, para verificar sus niveles de azúcar, colesterol y grasa corporal.

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