Chile encabeza ranking latinoamericano en denuncias de violencia contra la mujer 

Entre marzo y junio de este año, 1.409 mujeres de Latinoamérica fueron asesinadas y 240.809 realizaron algún tipo de denuncia de violencia.

Por
Chile encabeza ranking latinoamericano en denuncias de violencia contra la mujer 
Compartir

En Chile y en el mundo, las medidas de confinamiento que buscan proteger a la población del avance del coronavirus paradójicamente se han transformado en un peligro para las mujeres que sufren violencia de género.

Así lo demuestra una investigación realizada por la Red Latinoamericana de Jóvenes Periodistas en 19 países sobre la violencia contra la mujer en tiempos de pandemia.

Bajo el nombre de Violentadas en cuarentena, profesionales de todo el continente crearon un sitio web que reúne dramáticas cifras en torno a estos fatales meses en que cientos de miles de mujeres han debido convivir a diario con su agresor.

Las devastadoras cifras entregadas por la investigación, contempla que entre marzo y junio de este año 1.409 mujeres de Latinoamérica fueron asesinadas y 240.809 realizaron algún tipo de denuncia de violencia contra la mujer. En relación a este último punto, Chile y Brasil encabezan el ranking latinoamericano en denuncias de violencia contra la mujer con 6.579 y 9.666 llamados, respectivamente.

En Brasil, se incrementó un 39% la cifra de transfeminicidios en relación al mismo periodo del año anterior, mientras que en Argentina, de las 97 mujeres asesinadas entre marzo y junio, 41 murieron en manos de parejas o ex parejas.

En México, solo uno de cinco asesinatos de mujeres son indagados como feminicidio por las fiscalías estatales, y en El Salvador se registraron más feminicidios que muertes por COVID-19 durante la cuarentena obligatoria que fue desde el 21 de marzo hasta la última semana de abril.

El 80% de los agresores en Ecuador son miembros del círculo familiar de las víctimas y en Bolivia, la Encuesta Nacional de Prevalencia de Violencia (2016) revela que 7,5 de cada 10 mujeres han sufrido al menos un episodio de violencia en algún momento de su vida.

Ilustración: Gentileza Distintas Latitudes @dlatitudes

El crítico panorama de Chile

Tal como indica la investigación, con la llegada de la pandemia, el Gobierno chileno lanzó un plan enfocado en la apertura de canales de comunicación e información, con el objetivo de ampliar la cantidad de llamadas que recibe el teléfono de denuncia.

“Esto fue muy acertado. Sin embargo, el problema, pareciera ser que las medidas quedan solo en una primera etapa, sin mayor inversión en lo que pasa después de la llamada ni en los mecanismos, profesionales e instituciones que se dedican a atender a las víctimas. Muchos de los centros de la mujer terminaron buscando mecanismos propios para dar abasto. Al final, las medidas tienen buenas intenciones, pero con la implementación que se les da, no son suficientes”, señala a EL DINAMO Monserrat Saavedra, la periodista que investigó en detalle las cifras de Chile para la investigación que incluyó a 19 países.

Las estrategias gubernamentales de Chile se basaron en dar a conocer los canales de comunicación como el WhatsApp y un chat silencioso en la página del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género.

El crecimiento de llamadas al Fono Ayuda fue explosivo, y las cifras se comenzaron a disparar en el momento que comenzaron las cuarentenas. “Abril y mayo fueron los meses claves del crecimiento al registrar entre 14 mil y 16 mil llamadas, respectivamente. Así, un servicio que recibía en promedio 200 llamadas diarias, se encontró a finales de abril y comienzos de mayo registrando un promedio cercano a las mil llamadas diarias“, indica la investigación.

Estos dispositivos realizan atención psicológica y jurídica ambulatoria para las mujeres, mayores de 18 años, víctimas de violencia por una pareja o ex pareja. Son la primera línea de atención de mujeres en situación de violencia.

En Chile solo se prioriza la denuncia, en vez de hacer un trabajo de prevención. Abrir canales sin generar respuestas eficientes es como para decir que se está haciendo el trabajo, sin hacer mucho realmente. Y las consecuencias de esto las hemos visto todos. Mujeres que vuelven a ser víctimas luego de denunciar y que no cuentan con protección. Al final, juega en contra de la intención”, asegura la investigadora a cargo del capítulo chileno.

“Si no se desarrollan espacios seguros para las mujeres, durante y después de una denuncia, no importa cuántos canales abras o crees, no van a denunciar más mujeres si esta acción les genera más peligro que protección”, critica Saavedra respecto a las conclusiones de su investigación.

Según describe el Ministerio de la Mujer y y Equidad de Género en su página web, “las mujeres, solo por el hecho de ser mujeres, viven diversas formas de violencia de parte de sus parejas o de su entorno que van desde el control hasta la agresión física. Esto se justifica porque en muchas culturas, incluida la chilena, todavía se cree que los hombres tienen derecho a controlar la libertad y la vida de las mujeres”.

Carabineros de Chile creó una campaña para denunciar los casos de violencia de género, niños y adultos mayores, a través de su número 149 (Teléfono Familia) o 133 (Carabineros). Por su parte, el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG) lanzó el chat 1455, para apoyar y acompañar a las mujeres que son víctimas de violencia.

Violentadas en cuarentena, publicada en Distintas Latitudes, es una investigación colaborativa regional realizada en 19 países de América Latina y el Caribe sobre la violencia contra las mujeres por razones de género durante la cuarentena por COVID-19. Esta investigación fue apoyada por el Fondo Howard G. Buffett para Mujeres Periodistas de la International Women’s Media Foundation. 

Más Actualidad

Últimas noticias

Populares

Recomendados