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Director del documental sobre Palma Salamanca: “La figura de Ricardo se hace actual en relación a lo que estamos viviendo en Chile”

Sergio Castro conversó con EL DÍNAMO sobre cómo fue construir esta pieza audiovisual a través del tiempo, incluyendo la reaparición del ex frentista tras 22 años, el primer encuentro entre ambos y la dicotomía familiar que existe ante los hechos que cometió.

Director del documental sobre Palma Salamanca: "La figura de Ricardo se hace actual en relación a lo que estamos viviendo"
Director del documental sobre Palma Salamanca: "La figura de Ricardo se hace actual en relación a lo que estamos viviendo"

El Negro es el nombre del documental que Sergio Castro estrenó la semana pasada y que aborda la historia más íntima de Ricardo Palma Salamanca, uno de los fugitivos más polémicos de la reciente historia de Chile, buscado durante décadas por la policía chilena e Interpol por los delitos de homicidio, infracción a la ley de armas y evasión de presos, en la recordada fuga desde la cárcel.

El ex integrante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) fue declarado por la justicia como el autor material de los asesinatos del ex coronel de Carabineros Luis Fontaine, del ex senador Jaime Guzmán y del secuestro del hijo de Agustín Edwards, entre otros hechos policiales. En 1992 fue apresado y trasladado a la Cárcel de Alta Seguridad, recinto del que escapó en 1996 subiendo al canasto que pendía de un helicóptero, desapareciendo por más de 20 años hasta que es encontrado por agentes de Interpol en París en 2018. Hoy reside en Francia donde está en calidad de asilado político.

El documental de Ricardo Palma Salamanca se aleja de los que se habían realizado en el cine hasta la fecha, al mostrar un retrato mucho más íntimo, donde su familia, compuesta por su madre y sus dos hermanas, dan cuenta de su infancia, adolescencia y los primeros pasos que dio en la clandestinidad.

Sergio Castro, en conversación con EL DÍNAMO, explicó que su principal motivación para llevar a cabo esta película fue “presentar a través de Ricardo las contradicciones de un tiempo histórico en Chile. De alguna forma utilizar la figura de Palma Salamanca para poder contar este tiempo tan complejo que es la transición a la democracia. Un tiempo que se mantiene complejo hasta el día de hoy, eso es una motivación principal”.

“La otra tiene que ver con este punto de vista desde la familia. Para mí era muy importante elaborar una película que saliera un poco de los cánones de cómo nos enteramos de esta figura histórica a través de la prensa, de archivos judiciales, sino más bien de archivos mucho más íntimos. Para mí era una muy importante presentar a estas tres mujeres, a esta madre y dos hermanas, con las contradicciones propias que genera la figura de su hermano o de su hijo”, complementó.

Dicotomía familiar

A través del testimonio de sus hermanas, la película da cuenta de la dicotomía que existe en los Palma Salamanca respecto de las acciones de Ricardo a fines de los 80 y principios de la década de los 90. Esto, que sorprendió a Castro, se convirtió en “un movilizador de guión. Tener a hermanas que hablan de Ricardo en relación a lo que hizo y a la hermandad que tienen, me pareció súper natural, interesante, íntimo, novedoso”.

Pero al mismo tiempo, explicó, “me fue pasando que la historia que hay detrás con estas mujeres también era muy potente. Mujeres que fueron torturadas, abusadas y que de alguna forma iban alimentando también la figura de Ricardo, quizás explicando ciertas cosas de lo que él hizo posteriormente”.

El director del documental destaca que esta es la “primera vez que estas tres mujeres se enfrentaban entre ellas a hablar del tema, a abrir esta caja de Pandora de Ricardo, que también me parecía muy interesante en términos de puesta en escena. Había una cosa medio analítica de eso, como familiarmente hablando”.

Estas tres mujeres, además, eran en un principio las protagonistas de la historia puesto que, según explica el director de El Negro, “en un montaje inicial se buscaba trabajar algunos textos, cartas de Ricardo, casi como ficcionando la figura de Ricardo. En un primer montaje habían algunas recreaciones, pero con el tiempo fueron disminuyendo una vez que Ricardo aparece porque no era necesario recrear nada. El personaje de ficción ya no era de ficción“.

De fugitivo a protagonista

Sergio Castro comenzó a trabajar en El Negro en 2016, luego de obtener fondos para la realización en Francia, lo que él ahora califica de “coincidencia” puesto que fue en ese país, precisamente, donde la Interpol dio con el paradero de Ricardo Palma Salamanca.

“Es una película que se empezó a filmar con un guión muy mínimo, muy reducido, en julio de 2016. Y termina de filmarse con esta última escena de la película que es cuando la madre abre esta carta después de 22 años, que vendría a ser a mediados del año pasado. Fueron prácticamente cuatro años los que estuvimos filmando la película, siempre cambiando el montaje”, recordó.

Pero los planes cambiaron cuando Palma Salamanca reaparece en escena tras 22 años en la clandestinidad. “Es una película que reconstruía la figura de un fantasma, de un hombre desaparecido y, sin embargo, la película estaba a punto de terminarse a principios de 2018 cuando aparece Ricardo en París, lo que nos hace cambiar toda la estructura de la película y ahí empieza todo un periodo de montaje”.

“En 2018 hago contacto con él, pero también empieza a influir en el montaje y en la visión de la película. Costó mucho sacarla del horno, era una noticia muy dinámica, todo lo que nos íbamos enterando de Ricardo, sobre todo los últimos años”, aseguró Castro.

El primer encuentro

Tras su detención en París, según relata Sergio Castro, Ricardo Palma Salamanca se entera de la realización de El Negro y su familia accedió a que él entregara su declaración. Sin embargo, en primera instancia, esto no fue posible puesto que durante gran parte de 2018 su caso aún estaba en tribunales y, en palabras del director, “estaba en juego su asilo político y su extradición a Chile”.

Para ese entonces, Castro logró poder grabarlo sin su testimonio, lo que no era suficiente para el desarrollo de la película, por lo que “una vez que ya consigue el asilo político en octubre de 2018, es cuando se realiza la entrevista”.

“Hubo una especie de marcha blanca para poder hacer lo que yo estimara conveniente. Lo que sí, había un lineamiento del punto de vista de la película. A mí no me interesaba contar en detalle las acciones de Ricardo, sino que me interesaba contar todo este proceso de reflexión o de clandestinidad que él había vivido. En el fondo tiene que ver con todo lo que venía construyéndose en la película. Todo lo que era más político, la película lo narra desde el archivo o de los titulares, de la cosa más periodística”, señaló.

En ese primer encuentro, recuerda Castro, se pudo dar cuenta que para Palma Salamanca no era fácil hablar para el documental. “Él tuvo, durante todo este tiempo, este temor a la prensa. No hay que olvidar que la prensa en Chile tildaba a Ricardo de una manera muy distinta a cómo se tildaba después en la prensa extranjera. Muy polarizada esas dos cosas”, afirmó.

A pesar de eso, aseguró que “lo vi bien, tranquilo, pero también lo vi como, de alguna forma, encontrando o tratando de indagar en aspectos que quizás él ya había olvidado. No hay que olvidar que Ricardo en estos años mató toda su historia, mató virtualmente a su familia, adoptó otra identidad. Había que volver a recrear todo eso, cosas que él no había hablado hace mucho tiempo. Fue una entrevista bastante larga, fueron dos días, y había que entrar en estas capas más profundas”.

Ya con el resultado final, Castro asegura que El Negro terminó siendo más de lo que él esperaba, ya que en un principio pensó en contar “la historia de un personaje ausente, de un personaje prófugo, clandestino, que no existía, un fantasma. Y resulta que esa desaparición se hace aparición, eso es lo que más me tiene contento, el cómo pasamos de un estado físico, virtual, a otro muy distinto. Y cómo eso incide, por supuesto, en la familia y cómo incide en la historia de Chile”.

“Creo que eso es lo más relevante, cómo la figura de Ricardo se hace actual en relación a lo que estamos viviendo en Chile, el proceso constituyente, tener un plebiscito a la vuelta de la esquina que tiene mucho que ver con esto”, cerró el director de El Negro.

El futuro de La Jauría

Además de El Negro, Sergio Castro trabajó en los últimos meses como uno de los cuatro directores a cargo de La Jauría, la serie de Amazon Prime Video que abordó la violencia de género y el abuso de poder, con un elenco liderado por Antonia Zegers, María Gracia Omegna y Daniela Vega.

“En un principio nos asustamos con estos estrenos en pandemia, sobre qué es lo que iba a pasar. Pero nos sorprendió gratamente la recepción que tuvo. La Jauría es una serie muy necesaria que habla, no solamente del abuso de género, sino también del abuso de poder”, recalcó.

En ese sentido, aseguró que “para mí lo más importante era tocar las fibras de las grandes cúpulas, es una serie que toca la impunidad. Pero muy contento, ha sido un año extraño, de mucha sequía audiovisual, pero muy agradecido de estrenar dos obras que son súper importantes para la cinematografía chilena”.

Uno de los puntos que no dejó pasar fueron los errores que los televidentes lograron divisar en los ocho episodios, algo que Castro se toma con bastante humor. “Lo perfecto es enemigo de lo bueno”, parte diciendo. “Me lo tomo con mucho humor, creo que son errores que no son graves, que no inciden sobre el resultado final de la obra”, dijo.

“Me lo tomo con humor y creo que hay que tomarse con humor las diferencias polarizadas que hay, porque también el arte para eso es. Si no es para debatir, discutir, para qué es. No hay que tomárselo a la personal, son opiniones, el arte es subjetivo y si no es así dejaría de serlo”, agregó el director.

Sobre la segunda temporada, que ya fue confirmada por Amazon Prime, dentro de lo poco que pudo adelantar, Castro señaló que “estamos haciendo un trabajo de pre producción muy arduo, muy intensivo y que creo que también va a dar muchos frutos a esa segunda temporada”.

“El efecto de pandemia nos permite desarrollar mejores guiones, nos permite estudiar mejor los guiones, hacer un trabajo de cohesión con el equipo. Estamos muy confiados que esta segunda temporada va a ser… Va a estar muy buena”, finalizó.

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