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Tras seis jornadas: lo bueno, lo malo y lo feo del Festival de Viña 2020

El certamen bajó la cortina con el estallido social como principal protagonista.

Tras seis jornadas: lo bueno, lo malo y lo feo del Festival de Viña 2020
Tras seis jornadas: lo bueno, lo malo y lo feo del Festival de Viña 2020
Por:  RT y RL / Viña del Mar

Este viernes se bajó la cortina del Festival de Viña del Mar 2020 luego de seis noches de emoción, humor, música y manifestaciones tanto fuera como dentro de la Quinta Vergara.

Es que el estallido social fue el protagonista de la 61ª edición del certamen, lo que motivó a las autoridades a realizar fuertes medidas de seguridad y una serie de hechos de violencia que provocaron, por ejemplo, la suspensión de la competencia internacional y folclórica durante el primer día.

Aún así, y pese al temor que se tenía, el Festival de Viña se logró llevar a cabo en su totalidad, finalizando con las presentaciones de Ozuna, Pedro Ruminot, Denise Rosenthal y Noche de Brujas.

De esta manera, llegó la hora de realizar un balance de lo que dejaron estas últimas seis noches con lo bueno, lo malo y lo feo.

Bueno

Ozuna, máquina de hits

El cantante puertorriqueño se subió al escenario de la Quinta Vergara en la noche final de Viña 2020 y fue una verdadera máquina de hits. Pese a que el frío se tomó los rincones del recito, el reggaetonero se metió al bolsillo a los asistentes con sus canciones más conocidas. Un show probado que además repasó sus éxitos clásicas, como “Corazón de seda” y “Si tu marido no te quiere”. Además, a diferencia de lo que hizo Bad Bunny el año pasado, Ozuna montó un espectáculo con bailarines y músicos, algo que los fanáticos siempre agradecen.

Mon Laferte, la gran ganadora

Quizás fue la jornada con menos público en la Quinta Vergara, pero la fanaticda de Mon Laferte que llegó a la bautizada ”noche femenina” dejó a varios impresionados. No solo porque corearon sus canciones en todo momento, sino porque también fueron parte de momentos de alta emoción, como cuando la artista se refirió a su vida íntima y la polémica con Carabineros.

Monserrat Bustamate presentó un show de alto nivel artístico, sin desafinaciones y mostrando la experiencia que le ha dado la internacionalización de su carrera en México. Pocas veces se vio una conexión así entre un artista y los asistentes a la Quinta Vergara.

Javiera Contador irrumpe en el stand up

No era una tarea fácil la que tenía la actriz Javiera Contador en el escenario de la Quinta Vergara. Luego de sus participaciones en teleserie y matinales, la hoy comediante tenía el desafío de encantar a un público que la recordaba más por su papel de Kena Larraín que por otra cosa. Y lo hizo sin problemas.

Pese a que en muchos pasajes su rutina se tornó vertiginosa, por su rápido hablar, tuvo un desempeño notable que le permitió llevarse todos los premios. Además, logró posicionarse como una de las humoristas destacados en el género del stand up.

La Quinta nunca se incendió

Pese a que hasta el último día hubo voces irresponsables que auguraban que “querían quemar la Quinta Vergara”, las manifestaciones que se realizaron en el recinto viñamarino siempre fueron pacíficas, sin desordenes y en completa calma. Sí, hubo noches donde los cánticos contra Piñera y el Gobierno se sintieron más fuertes que en otras, pero en general el público se manifestó de forma pacífica.

Además de la clase política, Carabineros de Chile fue uno de los blancos preferidos por los asistentes a la hora de manifestarse.

El giro de los Reyes de Viña

No era un año para hacer performances glamorosas ni estaban los ánimos para farándula, por lo que el diario La Cuarta, medio organizador de los “Reyes de Viña”, decidió hacer un giro social y optó por armar un certamen donde los candidatos debían apadrinar pymes de la región, para potenciar sus ventas.

Ademas, el tradicional piscina de los reyes, se transformó en una performance de danza protagonizada por los “monarcas” del certamen, Rosita Piulats y Matías Falcón, ambos integrantes del programa Rojo de TVN.

Denise Rosenthal, la más popular

La cantante nacional Denise Rosenthal, artista que presentó su show en la última noche de Viña 2020, se transformó en una de las más aplaudidas del evento. Amable, con ideas clares y con un talento ya conocido, la ex Amango deslumbró cada noche en la Quinta Vergara con sus poleras: en todas las jornadas lució a una mujer diferente.

“Quiero contribuir, aportar, hacer algo por la ciudadanía. Muchos dirán ‘bueno pero si es música, que se cree, no sé’. Pero de verdad siento que las palabras y el lenguaje son poder y generar realidad. Para mi es muy distinto ver a niñas de 4 o 5 años cantando ’soy dueña de mi vida’ a que canten ‘no puedo vivir sin ti’ o ‘sin ti me falta el aire’. Creo que las construye de una manera diferente”, dijo en conferencia de prensa, en una intervención que muestra la calidad personal de Rosenthal.

Kramer se jugó su capital

Muchos aún están haciendo pataletas por la rutina de Kramer, donde sinceró su postura sobre el estallido social, confirmó que votaría apruebo en el plebiscito del 26 de abril y sacó al pizarrón a la clase política en general, desde el diputado Boric hasta Sebastián Piñera.

Pudo haber gustado o no (especialmente para aquellos que no quisieron escuchar la parte donde el comediante pedía desdramatizar las diferencias, llamando al respeto y la sana convivencia), pero nadie puede negar que el “hombre de las mil voces” jugó su capital y dejó de lado las medias tintas, sincerando sus posturas y manifestando sus convicciones desde su tribuna.

Pedro Ruminot se graduó de crack

Si la primera vez que se presentó en Viña, Pedro Ruminot se bajó del escenario con más dudas que certezas, lo que hizo en la noche final del certamen de la Ciudad Jardín fue de otro planeta. Con una rutina que mantuvo al “Monstruo” disfrutando durante más de una hora, el comediante sin dudas tuvo la presentación de stand up más contundente de las seis noches.

El ex Club de la Comedia mezcló parte de la rutina que presenta normalmente en sus shows con varios comentarios relacionados al estallido social. Como si fuera poco, Ruminot, declarado hincha de Colo Colo, se dio el gusto de subir el escenario a Marcelo Pablo Barticciotto para revivir el clásico “sabes, ya nada es importante”. Posteriormente bailó y cantó junto a uno de los integrantes de la agrupación El Símbolo. Noche redonda.

Malo

Un festival musical… con pésimo audio

Suena ridículo, increíble a ratos, pero fue verdad: lo peor en la parte técnica de Viña 2020 fue la calidad del audio, tanto en la Quinta Vergara como en la transmisión. Acoples, ecos y otras tantas deficiencias fueron parte de las 6 noches del Festival.

La guinda de la torta fue en la noche final, donde los animadores se quedaron sin audio en sus micrófonos mientras presentaban la parte más importante de la competencia internacional. La transmisión se fue a comerciales, mientras en la Quinta Vergara, los asistentes, llenaban el silencio con cánticos en contra de Sebastián Piñera.

El debut en solitario del Flaco

Pero como en cada versión del festival, las cosas malas no estuvieron exentas en Viña 2020. Una de ellas fue la rutina de Paul Vásquez, El Flaco, quien tuvo su debut en solitario en la Quinta Vergara.

Pero pese a que logró llevarse bajo el brazo las dos gaviotas, lo cierto es que durante su show primó el cariño que el público arrastra desde hace años puesto que presentó una rutina plana y sin grandes altos. Aunque intentó desligarse por momentos del personaje, no logró enganchar e incluso, mantuvo al público en silencio por varios minutos con un “humor blanco”.

Maroon 5, la gran decepción

Si hay un show que no podía quedar fuera de lo malo de Viña 2020, fue el show de Maroon 5. Aunque era uno de los números más esperados, el grupo comandado por Adam Levine terminó decepcionando a cada uno de sus fanáticos gracias a su actitud desabrida arriba de la Quinta Vergara.

Aunque existieron explicaciones por parte de su equipo y del mismo Levin -quien confesó haber sido “poco profesional” por dejar que problemas detrás del escenario lo afectaran- lo cierto es que el escándalo atravesó fronteras y varios medios internacionales destacaran su paupérrima participación en el certamen.

Viña, ciudad colapsada

Ante posibles protestas a raíz del estallido social, las autoridades anunciaron la semana pasada los desvíos de tránsito que se llevarían a cabo, principalmente en las calles Viana y Álvarez.

Pese a que esto fue hecho con días de antelación para que los automovilistas se organizaran, finalmente ocurrió lo usual: un gigantesco caos vial se registró en las principales arterias de la Ciudad Jardín no un día, sino que durante las cinco jornadas.

Esta situación se agravaba si es que, además, se registraban manifestaciones cerca de la Plaza Vergara.

La galería no dio abasto

La tercera noche de Viña 2020 fue una de las que contó con mayor cantidad de público y eso quedó en evidencia luego de que la Galería, básicamente colapsara. De hecho, varios quedaron sin un puesto en el que poder disfrutar el show de Ana Gabriel.

A tal punto llegó la situación que un grupo de unas 30 personas llegaron hasta la entrada del sector de Palco exigiendo un lugar, puesto que varios asientos estaban vacíos.

Luego de casi media hora de discusión, lo que podría haber derivado en un hecho mucho más grave, la organización del festival decidió reubicarlos en Palco, solucionando el tema.

Feo

El desaire a Francisca Valenzuela y Alexandre Pires

Por lo general, los artistas que cerraban cada jornada salían a escena a eso de las dos de la mañana. Aunque en muchos casos, el público se mantenía en su lugar, los casos de Francisca Valenzuela y Alexandre Pires fueron excepcionales.

Lo de la chilena ocurrió la segunda noche de Viña 2020, tras el exito que tuvo Mon Laferte y Javiera Contador. Aunque fue nombrada en múltiples ocasiones durante la jornada recibiendo una ovación, a la hora de salir a escena la Quinta Vergara estaba prácticamente vacía. Una completa falta de respeto con la cantautora nacional.

Lo del brasileño fue el jueves, y aunque contó con más público que Valenzuela, la situación llegó a tal punto que quienes estaban en galería pudieron bajar al palco.

A pesar de esto, ambos realizaron aplaudidos shows y lograron llevarse las gaviotas de plata y oro.

A Daniel Zamudio lo mataron

El martes, Ernesto Belloni logró superar lo que parecía ser el mayor desafío de su carrera. Luego de vivir una complicada situación en Iquique y de ser blanco de críticas en días previos, el ex Morandé Con Compañía logró ganarse al público con una rutina basada en su redención como humorista y se llevó las dos gaviotas

Aún así, y aunque quiso demostrar ser partidario de la comunidad LGBTI, terminó lanzando una frase que terminó empañando el logro obtenido en la Quinta Vergara.

“Hoy día, gracias a ti, que diste tu vida y por respeto a la familia, te lo digo Daniel Zamudio. Gracias a ti. La ley, protege a nuestra diversidad LGTB. Yo pelié por mi dignidad, y pelié por la dignidad de mis compañeros. Y ahora me siento tan orgulloso que la diversidad esté entre nosotros, en nuestro país y en el mundo entero”, dijo en esa oportunidad, provocando una ola de críticas en redes sociales y el rechazo por parte del padre de Zamudio y de la Fundación Zamudio.

Mundo aparte

El domingo y a solo horas de que se iniciaria la 61a. edición del Festival de Viña, la Plaza Vergara se convirtió en el epicentro de las manifestaciones en contra del certamen.

Incluso el Hotel O’Higgins fue blanco de piedras en su frontis, mientras que vehículos estacionados en el lugar terminaron completamente quemados.

Mientras eso ocurría, desde el Hotel Sheraton se emitía el programa satélite Échale La Culpa A Viña, el que pese a desarrollarse en paralelo a las protestas, parecía vivir en un mundo completamente ajeno a la realidad.

La abrupta salida de Fusión Humor

Fueron una de las grandes sorpresas de este Festival de Viña del Mar. Con una rutina marcada por el humor familiar y varias alusiones al estallido social se ganó el aplauso y la ovación del Monstruo.

Es por eso que no extrañó la ola de pifias que se produjo en la Quinta Vergara cuando los animadores los despidieron abruptamente del escenario tras entregarles las gaviotas.

Ante las acusaciones de censura, fue el mismo cuarteto el que aclaró que esta situación ocurrió debido a que superaron el tiempo que tenían estipulado para estar en escena. “No hay nada oculto, no hay ningún tipo de censura”, señalaron a la prensa.

“No sentimos que nos cortaron porque nos pasamos en le tiempo de la rutina. Había mas rutina pero dado el tiempo, estábamos en los márgenes correspondientes”, precisaron, añadiendo que “vienen otros artistas y a nosotros nos gustaría que nos respetaran nuestros tiempos. Nos fundimos en el tiempo”.

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