Ambiente

¿Por qué los rayos UV pueden ser más peligrosos para los ojos en invierno que en verano?

El cono sur de América Latina vive días de invierno y muchas personas creen que los rayos UV ya no son peligrosos. Sepa porque ello no es así.

Por AméricaEconomía, 18 de Abril de 2016
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La llegada del invierno, como pasa por estos días en el cono sur de América Latina, hace creer a muchas personas que los cuidados contra los rayos UV se relajan o, simplemente, desaparecen.

Sin embargo, ello no es así. E –incluso- tan importante como es mantener el uso del bloqueador solar, es necesario también protegerse con anteojos de sol.

A pesar de no ser perceptibles, los rayos UV están igualmente presentes y pueden ser aún más dañinos en esta época del año. Y es que se debe tener en cuenta que la radiación ultravioleta no sólo puede tener consecuencias nefastas para la piel, sino que también en los ojos, llegando a causar ceguera.

José Pablo Pérez, experto óptico de la marca Rodenstock, señala que los efectos más nocivos de la radiación ultravioleta en los órganos visuales se producen en la retina. Pese a que el ojo tiene barreras naturales para filtrar la luz, no son suficientes para protegerse de los altos niveles de radiación existentes en la actualidad.

“Es muy importante usar lentes que tengan filtro UV, adquiridos en lugares confiables. Comprar en lugares no autorizados aumenta la posibilidad de que los productos vengan sin barrera de protección, produciendo daños aún más graves. Uno de ellos puede ser la dilatación de la pupila, lo que provoca una exposición mayor de los ojos a los rayos de sol”, enfatiza el especialista.

La Organización Mundial de la Salud indica que el 20% de los casos de ceguera por cataratas se produce a causa de la exposición al sol, para lo cual la única solución es usar anteojos adecuados a las necesidades de cada persona.

“Durante los meses de invierno los cuidados deben ser incluso mayores, dado que poco nos preocupamos y la exposición prolongada a sol – durante años- genera que la parte cristalina de los ojos se vuelva opaca, causando este tipo de enfermedades visuales”, señala Díaz.

Un aspecto importante que se debe precisar es que la protección de los lentes contra los rayos UV no se relaciona a que los cristales sean oscuros. Lo cierto es que no hay ninguna relación con ello. De hecho, existen anteojos de lectura que tienen protección UV y son transparentes, y otros de sol que pueden ser muy oscuros y no tenerla.

Estos son los cinco principales consejos a la hora de elegir y reconocer lentes de buena calidad:

1.- Evitar comprar lentes en la calle y comprarlos solamente en ópticas establecidas (evitar peluquerías, tiendas de ropa, etc.)

2.- Al ver a través del lente, fijarse que la imagen no se vea deformada.

3.- Si al colocarse el lente se siente algo mareado o con la visión “rara” por mucho tiempo, no se recomienda usarlo.

4.- En lo posible solicitar que le demuestren la protección UV. Cada óptica debiera tener un comprobador de UV.

5.- Verificar que tenga alguna certificación de protección UV.