Ambiente

Rocky: la increíble historia de superación de un perrito que ahora busca dueño

Luego de varias operaciones en sus patas traseras fue llevado a un centro de rehabilitación en Rancagua. Ahí aprendió a caminar de nuevo y a relacionarse con otros animales

Por:  El Dínamo

En noviembre de 2014 Rocky iba caminando por plena calle Apoquindo y un auto lo atropelló. El vehículo, como casi siempre pasa, siguió de largo y la gente que estaba en el lugar simplemente se quedó mirando. Nadie hizo nada. Herido, el perro logró caminar hasta la vereda y se sentó ahí mirando la pared. No se movía. Era como si estuviera esperando morirse.

Pero María Constanza de Ramón estaba caminando por el sector y lo vio. Fue a buscar a un amigo que tenía auto y lo llevaron a un veterinario cercano. “Me acerqué de a poco y le hice cariño. Lo mismo, no se movía. Así que decidí arriesgarme y levantarlo. Rocky se dejó sin ninguna resistencia. Y a pesar de todo el dolor que debe haber estado sintiendo no hizo ningún amago de morderme”, recuerda.

Una vez en la clínica, le tomaron radiografías y descubrieron que tenía una fractura de fémur en una de sus patas traseras. El resultado: una operación y un fierro con tornillos para unir sus huesos. Constanza se lo llevó ese fin de semana a su casa. “Se notaba que Rocky estaba feliz de tener un techo y comida, buscaba siempre la cercanía y el cariño”, dice. Pero llegó el lunes y tuvo que dejarlo solo para ir trabajar.

Cuando volvió se dio cuenta que la patita de Rocky estaba colgando. Así que hubo que operarlo de nuevo. Esta vez lo llevó a un refugio ubicado en Lampa. Allí se suponía que tendría todos los cuidados necesarios. Pero cuando Constanza fue a buscarlo después de un mes la sorpresa no fue nada grata: Rocky seguía con la patita colgando y tenía mucho susto.

El veterinario le dijo a la dueña putativa de Rocky que había que operarlo, o de lo contrario, amputarlo. Constanza hizo una colecta y lo llevó a un veterinario en Machalí -Región de O’higgins- quien lo operó, por tercera vez, y lo ayudó en su recuperación. En ese lugar  volvió a caminar, aprendió a andar con correa y a relacionare con otros animales.

Actualmente Rocky ya lleva casi un año ahí. Su patita ya está 100% recuperada. Corre, salta y juega como un perrito normal, aunque quedó cojo. Hoy en día está en adopción, esperando que alguien le de una oportunidad de ser parte de su familia.

Constanza, quien se preocupó por él desde el mismo día del accidente, se compromete a entregarlo vacunado y desparasitado. “Rocky es un luchador. Un amor de perrito, dócil, cariñoso, y lleno de amor para dar. Se lleva bien con otros perros, gatos, y con todo tipo de animales. Solo necesita alguien que lo quiera y ojalá le pueda brindar un patio para que no esté encerrado”, finaliza.

Si estás interesado en adoptarlo, puedes escribir al mail constanzacomunicaciones@gmail.com.

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