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Opinión

#21MayoEmbanderado

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"Quiero invitar a toda la ciudadanía que sigue considerando al comandante Arturo Prat Chacón como el héroe nacional más querido y recordado, a que coloquemos la bandera en el frontis de nuestras casas".

Kenneth Pugh

Por


Senador por la Región de Valparaíso

Fue por iniciativa ciudadana y de manera espontánea que el 21 de mayo se comenzó a izar la bandera en el frontis de las casas, para recordar el sacrificio de Prat y su tripulación en Iquique y, además, para celebrar la victoria de Carlos Condell en las costas de Punta Gruesa.

Durante décadas, esta hermosa tradición popular –poner a la vista nuestro símbolo patrio – le dio realce al “Día de las Glorias Navales”. Pero como toda costumbre que no se alimenta con el recuerdo, ésta se fue perdiendo y simplemente quedó en el anecdotario popular.

De todos modos, no es muy aventurado afirmar que pudo haber contribuido a este “olvido” -en parte- que durante muchos años el 21 de Mayo fue la fecha en que el Presidente de la República daba cuenta sobre el estado administrativo y político de la Nación ante el Congreso Pleno.

Por eso es que este 21 de mayo podremos celebrar por segunda vez, después de varias décadas, la recuperación del sentido de esta jornada y hacer valer el origen y fundamento que dio paso a la fiesta cívica: la gesta de Iquique y Punta Gruesa.

En este contexto es que quiero invitar a toda la ciudadanía que sigue considerando al comandante Arturo Prat Chacón como el héroe nacional más querido y recordado, a que coloquemos la bandera en el frontis de nuestras casas y en las sedes sociales, volviendo así a dar ese sello tan chileno y tan propio a nuestros barrios, vistiendo el entorno para conmemorar y reconocer a uno de los hombres y de los hechos más brillantes de la historia militar chilena, que cambió el rumbo de la Guerra del Pacífico.

Desde Rapanui a Los Andes, desde Visviri en el altiplano, hasta la gélida Villa Las Estrellas en la Antártica Chilena volvamos, con alegría, a colocar el tricolor patrio en lo más alto del mástil, tal como lo fijó la dotación, ese 21 de mayo de 1879, en el palo de mesana de la Esmeralda que se hundió con la bandera al tope, como signo inequívoco de la voluntad de un país que se une en torno a los símbolos más entrañables, en cuanto recogen los ideales y anhelos de su gente.

Este es, a fin de cuentas, el sentido más profundo del 21 de mayo: un día para recordar, celebrar y honrar el temple y el coraje del pueblo chileno que nunca se da por vencido y siempre tiene sus anhelos e ideales, como la bandera de la Esmeralda, al tope del mástil del alma.

Eso es nuestro 21 de Mayo, una fecha en que los chilenos nos reencontramos con nuestros valores más preciados y por eso fue una gran decisión trasladar la cuenta presidencial al 1 de junio de cada año, con el objeto de que las acciones e iniciativas ciudadanas asociadas a este hito republicano no empañaran el recuerdo de la gesta y que ésta volviera a mover a la familia a volcarse con alegría a las calles.

Los invito a izar, con cariño y respeto, la misma bandera por la que Arturo Prat y sus marinos ofrendaron sus vidas en la rada de Iquique ese 21 de mayo de 1879. Por un #21MayoEmbanderado.

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