Cartas del Lector

15 minutos es mejor a nada

Señor director,

La iniciativa emanada desde la Cámara de Diputados, donde se aprueban 15 minutos de actividad física al inicio de la etapa escolar con el fin de disminuir los crecientes niveles de obesidad infantil y generar hábitos saludables, es un pequeño gran avance.

Si bien este proyecto lleva mucho tiempo en discusión, por lo complejo de su implementación, me parece que lo importante en estos 15 minutos son los contenidos que debemos entregar. Primero, el mensaje que se entregue debe ser crucial para poder generar hábitos de vida activa en la población, por lo cual no cualquier profesional debe realizar este proceso. Es aquí donde recae la primera pregunta: ¿Quién se hará cargo de esta dinámica? Todo indica que debiese ser el profesor de Educación Física. Pero, ¿habrá un profesor por cada curso previo al inicio de clases? ¿Lo realizará un monitor o un estudiante aventajado?

Por otro lado, creo que la actividad debe ser lúdica, entretenida, acogedora y que haga sentido a los niños que la practicarán. Debe ser algo que motive a los niños a levantarse de sus sillas y se sientan felices de realizar ejercicio.

Está comprobado que es más recomendable moverse en tiempos cortos de tiempo durante el día, a hacer ejercicios durante una hora por la mañana y sentarse luego en un escritorio por cerca de ocho horas. Por eso, pienso que esta iniciativa podría ser implementada a través de pausas activas durante la jornada escolar. Esto provoca no sólo una mejora en la condición cardiovascular, la fuerza y la motivación, sino que mejora el rendimiento académico y genera un factor protector ante enfermedades asociadas a la inactividad.

El ejercicio es y será el mejor fármaco que podemos ingerir diariamente y nos ayudará siempre a tener una mejor calidad de vida. Por eso, 15 minutos siempre serán mejor a nada.

Patricio Arroyo,

Director de Escuela de Pedagogía en Educación Física de la Universidad San Sebastián

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