Cartas del Lector

Terapia Ocupacional: Reflexiones de la "situación de calle"

La situación de calle es un problema social abordado hace bastantes años, que se ha caracterizado habitualmente como una carencia de una “casa”, pero la situación de calle es más que la falta de un techo, es la pérdida de los vínculos afectivos, familiares y de su comunidad. Las propuestas durante el invierno permiten salvar vidas, y resolver de algún modo esas necesidades materiales, entonces la pregunta que nos debemos hacer es ¿Cómo abordar la desvinculación emocional, familiar, social y cultural, al mismo tiempo que se protege la vida y la salud?

Lo primero es conocer esta realidad desde aquellos/as que la viven, y al conversar con ellos/as aparecen discursos como: “yo veo la ropa que uso ahora y pienso que, pese a eso, no estoy bien”, “pienso donde estoy ahora y siempre falta algo”, entonces es necesario pasar de solo presentar una emergencia invernal donde se necesita techo y abrigo para presentar una situación que necesita escuchar y resolver aquello que les falta para estar bien, es decir, dar-ofrecer alternativas para construir y/o reestablecer sus relaciones sociales y emocionales que son significativas para ellos/as.  

Se necesitan más propuestas que nos permitan como sociedad salir de nuestra propia carencia para ver la situación, deconstruir esos imaginarios de la “calle” como una situación de carencia material, y por tanto como única respuesta al problema. La forma de iniciar ese camino puede ser reconociéndolos/as como sujetos/as de derechos, y que en ese marco se les reconozca como integrantes de la comunidad, de la sociedad, fortaleciendo su participación desde la disminución de esas “voces expertas” para que las “voces de experiencias” tenga real protagonismo, y emerja de manera sentida lo que quieren-necesitan.

Para la TO la situación de calle es pérdida de vínculos sociales, y su desafío es construir esa comunidad que incluya y reconozca la biografía e identidad ocupacional de aquellos/as que han sido olvidados/as, invisibles.

Rosa Hernández Montecino

Académica Terapia Ocupacional

Universidad Andrés Bello

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