60 hombres que amamos (III parte)

Lamentablemente, nuestro particular homenaje a los guapos locales llega a su fin. Durante dos entregas, Florencia y Elisa Zulueta juntaron a un selecto jurado para elegir, con cariño, a aquellos chilenos que no sólo nos sacan suspiros. Ahora es el turno de la última parte, y como ya les dijimos hace siete días: “Pasen y disfruten”.

60 hombres que amamos (III parte)
Por Zulueta Yáñez
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Luego de reuniones con expertas entendidas en el tema, y sin votaciones unánimes y algunas muy peleadas-, logramos hacer un híbrido de buena calidad chilensis. Éste es un aplauso en tres capítulos, y de pie, a aquellos que simplemente amamos. Pero reivindicando al chileno verdadero. No exclusivamente al que trota y toma batidos, ni acapara portadas (aunque hay excepciones). Es una ovación al que no podemos explicar bien por qué nos gusta. Y aquí lo intentamos, porque no son los que salen en sunga, pero son los que nos imaginamos así. Y como no es el censo, y no pudimos preguntarles a todas, reunimos una selección de los más votados y deseados. Hace quince días, fueron los primeros 20, hace una semana, los del 40 al 21, hoy es el turno de los 20 primeros… de aquellos 60 a los que queremos felicitar… sólo por haber nacido. Gracias totales…y hasta la próxima.

20. Cristóbal Bley

/Gentileza: Eleonora Aldea.

Queremos mandar el siguiente proyecto: Hacer el film “Lolito”, la versión masculina de Lolita, donde unas profesoras más maduronas, le enseñan a este cabro joven y deseable, lo que es la vida. Y ese joven terriblemente guapo y sexy, coquetea y se pasea alrededor de estas maduras tías en slip, con su cuerpecito de lolito, y éstas se intimidan por su juventud e insinuación.

Cabro Rico. Mijito Rico. Guagüita de Dios. Niñito Jesús. Cachorrito, ternerito, polluelo. El más jovencillo de la lista. Tiene 24 o 25 años. Podríamos ser sus tías. ¿Le vieron bien su boca? ¿Ya pusieron aumenta el tamaño de la foto en su pantalla? ¿No? Agrándenle la zona de la boca y acerquen la suya a la pantalla. Denle besos al computador. Es la boca de chile y se acabó. Recuérdenlo cuando este niño llegue a pasos agigantados a la fama, ustedes recordarán, “aaahhh, yo le di besos a él por computador”. Tiene de esas cejas tupidas, de color negro, esos ojitos con un poco de bolsitas bajo ellos, esas ojeritas sexys, barbita a medio afeitar, una nariz perfecta y un pelo lleno de rulos que coronan esta bendición divina. Las nuevas generaciones vienen por todos lados buenonas. Este periodista tiene sólo 24 años y ya ha sido parte de rankings de guapos en otras ocasiones. No sale ni en la tele ni en la radio, y ya las mujeres lo conocen. Es realmente guapísimo. Se ducha a veces, porque cuida el agua del planeta. Dúchese con nosotras y ahorramos más.


19. Sebastián Silva

/AgenciaUno.

“Y estos dibujos tan increíbles, ¿de quién son?” De Sebastián Silva.

Años atrás, salas de un cine x, estreno de la película “La vida me mata”. Aplausos cerrados del público al terminar, para nuestro gusto, una de las buenas películas chilenas. De repente, entra el director, y “el director casi nos mata”. Nuestras hormonas empezaron a aplaudir, casi más fuerte que toda la concurrencia junta. Salimos de la sala, y listo, teníamos la excusa perfecta para apretarlo, abrazarlo y sentirlo. “te felicitamos Sebastián, te daremos un abrazo apretado, largo, sentido e inspeccionador por tu película (y tú estilo, y tu guapura)”.

“Y esos temas tan buenos, ¿de quiénes son?” de CHC, el grupo de Sebastián Silva

Ya, córtala. Un cabro joven y estupendo, de risa perfecta, ¿pone al cine chileno en boca del resto del mundo? Se pasa, es virtuoso, es prolífico, es renacentista, y como todo hombre de la época, no sólo hace todo bien, sino que es de proporciones divinas. Busca la perfección, y está bien cerca. Es muy joven, al menos tiene una energía, de un niño skater. Nosotros desde lejos, en sus tocatas, lo vemos caminar, hablar, reírse, escuchar, gesticular, y nos pasaríamos la noche mirándolo. Usa jockey, es el niño-grande de la lista. El que hace algo, y le sale perfecto. El que tiene un humor privilegiado. El que tiene un cuerpo largo y armónico. El que es viajado, el que habla inglés, el que hace películas con otros países, es el que va a mostrar su tercera película “Gatos Negros”, y vamos a tener que espantar a las gatitas negras de su lado.

“¿Y ese joven tan apuesto? Es Sebastián Silva.


18. Francisco Pérez-Bannen

/Cortesía:TVN.

Con el apellido compuesto pasa algo, aunque sea real o ficticio, tipo “Ven-para-acá”, “Ponte-aquí”, “Súbete-la-falda”, etcétera. Eso para partir. Segundo, lo conocimos nadando, y nadaba como 3 mil metros seguidos sin parar. ¡Se está ahogando! (Ojalá, pensábamos, para darle respiración boca a boca). Dedujimos además, que capacidad pulmonar y física, el hombre tiene. Tercero, no sólo nada, sino que corre como Forrest Gump, 21 kilómetros diarios, es decir es una máquina, y que si te quieres arrancar de él, donde sea te va a pillar. Cuarto, tiene una cara poco común, porque es pecoso-adulto-mino, y un estilo que pudiese pasar como “normal” pero no. Pérez-Bannen no pasa desapercibido porque es coqueto, por sus pecas, por su pelo inmensamente negro y por tantas cosas más, como por ejemplo, que sea parte del elenco estable de las nocturnas del canal estatal. Eso ya le da otro status en nuestro imaginario, aunque lo sentimos demasiado corporativo ya que es un producto registrado de esa estación. Pero a pesar de esto, está en las nocturnas, y si está “ahí” es porque debemos imaginarlo “acá”. Y lo hacemos. Y estamos agradecidas. Por último, ¿cuántos años tiene Pérez-Bannen? Treinta no. Y llegar a la edad que tiene con ese físico… discúlpenos, pero es para aplaudirlo y darle todo el rating que quiera, sea la hora que sea, en el canal y el deporte que sea. Es para irse a parar afuera de la piscina a esperar una falla y tirarse al rescate, o ir a hacerle masajes a la vía pública a la hora del desgarro. Aunque corras y corras Pérez-Bannen, no te nos vas a escapar.


17. Rafael Cavada

/Cortesía: Mega.

Para no ser vulgares, pasaremos por alto su apellido que tanto dice. Imposible que no se convierta en un fetiche. Él en un Indiana Jones y nosotras en Bárbara Blade. No, no tanto, porque igual está mayorcito y quizá se nos corte la liana. Pero sí, nos hace sentir que con él todo sería una posible aventura. No sólo por el currículum que ostenta sino también, por el look que conserva; de la post guerra o post cautiverio, o post secuestro, o post algo muy terrible. Y aún así, siempre se ve guapo. Nos hace percibirlo como un héroe. Aunque no se haya salvado ni a sí mismo. Y aunque nos invite a acampar al Cajón, y esté afeitado y “vestido”, y lleve cocinilla a gas, nosotras lo vamos a imaginar peleando cuerpo a cuerpo con un oso que intentó atacarnos, o pescando nuestro almuerzo, semidesnudo en un río con una lanza. Y nosotras pescándolo a él para almorzárnoslo. Bueno, sabemos que con él, nuestra vida no corre peligro, ni que con nuestra sedentaria vida, él menos correría peligro, de hecho ni correría. Pero al menos, estando con él podemos sentir la adrenalina de por vida aunque sea sólo en nuestra cabeza. Punto para Cavada y para el “interés” perpetuo.


16. Rodrigo Pardow

/Cortesía: Daniel Corvillón.

Agradecemos a la OEA, a los embajadores y agregados culturales, a los tratados de libre comercio, que nos enviaron de sólo 14 años, a un rubio de exportación. El cambio fue el siguiente: mandamos a España al Bam Bam Zamorano, y ellos mandaron a Chile, a Rodrigo Pardow. (Fanfarrias suenan, y pétalos de flores caen en este momento por la pantalla) Pffffff, flor de cambio, flor de encomienda, flor de paquetito. Y por tenerlo, aún más rato aquí, nosotras les mandamos al Alexis. Y así sucesivamente, les mandamos al que nos pidan, pero a éste ya lo amarramos con cuerdas de cobre y le enseñamos la cueca, el palo encebao, la rayuela corta y la larga. Tocó violín de niño, y corrió detrás de todas las pelotas deportivas posibles. Y se vino desde Madrid, haciendo que muchas mujeres fueran de rodillas a alguna gruta, a pagar por haber pedido un angelito. De la plaza de toros, llegó a ganársela al toro, y se la gana al que sea. Este cabro es infinitamente más guapo que muchos. Y es encantador y conversador. Es tremendamente bello, es nuestro David Beckham, así lo apodan muchas. Y tiene ojos tristes, pero él siempre se ríe. De director de fotografía, saltó rápidamente a estar en frente. Es que insistimos, afírmense los pantalones los galanes de siempre, aquí aparece competencia real, cruda y ganadora. Pardow es un modelo de alta costura. Y les advertimos en este relato, que deben recordar su cara y su nombre. Guardar esta página en sus favoritos, y en sus cerebros este modelito. Debes estar con computador prendido en Octubre, porque les dará tendinitis de tanto clickear en una novedad online que dará que hablar.

 

15. Iván “Potro” Cabrera

/Cortesia:CHV.

Sólo les decimos que estamos cotizando monturas. Estar preparadas, para cuando llegue la ocasión. Es el caballito aceitado, el prototipo abrillantado y con más logos de marcas costosas sobre el cuerpo que uniforme de corredor de la Ferrari. El hiperlaxo que se mueve como ninguno, moreno y de sensuales facciones, abre de inmediato el apetito de una, que tiene hambre de charqui. A éste no lo queremos para conversar, formar familia ni hacer negocios. Éste es para mirarlo (como aperitivo). Es el que baila, pero que te da fiebre a ti. Es un ejemplar 100% latino que haría desvanecer a cualquier noruega, rusa, alemana, eslovaca pero ojo, también chilena. Y es que no te pueden decir “Potro” y esperar pasar piola. Y así, él no puede quejarse si lo soñamos en nuestra despedida de soltera. Eso sí, sentimos un poco de nervio con estos personajes y su fecha de vencimiento. Tenemos miedo que nos vayan a quitar a este centauro sin previo aviso porque no supo reinventarse. Queremos asesorarlo Ivancito, para que perdure en el tiempo y te mantengas alojado en nuestro más profundo sentido de la perversión. Ponemos todas las apuestas en ti Potro, y sabemos que no eres de esos que llegaría a nosotras Placé.


14. Marcelo Bielsa

/UPI.

Esto es amor. Así es que olvídense del tono de los anteriores relatos. Esto es una carta de amor.

Querido Marcelo Bielsa: escribimos esta carta, ya no con el fin de que vuelvas, sino con el fin de agradecerte, y que te quedes allá, ya que aquí las cosas no te gustarían tanto. Escribimos esta carta, y te situamos entre los 20 más deseados, porque por la chita, que deseamos que te quedaras aquí. Escribimos esta carta, dándote la nacionalidad de nuestros corazones. El orgullo que sentimos de haberte tenido, es superior al orgullo atascado que tenemos por quienes te echaron. No se nos ocurrió ni marchar ni cacerolear por ti, y te pedimos perdón por eso. Te pedimos perdón por quienes no entendieron lo que realmente viniste a hacer aquí. Agradecemos por ejemplo, que hayas recorrido las salas de teatro, viendo nuestras obras, con más ánimo e interés que los nuestros. Jamás olvidaremos cuando te conocimos, quizá la única vez que te vimos, y que bastó, para ver en ti al mismo exacto hombre que se muestra por los medios. Un hombre recto, un mismo hombre. Un hombre al que los valores no se los cambia ni el diablo. Un hombre sabio, que lee, que ve cine, que va al teatro y conversa. Que se sienta a conversarte a ti, priorizando siempre aprender de lo que tú tienes que decirle. Tú, que parecieras saberlo todo y querer enseñarlo todo. Nos encendiste el pecho Marcelo Bielsa, le diste carácter de hinchada a un pueblo, gente que necesitaba sentir que estaba viva, sentir que no se los carcomía ni el trabajo, ni las deudas, ni la injusticia, ni la miseria, ni nada. Prendiste a Chile, y nos hiciste creer. Y al menos, nuestra fe, se mantiene intacta hacia ti y lo que hiciste. Y te escribimos por eso. Porque sigues siendo el DT de nuestra pasión. Ah, y además porque eras terriblemente buenmozo cuando joven, y cuando creciste, te pusiste mejor. Siempre tuyas, tu fiel hinchada.


13. Pablo Macaya

/Cortesia: Canal 13.

Recordamos la primera cinta rodada por el Rumpy. Un hombre moreno, de ojos tristes, que intentaba hacerle una cucharita insinuadora a su mujer, que le rechazaba la oferta por vez número 267. ¡Tonta!, le gritábamos todas, ¡hazlo ahí en el living no más! Nos flechó Macaya. Pero nos flechó de mucho antes. Desde que lo vimos en la versión local de Closer. Que claro, no era Jude Law ni Clive Owen, pero nada mucho que envidiarles. Era una obra sobre atracción. Y él actuaba ahí. Raya pa’ la suma, caímos. Pero nosotras éramos muy jóvenes, y él hace rato que ya cruzaba solito la calle. Nosotras lo mirábamos de lejos. Y esperamos crecer, pacientes. Entonces cuando vemos la escena del Chacotero, claro que nos dio rabia, nosotras le hubiéramos aceptado la oferta donde quisiera. Es que Macaya es el exponente del hombre chileno, el anti-deportista, el que le gusta el asado y el campo. El que reposa más que el que corre. El que fuma y toma café. El que vive en un eterno domingo. El que tiene voz coquetona, el moreno con ojos tristones, el que asumió su cuerpo, su edad y su historia, el que tiene cara de haber vivido, el bueno-malo, el que le rompió el corazón a muchísimas chilenas, el que lleva años firmando autógrafos, el educado, el de chiste de doble sentido, el que hace mucho teatro, el que hace cine y televisión. El eterno vigente, y el eterno silencioso. Con el que te duermes una siesta, y al que le perdonas que te despierte de ella.

 

12. Andrés Velasco

/AgenciaUno.

Si pensamos en Velasco, como que nos lo imaginamos siempre trotando. Y a nosotras detrás, y el siempre escapándose, y mientras más transpirado, más resbaladizo. Claro, tiene la vista al frente, y el objetivo claro, y corre hasta él. Para nosotras, el objetivo es él. Nos empieza a gustar la política nacional (mentira, eso aparentamos) cuando vemos que vuelve a entrar a escena él. Es que por este ex ministro haríamos todos los puerta a puerta, o pieza a pieza necesarios. ¿Político y guapo? Pacto con Lucifer seguro. Ah no, y encima bien evaluado. Súmenle esa. Se viste bien, es inteligente, habla lo preciso, tiene un tono de voz adormecedor y seductor, pero sobre todo, es extremadamente atractivo. Nadie lo puede negar. Además, estamos seguras de que es atento con las mujeres que lo rodean. Porque tiene todo ese estilo inglés que lo hace ser un verdadero desafío a desordenar. Uno lo mira y pareciera que fue a todas las universidades prestigiosas, y que aprendió todo el protocolo y las buenas costumbres que le enseñaron. Pero asumimos el desafío de escarbar hacia atrás, para que recuerde cuando era un alma sin tanto conocimiento, y más instinto. De hecho, cuando le crece el pelo se le notan sus ondulaciones que le alteran su impecabilidad, y lo imaginamos en look de playa, saliendo del mar, corriendo hacia una como un mismísimo Guardían de la Bahía. Mmmm señor Ministro, dénos una orden y nosotras le enseñamos a no cumplirla.


11. Gonzalo Valenzuela

/Cortesía: Claudio Robles.

“Llamen a los bomberos que me quemo”. Antes que arranquen frente al posible cliché, les informamos que somos aquellas que jamás lo han relacionado con el “Manguera”, y no hemos partido por “eso” esta descripción con esa frase. Nosotras somos las que en Machos simplemente no podíamos creerlo. Lo vimos y ardimos. Las que seguimos a ese Doctor incomprendido día tras día, sagradamente hasta convencernos de que era real. Y mientras más problemas tenía ese doctor para relacionarse sexualmente, más sentíamos que éramos nosotras las que podíamos ayudarlo. Y luego de Machos, Gonzalito pasó a ser un rostro clase A. Hablemos de su cuerpo, citamos a Da Vinci, es que sino no puede ser. Fibroso, flaco, alto, de piernas arqueadas, perfectas para montarse arriba del animal que sea. Cara hermosa, ojos redondos y voz ronca de hombre. Aullamos mientras escribimos. Se ve bien enojado, retraído o contento. Se ve bien en la playa con su perro pero sin polera, lleno de tatuajes, y rodeado de más amigos guapos. Se ve bien arriba de su moto, se ve bien de villano en el extranjero, se ve bien de hippie, se ve bien de espalda, de frente, de lado, sentado o parado. En el ángulo que lo miremos, se le aprecia. Y es que con ese porte y esa carita de nostalgia y esa tupida forma de hablar, es imposible que pase indiferente. Pero todo, todo lo que se pueda soñar, queda ahí, en la intención. Y lo seguiremos intentando, como en el Loto y la revancha, y compraremos un perro de la misma raza que el suyo, y lo lanzaremos a la playa a que se enamore del suyo. O sacrificaremos nuestra casa, incendiándola con parafina. ¿Cómo sabes si resulta?


10. Felipe Contador

/Cortesía: Jaime Contador.

A ver, a ver, a ver. Atrás, atrás. Vamos a poner una reja con alambre púa y corriente, entre la foto y este relato, y ustedes. Esto es un acto de generosidad. Se los mostramos, pero de lejos. Es una promesa. No se suban por el chorro y pidan su teléfono. Esto es mirar la vitrina por fuera. Es el Lamborghini que se puede mirar, pero de subirse arriba de él, ni hablar. Este es uno de nuestros: “lo conocen poco y menos mal”. Es joven pero parece haber vivido. No sólo por sus canas, sino porque tiene una expresión de venir de vuelta. Es calmo, y silencioso. Los ángulos de su cara son muy marcados, y tiene quizá los mejores ojos de esta lista. Es un George Clooney, es un Jeremy Irons, anda por ahí. Mira profundo, y no sonríe porque sí. Es más, si te sonríe, eres una bendecida por la Virgencita de Fátima. Porque se ríe y se le achinan los ojos, y aparecen unas arrugas marcadas alrededor, que a él le sientan como si hubiera nacido photoshopeado, y es ahí cuando hay que sacarle una foto, es un momento bello, sublime. Se ríe como coqueto. Sabe que lo es. Sabe el valor que tiene su timidez, que se confunde con pesadez. Sabe que ser ingeniero civil, lo sitúa como inteligente, y lo es. Sabe que toca guitarra bien y que canta mejor. Sabe que es guapo, y aún así es aterrizado. Muy aterrizado y que cuida lo que tiene. Se viste bien, y se desvestirá mejor. Nosotros desde aquí dentro de la vitrina, detrás del alambre púa, les decimos, se avisparon tarde cabras lesas, porque no lo mandamos de vuelta a la calle, ni locas.


9. Álvaro Rudolphy

/Cortesía: TVN.

A éste lo primero que le miramos son los pies. Si, los pies, porque éste es un hombre laaaaaargo, que no basta con recorrerlo así no más. A éste hay que mochileárselo. Necesitai un Turistel. Quedamos en que le miramos primero los pies, porque ¡cuánto que calza este hombre! Entonces ahí una puede esbozar la primera sonrisa maligna en este recorrido. Segundo, la zona central. Su cuerpo, alto, de piernas largas, de espalda ancha, de brazos largos que te dan un abrazo y sientes una protección como de Amnistía Internacional. Tercero, su cuello, una cordillera. Cuarto, el norte de su cuerpo, su cara sumamente especial y marcada por rasgos tan masculinos que te parece sexy de inmediato. Oye, a propósito, qué bien dado su primer nombre de personaje: Costia. Si tiene cara de un país que no es éste. Sí… digámoslo… hombres de esa altura, aquí hay 3 o 4, y ya están en esta lista. Y es que Costia es un galán aunque quiera meter nuestros cráneos en un refrigerador o nos descuartice sin piedad. Es guapo y elegante. Hasta cuando lo hemos visto de huaso nos parece distinguido y apetecible. Habla pausado y pronunciado. Que tiempos aquellos, cuando el canal nacional, nos regaló esa serie donde Rudolphy aparecía doble. El Peyuco y el Pedro, dos Costias. Y él va madurando, pero sigue de galán ancla, y sus novias televisivas, cada vez más jóvenes. Qué envidia esas niñitas por dios. Ayayai, básicamente, vamos creciendo, y poniéndonos flojas y sedentarias, pero las ganas de agarrar la mochila y recorrer tus costias, nos aumentan.


8. Pedro Greene

/AgenciaUno.

Te comeríamos como una marraqueta. Pedrónenos. Preferimos tirar toda la carne a la parrilla desde un comienzo, no escatimar en derroche. Pedro Greene no sólo es la joya de “La Marraqueta”, es la joya perdida del Nilo, es la joya chilena que desplaza por walkover al lapislázuli. Es Dorian Grey, está intacto. De esos que siempre conociste canoso, que ya era un galán maduro, aún cuando era un joven músico. Te tendríamos enmarcado, nos haríamos un cubrecama con tu cara, no nos toques la batería, déjanos que te miremos nada más. No estamos restándote méritos por todo el aporte que has sido para la música chilena, pero estamos dándote el sitial que siempre debiste tener, lejos por lejos, uno de las siete maravillas chilenas. No sólo porque nada malo puede salir de la mezcla percusionista, con ritmo, canoso, de ojo perfecto, risa sexy y sensible, sino que explota el Big Bang, y sale uno de lo mejores exponentes que ha ofrecido tierra chilena. Igual haríamos algo estilo fusión contigo.


7. Mario Horton

/Cortesía: Canal 13.

Este ejemplar se ha ido develando de a poquito. Piolita metiéndose en nuestra retina, pero con paso firme. Hoy, es una presa apetecida en la jungla chilena. Ya nos conquistó, definitivamente, y se consagró con su papel en Peleles. Pero para qué andamos con cuentos, es el rebelde perseguido atormentado que arranca, arriesga, abandona, miente y se esconde de la serie Los 80, el que nos despertó nuestro lado guerrillero y revolucionario, y quisimos salvarlo y huír con él. Y queremos decirle que aún queremos, por si acaso. Es que Horton tiene esa mirada de niño bueno falso, él que es bueno con la señora del kiosko pero igual le roba los calugones Pelayo. Ay, nos gusta cuando anda chascón, y cuando se ríe es leve y seductoramente papiche, y tiene esa pinta noventera media trasandina. Es como una estrella under de rock. ¿Estamos exagerando? Es que con su chaquetita de cuero y una guitarra, (o lo que sea que toque), nosotras lo seguimos donde sea al son de Tiny Dancer.


6. Marcelo “Chino” Ríos

/AgenciaUno.

¿Dónde estabas cuando el Chino Ríos se rapó? Es que mijito lindo, lo hubiéramos premiado como número uno del mundo, mucho antes que la ATP. Y ese tatuaje, como si una horda de mujeres se hubiera estrellado contra tu pecho. Jamás, pero jamás, olvidaremos ese momento, cuando lo vimos rapado, y sin polera, vestido de calugas, transpirado y a pleno sol. Se paró Chile. Marcelo, himno a la hombría, si Pablo Neruda te hubiera conocido, te hubiese hecho la oda a la hormona masculina. Chino Ríos es como un chanchito de Pomaire o un jarro pato diaguita, no hay nada más chileno y representativo que él. Dios santo, el Chino puso de moda el no darle en el gusto a los conductores que preguntaban cosas como “¿estás feliz de ser número uno?”. Lo tildaron de pesadito, porque respondía lo que quería. Pero nosotras somos capaces de verte el alma noble, tan noble que “esa”, se aprovecho de ti. No estamos ni ahí con todo lo que se dice de ti, y te creemos todo, cuando hablas por ese espacio minúsculo que dejas entre tus dientes para decir tus palabritas sexys. Con ese sonido como si estuvieras ronroneando, con esa voz de recién despertado, más sexy imposible, con ese aburrimiento delicioso que te produce todo después de los 10 minutos. Todo, menos en la cancha.


5. Jorge Zabaleta

/Cortesía: TVN.

Si describimos a un tipo castaño oscuro, pelo liso, facciones finas, altura normal, peso promedio, etcétera, etcétera, etcétera… llegamos a la descripción de cualquier mortal. A ver, un chileno, como todos los que van en la micro. O no sé, podríamos decir al menos 60 hombres que responden a esa descripción, y quizás es eso lo que más hace atractivo a ese elegido. Que en algún lugar, todo hace creer que es alcanzable. Jorge Zabaleta. Hasta aquí nos llegarían los carterazos de las mujeres si no apareciera este bombón dentro de los de arribita. Hablamos del mismo que apareció en la TV con collar de conchitas en un traje de neoprén haciendo que surfeaba en Iquique, y ahora se da el lujo de volver a ponerse el traje y bucear con ballena, promocionar retail a destajo (no tan prestigioso), vendernos mayonesa o el producto que sea, protagonizar mínimo una teleserie al año y apoyar infinitas causas. Es Zabaleta, y punto. ¿De verdad, tenemos que explicar algo sobre Jorge Zabaleta? Nos gusta transversalmente a las señoras, abuelas, jóvenes, y a las que nos atrevemos a decir adolescentes. Nos gusta y sabemos que no tiene un cuerpazo ni es el más dócil del mundo. De hecho, no tiene problema en no querer agradarle a todo el mundo. Pero nosotras lo bancamos. Es que es un papito, más allá del alcance de nombre con la teleserie de la paternidad, es un papacito, de ese que si se le cruza a una señora, ésta se le tira seguro, y se lo atraca. Eso despierta en las chilenas, un querer ir y agarrar algo. Nos gusta porque no sabemos explicar por qué nos gusta. Y por algo perpetúa como galán y se robó el vitalicio de Pancho Reyes. Y nos seduce aunque sea el padre de cinco hijos en la teleserie, o de muy malo psicópata. Y queremos agregar, que muchas mujeres hacen hincapié en que hay que mirarlo de atrás, y como dice Claudio Bertoni en Dicho sea de paso: “No hay nada más rico que caminar detrás de un buen poto”.


4. Marcelo Alonso

/Cortesía: TVN.

Estamos seguras que Amparo Noguera se encontró una lámpara mágica, la frotó, pidió un deseo, y el genio le dio a Alonso. “Quiero el hombre de mis sueños, el más varonil que exista, quiero que tengas manos grandes, la mejor boca que puedas conseguir y una voz seductora, pero la más. Que sea bueno en lo que hace, que tenga los ojos como enchufados a la electricidad, que sea culto y que le apasione lo que hace”. Y el Genio echó unos polvos mágicos, y chás. Porque sólo de unos polvos mágicos, resulta este milagro griego. Te vimos hace años Alonso. Te vimos en una obra en Matucana, no eras de la televisión, te conocían pocas. Ahora no, casi nos estrellamos en bicicleta mirando el cartel de 100 mts x 100 mts que tu canal mandó hacer con tu cara. “Jóvenes mironas, se estrellan contra Marcelo Alonso”. Y sabemos que en el fondo, eres un cartel, una foto para mirarla, claro, de esas fotos que sientes que los ojos te siguen a donde te dirijas. Alonso además de estar a 1 metro y medio nuestro, está a 500 años luz de nosotras. Y desde allá, nuestra presencia es insignificante. Dicen que hoy por hoy, eres el culpable de algo, que en la tele algo hiciste. Pero, si de algo te debemos culpar, es de ser el único de tu especie, el haber dejado la vara, literalmente muy alta, y no poder encontrar nadie que se asemeje a lo que tú provocas.


3. Pablo Cerda

/Cortesía: TVN.

Pablo siempre está en otro piso que una. Es que como es tan alto, y tan armónico y tan seductor. Y tan alto. Con esos rasgos griegos, manos grandes, pasos largos, magnos ojos… ufff, todo “macro”. Queremos tomarnos la libertad de pensar que este actor es de esos que con un sólo brazo te sube al mueble de la cocina. ¿Nos tomamos demasiada libertad? Es que es Pablo lidera esta lista porque si pudiéramos caricaturizar lo que nos provoca, seríamos los monitos abrazados en la palmera, los koalas, unos clips. Queremos pololearlo, porque además intuimos que es sensible, tímido, buen lector, deportista, sibarita, y culto. Dicen que domina variados tipos de artes marciales, que alguna vez compitió y ganó. Y entre los actores buenmozos, también ganó, y entre los que llevan a cabo sus propios proyectos, también ganó, y en altura y tonicidad, también ganó. Y en voz seductora, también ganó. Entonces con tanto que ganas Pablo, cómo no nos van a dar ganas. Miren, no siempre se encuentra una especie así, tan íntegra, armónica y equilibrada, como una posición de tai-kwondo. Por eso agradecemos su existencia y lo dejamos invitado para cuando quiera, a nuestras cocinas.


2. Paulo “Polo” Ramírez

/Cortesía: Canal 13.

(Suena una cortina de noticiario de fondo, leído por una conductora)

Ayer a eso de las 11:00 am, vimos en zonas aledañas al casino de un conocido canal de televisión, a un acusado de robarnos el corazón. Vestía una camiseta de algodón manga larga blanca y unos blue jeans, ropa que inusualmente lleva puesta, ya que según el retrato hablado, daría cuenta de un serio y conservador conductor de televisión, más conocido por sus ternos grises. (Al verlo, se nos dio vuelta el café). Según cuentan la policía, el aspecto del sospechoso, no necesariamente, da cuenta de un ladrón de almas. Pero según la confesión realizada por quienes perdimos el corazón: “fuimos nosotras las que nos acercamos a él, nosotras lo seguimos en la televisión, en sus reportajes escritos y en la radio, y nos expusimos a enamorarnos perdidamente de él, ya que basta con verlo corriendo cerro arriba en tenida deportiva, para que te desplomes cerro abajo”. La descripción da cuenta, de un viril hombre maduro, de familia tradicional, culto y coqueto, que tiene antecedentes de casos similares en alumnas universitarias a quienes les hacía clases, o de periodistas que trabajan con él en su estación televisiva, y que suspiran cuando les pedimos una cuña. Según cercanos al acusado, el sospechoso Ramírez sabe aquello que provoca en sus víctimas, es por eso que disfraza su coquetería de caballero educado. Nada hacía presagiar, que detrás de ese compuesto hombre de las noticias, se esconde el sex symbol más buscado por las féminas chilenas.


1. Santiago Cabrera

/Fotograma La Vida de los Peces.

Para describirte, nos ponemos los guantes quirúrgicos, desinfectamos el teclado, metemos el computador en una caja de oro, nos vamos de retiro espiritual a la montaña y la subimos a pie, hacemos ayuno, bendecimos el documento word y repetimos el siguiente mantra, “conchemimare este mijito rico”. Te llamas Santiago, naciste al centro. Eres votación unánime, “¿alguien de los presentes, se opone a esta elección?”, nadie. Y ni siquiera vamos a hacer hincapié en el hecho que triunfas en el país de la entretención, sino que recalcamos el cómo, lo silencioso que transitas por ese país. Logros tienes para tirar pal’ techo (tírenos pa’ donde quiera a nosotras si gusta). Como buen número uno, tienes todas las características destacadas a los largo de las descripciones de los otros 59. Has vivido en muchas partes, tienes dominio de varias lenguas (oiga), juegas fútbol profesional y mantienes un cuerpo vestido de músculos entrenados. Tienes una boca que mientras vemos “La vida de los peces”, dan ganas de correr pantalla abajo y morderla. Unos ojos lindos, que además sólo los tienes para mirar fielmente a tu mujer. Actúas bien en el idioma que sea. Eres profundamente guapo, eres bellamente bueno, de esos que va de piola por la calle de las estrellas. Y eres un Santiago. Y queremos remake de todo lo que has hecho, ver toda la temporada de Héroes nuevamente, y retroceder la parte en que la cámara está contigo, y volver a retroceder, una y mil veces. Y queremos que Bize haga “La vida de los camellos”, y “La vida de los elefantes”, y “La vida de los Cóndores”, “La vida de las Ranitas de Darwin” y “La vida de los reptiles” (dónde podemos actuar nosotras arrastrándonos hacía ti).

PD: cada vez que en un casillero en blanco de un formulario cualquiera, debemos rellenar “ciudad en la que vive”… nos sonrojamos, miramos hacia el norte y nos corre una lágrima.

 

Colaboraron: Isabel Plant, Sofia García Huidobro, Beatriz Pulido, Tereza Quezada y Pitu Rodríguez.

Florencia Zulueta Yáñez: “soy periodista de la Portales, y mi fuerte es el trabajo en ong’s. Actualmente, soy la coordinadora de comunicaciones de América Solidaria Chile. Tengo 28 años, y soy la segunda hermana”.
Elisa Zulueta Yáñez: “29 años (de esto me queda poco), actriz, dramaturga y directora. Estudié en la Universidad Católica. Trabajo en el canal 13. Tengo una compañia con Antonia Santa María. Escribi y dirigí “Pérez” -que fue adaptada al cine- y “Gladys” que volverá a presentarse desde el 1 de septiembre en Teatro UC”.

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