Educación

Los avances y desafíos pendientes de la nueva prueba PAES

El cambio en la escala de puntajes y la nueva prueba de Competencia Matemática 2 fue analizada por expertos, quienes valoraron el intento por avanzar en la equidad en el acceso a la educación superior.

La prueba reemplazará definitivamente a la PSU y la PDT. AGENCIA UNO/ARCHIVO
La prueba reemplazará definitivamente a la PSU y la PDT. AGENCIA UNO/ARCHIVO

El Ministerio de Educación (Mineduc) presentó la nueva Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES), test que reemplazará definitivamente a la Prueba de Selección Universitaria (PSU) y que pondrá fin al proceso generado con la implementación de la Prueba de Transición (PDT).

Las autoridades señalaron que el nuevo examen se centrará en las competencias, las que se complementarán con las habilidades y conocimientos adquiridos por los postulantes durante parte de su enseñanza básica y media.

Serán cinco las pruebas disponibles para los alumnos, de las cuales dos serán obligatorias (Competencia Lectora y Competencia Matemática 1). A ellas se agregan otras dos electivas (Ciencias e Historia y Ciencias Sociales) y la de Competencia Matemática 2, enfocada en los estudiantes que buscan ingresar a carreras científicas y matemáticas.

Los cambios fueron analizados por expertos, quienes valoraron los intentos para alcanzar la equidad en el acceso a la educación superior. De todas formas, algunos plantearon que las brechas y desigualdades siguen siendo un factor, especialmente en el sistema escolar.

Cambios en puntajes y la prueba de Matemática

Una de las principales novedades de la PAES será el cambio en el sistema de puntaje, ya que se eliminará la actual escala de resultados (que va de 150 a 850 puntos) y se reemplazará por una que irá entre los 100 y los 1.000 puntos.

Javiera Martínez, coordinadora de políticas públicas de Educación 2020, analizó este punto y en declaraciones a EL DÍNAMO comentó que la medida “no sólo representa un progreso técnico en la evaluación (y la pone al estándar de sistemas internacionales), sino que también, y más importante, materializa el principio de más oportunidades, ya que gracias a esto estudiantes podrán combinar resultados de dos pruebas rendidas en distintos momentos”.

La modificación también fue respaldada por Pablo Arias, investigador de Acción Educar, quien afirmó a EL DÍNAMO que con esta corrección en los puntajes “se aplicarán metodologías avaladas por expertos y usados en pruebas internacionales”.

Otra novedad fue la creación de la prueba de Competencia Matemática 2, que con 50 preguntas abarcará materias abordará temas conocidos entre Tercero y Cuarto Medio.

Sobre esto, Martínez comentó que “también parece relevante que los conocimientos y habilidades de IIIº y IVº medio en esta materia queden en un instrumento más específico y no para todos los estudiantes por las diferencias en programas Humanístico Científica y Técnico Profesional”. 

Nos surge la duda de si esta prueba tiene un foco más en aquellos estudiantes de científico humanista más que de otras modalidades”, añadió.

Arias, en tanto, planteó que el nuevo test “viene a representar una respuesta concreta a las recomendaciones que varios informes habían hecho en su momento a la PSU en esta materia”.

“Así, esta nueva herramienta solo será exigible a los estudiantes que quieran postular a carreras a fines, dejando a criterio de cada universidad si se considera o no en el cálculo del puntaje ponderado, dando así también mayores libertades a los planteles para definir sus criterios de admisión”, expresó. 

Las tareas pendientes

Aunque los cambios fueron valorados, también dieron cuenta de otras materias en el acceso a la educación superior que siguen pendientes, especialmente en la formación de los alumnos en sus escuelas.

Javiera Martínez señaló que “si bien creemos que este cambio era necesario, es importante insistir que el instrumento tiene como techo de mayor equidad y oportunidades nuestro sistema educativo y las desigualdades que este sigue reproduciendo los 12 años antes de rendir la prueba”.

“En ese sentido, esta es una política que tiene un tremendo potencial en la medida que se combina con otras reformas que están ocurriendo en el sistema, que buscan potenciar la educación que reciben todos los niños, niñas y adolescentes, como la inclusión escolar, carrera docente y NEP”, agregó. 

La experta enfatizó que “el acceso no es el fin último, sino que las trayectorias formativas”, precisando que la prueba “es un puente que simboliza transición entre educación media y superior”, por lo que se debería complementar con apoyos a los postulantes de niveles socioeconómicos más bajos, quienes desertan del sistema por diversas razones.

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