Educación

Polémica en la U. de Chile reabre el debate sobre el examen de grado en Derecho

Cuatro egresados que reprobaron la prueba acusaron maltratos y poca comprensión frente al contexto sanitario, en un proceso que tradicionalmente ha estado marcado por el estrés y que es abordado con diversas estrategias por otras universidades.

Polémica en la U. de Chile reabre el debate sobre el examen de grado en Derecho
Polémica en la U. de Chile reabre el debate sobre el examen de grado en Derecho

El examen de grado, la prueba final de los estudiantes de Derecho que prácticamente sirve de antesala para transformarse en abogados, volvió a ser tema de discusión luego que cuatro estudiantes de dicha Facultad de la Universidad de Chile reprobaran.

La situación inicialmente quedó expuesta en redes sociales, pero quedó sellada en una carta a la que adhirieron 506 firmantes -entre abogados, egresados y alumnos-, en donde pedían consideraciones tomando en cuenta las dificultades propias de la pandemia del coronavirus.

Según lo informado por La Tercera, algunos estudiantes reclamaron por eventuales malos tratos de los profesores evaluadores con “interrupciones, reproches y burlas”, las que hicieron que el proceso realizado por la plataforma Zoom se hiciera aún más tormentoso.

Entre las escuelas de Derecho de las universidades chilenas existen distintas formas de abordar esta prueba, que es considerada como parte del proceso formativo de los profesionales, pero que aún es debatida por la presión que sufren los egresados para avanzar en su carrera.

Las formas de la prueba

La prueba, que es una antesala a la entrega del título que es otorgado por la Corte Suprema, es considerada como un “repaso extenso” de partes fundamentales de los cinco o seis años de estudio.

“En general, en las facultades de Derecho del país, desde hace mucho tiempo se ha estimado que los ya egresados deben darle una nueva pasada a dos materias troncales que son el Derecho Civil y el Derecho Procesal. En otras universidades incluso agregan otras materias”, explicó a EL DÍNAMO Juan Ignacio Contardo, profesor de Derecho de la Universidad Diego Portales (UDP).

El académico, que está a cargo de la toma de los exámenes de grado en la casa de estudios, explicó que las instituciones han optado por los formatos oral o escrito a la hora de aplicación. En su caso, se realiza por escrito y a distancia debido a la pandemia, con una aplicación que permite controlar la rendición para evitar la intervención de terceros.

“Hay un alegato frecuente de los alumnos de la confidencialidad, y la escrituración puede solucionar eso, sobre todo si se aplican programas de confidencialidad”, precisó.

El otro formato de aplicación de la prueba es el oral, el que es aplicado por la Universidad de Chile y la Universidad del Desarrollo (UDD), que al menos en Santiago logró reponer sus actividades presenciales con todas las medidas sanitarias.

Gonzalo Rioseco, decano de la Facultad de la UDD, señaló a EL DÍNAMO que la importancia de realizar el examen bajo este formato va en línea con la realización de los procesos judiciales actuales, para los cuales los abogados deberían tener las herramientas necesarias.

La oralidad del examen es importante, porque hoy día una de las competencias que más se requieren es esa. La mayoría de los procesos en Chile están tendiendo a la oralidad. Es importante que los abogados se formen desde la oralidad”, afirmó.

En ese sentido, la presión y el estrés podría darse desde diversas dimensiones, ya que la oralidad aparece como más compleja debido a que se enfrenta a personas con más experiencia y conocimientos, mientras que en lo escrito se está solo frente a un papel.

Sin embargo los test escritos requieren de una espera para conocer los resultados, algo que podría aumentar la ansiedad.

El debate sobre su aplicación

La polémica de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile lleva varios años y es compleja, debido a las implicaciones formativas de los estudiantes.

Desde las universidades han planteado que el examen de grado es “tradicional y básico”, al transformarse en una demostración de todos los estudios previos a la licenciatura. Para muchos es más que una simple entrega de conocimientos, sino que es parte fundamental de la formación de los futuros abogados.

“En esto es importante tener en cuenta que se estudia ocho meses para el examen de grado, pero eso no es preciso, porque en estricto rigor se estudia en los cinco años”, aseguró Rioseco, quien agregó que “el cuestionamiento ciertamente ha sido materia de larga data y ha sido siempre una característica y particularidad de la formación de los abogados”.

Contardo, en tanto, planteó que la discusión es multifactorial, afirmando que “va de la mano necesariamente de la implementación de un examen de barra. En Chile, la carrera de Derecho está destinada para ser abogado, cosa que no ocurre necesariamente en otros países”.

“Si se plantea la necesidad de hacer un examen de barra general por la Corte Suprema, el examen de grado dejaría de tener sentido. Pero como nosotros, en el sistema chileno, todo queda en el control de las universidades”, afirmó el académico, quien puntualizó que cualquier modificación debería ser analizada con todos los actores involucrados en el sistema.

Por lo ocurrido en la sede de Pío Nono, ambos docentes coincidieron que es parte de los nuevos tiempos y del establecimiento de una relación profesor-alumno que debería centrarse en el respeto mutuo.

“Las universidades, vamos a tener que hacer una reflexión sobre los objetivos y el contenido de estos exámenes“, agregó Rioseco, quien cree que en este caso en particular “me cuesta mucho creer que haya ocurrido alguna situación anormal”.

Contardo, por su parte, relató que “uno en este caso trata de apoyar al egresado, a veces se les dice ‘ojalá no te vea más por acá’ y ellos se lo toman bien, porque saben que después de esto nos vamos a volver a ver pero como pares, como colegas”.

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