Educación

Subsecretario de Educación Superior: “Tres de cada cuatro empleos ofrecidos en Chile requieren de perfiles técnicos”

Además, indicó que estudiar una carrera de ciclos cortos contribuye a la equidad y a una mayor movilidad social.

Imagen referencial de Técnico Informático. Fuente: Pexels.
Imagen referencial de Técnico Informático. Fuente: Pexels.

Estudiar una carrera técnica de dos años en un Centro de Formación Profesional (CFT) significa una gran oportunidad de desarrollo, ya que da una conexión temprana y directa con el mundo laboral y la posibilidad de continuar especializándose a través de cursos o capacitaciones.

En cuanto a la demanda de técnicos que necesita el país, Juan Eduardo Vargas, Subsecretario de Educación Superior, declaró a El Dínamo que “todos los sectores productivos de nuestro país requieren de técnicos calificados en alguno de sus procesos. De hecho, tres de cada cuatro empleos ofrecidos en Chile requieren de perfiles técnicos”.

Agregó que los sectores económicos que más demandan de técnicos de nivel superior son Logística, Información y Comunicaciones, e Industrias Manufactureras como Electricidad y Mecánica. La autoridad destacó también que la formación entregada por los CFT contribuye
a la formación de técnicos altamente calificados, que aportan concretamente al desarrollo de Chile, y que elevan la calidad de vida de las personas que la siguen.

“Estudiar una carrera técnica permite, a través de programas de ciclos cortos, desarrollar diversos talentos y capacidades de las personas, según las necesidades económicas y sociales del país, contribuyendo a un Chile más equitativo y con mayor movilidad social”, indicó Juan Eduardo Vargas.

En los últimos años la educación técnico profesional se ha posicionado como una opción clave para impulsar el desarrollo económico y, en este último año, para controlar la pandemia y sus consecuencias. En palabras del Subsecretario de Educación Superior, “hoy más que nunca se hace evidente el aporte de la educación técnico-profesional. Hemos visto cómo miles de técnicos trabajan incansablemente en la primera línea de apoyo, tanto en los hospitales; como también en tareas de logística, que han permitido que no se interrumpa la cadena de abastecimiento; o en las telecomunicaciones, que permiten la entrega de servicios que han resultado ser fundamentales en estos
tiempos”.

Por lo que la conclusión de Juan Eduardo Vargas es que “la formación técnica ha demostrado una vez más que es fundamental para el desarrollo de nuestro país, y por ello debe ser resaltada como una alternativa sumamente valiosa y atractiva”.

Breves, efectivas y con opciones de continuidad

Para asegurar el aprendizaje de las competencias necesarias en el corto plazo, instituciones como Inacap han trabajado sus mallas de estudios técnicos en conjunto con el sector productivo y de servicios, alineados con el Marco Nacional de Cualificaciones y sus respectivos poblamientos sectoriales.

“Las carreras técnicas de dos años tienen la calidad y profundidad necesarias para desarrollar el perfil de egreso requerido, de manera que las personas que eligen aprovechan mejor su tiempo, aprendiendo de manera eficiente y pertinente a las necesidades de las empresas tienen una exitosa inserción al mundo del trabajo” explicó Matías Escabini, Vicerrector Académico de Inacap.

Si bien un egresado de un CFT ya está preparado para el mundo laboral, para Matías Escabini, la idea de una carrera corta es que ésta sea sólo una de otras instancias formativas, de modo que si lo desea pueda continuar sus estudios articulando una carrera profesional o un programa especializado, dependiendo de sus intereses, tiempos y necesidades.

Por ejemplo, en Inacap hay diez carreras técnicas que forman parte de las nuevas Trayectorias Formativo-Laborales (TFL) que contienen en sus mallas la posibilidad de articular con carreras profesionales y obtener certificaciones intermedias que permiten una empleabilidad aún más temprana, pues algunas de ellas están reconocidas por el sector productivo y de servicios.

“Las carreras del CFT se pueden articular con una carrera profesional del Instituto Profesional, donde el currículo de la carrera técnica equivale a los dos primeros años de la carrera profesional en el IP. Esto significa que, al titularse de una carrera técnica, reconocemos el 100% de esos dos años y lo convalida para obtener la carrera profesional al cabo de dos años más”, expuso Escabini.

Testimonio

Alex Aguayo a sus 43 años y con más de 25 años de experiencia trabajando en telecomunicaciones decidió estudiar en un CFT para formalizar sus conocimientos.

“Siempre me afectó el hecho no de tener un título. Así que me decidí a estudiar en el CFT para validar mis conocimientos y para adquirir algunos detalles teóricos que me faltaban”, contó Alex quien pudo convalidar su práctica con su trabajo en donde mejoró su condición salarial.

En 2020 Alex egresó de Telecomunicaciones, Conectividad y Redes del CFT de Inacap y confidenció que se le abrió el apetito por seguir estudiando porque a futuro le gustaría practicar la docencia y compartir su conocimiento con las nuevas generaciones.

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