Entretención

Cómo el COVID-19 cambió la industria del espectáculo durante 2020

Con la irrupción de la pandemia, se debieron adoptar medidas excepcionales en el cine, la música y las series.

Lollapalooza Chile fue uno de los espectáculos afectados por culpa de la pandemia. Foto: Agencia Uno.
Lollapalooza Chile fue uno de los espectáculos afectados por culpa de la pandemia. Foto: Agencia Uno.

No cabe dudas que este 2020 estará marcado por la irrupción del COVID-19 tanto en Chile como en el mundo, golpeando de lleno al espectáculo, una de las industrias más afectadas por las medidas de prevención.

Una de las principales normativas que se han aplicado para evitar contagios de este virus es el distanciamiento físico, lo que puso en jaque a festivales de música, salas de cine y conciertos. A eso hay que sumarle que grabaciones de películas y series también se vieron afectadas, paralizando todo por varios meses.

Con este escenario, se tuvieron que tomar medidas drásticas, aplicar protocolos, postergar fechas o simplemente suspenderlas. Por lo mismo, a continuación puedes revisar cómo cambió la industria del espectáculo durante este 2020 a raíz de la irrupción del COVID-19

De la pantalla grande a la chica

Las salas de cine fueron una de las primeras en cerrar sus puertas una vez instalada la pandemia en todo el mundo. En nuestro país, esta decisión golpeó a varios conglomerados, incluyendo también a aquellos independientes que también vieron cómo este 2020 sería uno de los peores de su historia.

De hecho, aún con el desconfinamiento, el cine es uno de los sectores más golpeados en la industria del espectáculo por el COVID-19. Fueron los primeros en cerrar y serán los últimos en abrir.

Esto llevó a tomar medidas y saltar de la pantalla grande a la chica. En el caso chileno, muchas cintas tuvieron que ser estrenadas en streaming, como fue el caso de Tengo Miedo Torero y Algunas Bestias, por nombrar solo algunas.

Respecto a producciones extranjeras, Warner Bros. decidió finalmente estrenar Wonder Woman 1984 a través de su plataforma HBO Max, la que aún no está disponible en nuestro país. Disney, por su parte, hizo lo mismo con Soul, la que llegó directamente a Disney+.

Otros, en tanto, han optado simplemente por postergar algunos lanzamientos y será recién en 2021 cuando podremos ver en los cines -si las condiciones lo permiten- cintas como:

Para 2022, en tanto, se espera el estreno de títulos como:

A esperar por la música

Al igual como ocurrió con el cine, grandes festivales de música tuvieron que anunciar su suspensión debido a la pandemia. Tal fue el caso de Lollapalooza -en su versión chilena y la estadounidense- y Coachella.

En marzo, fue el ministro Jaime Mañalich quien anunció que tras conversar con los organizadores, se postergó la décima edición de Lollapalooza Chile.

En un principio se habló de noviembre de 2020 para realizarlo, pensando que para esa fecha la pandemia ya estaría controlada, lo que no ocurrió. Por lo mismo, en agosto se informó que finalmente la fecha elegida fue el 27, 28 y 29 de noviembre.

En el caso de Lollapalooza Chicago, fue en junio cuando los organizadores terminaron cancelándolo y anunciaron que concentrarían sus energías en celebrar el 30º aniversario durante el verano de 2021, esperando también las condiciones sanitarias así lo permitan.

Con Coachella ocurrió algo similar. La edición de este año se realizaría en abril, pero se suspendió asegurando que octubre sería una fecha más ideal. Semanas más tarde, el complicado escenario en Estados Unidos con la pandemia los obligó a postergarlo para abril de 2021.

Sin embargo, en octubre se tomó la decisión final de correr la fecha, una vez más, para octubre de 2021.

Otro reciente damnificado por el virus fue el Festival de Viña del Mar. Por primera vez en su historia, las autoridades de la Ciudad Jardín en conjunto con los canales organizadores -TVN y Canal 13- optaron por suspender el evento y postergarlo para febrero de 2022. En su lugar, las estaciones estarían preparando un plan B, el que se conocería en las próximas semanas.

En Brasil, por otra parte, el tradicional Carnaval de Rio también fue suspendido por primera vez en más de 100 años, lo que generó pérdidas de alrededor 725 millones de dólares, según publicó El Universal.

Estos fueron claros ejemplos de cómo el COVID-19 terminó hundiendo la cartelera de espectáculo no solo en Chile sino que en todo el mundo.

Apoyo durante el confinamiento

El COVID-19 no dio tregua y logró que diversos tours mundiales tuvieran que bajar el telón. Reunir a miles de personas en un recinto -ya sea abierto o cerrado- era prácticamente anotarse un brote del virus que podría haber sido catastrófico.

Mientras algunos artistas esperan poder retomar sus presentaciones en algún momento del 2021 con la llegada de la vacuna, otros simplemente optaron por suspenderlos -como fue el caso de Billie Eilish– o caer de lleno en el streaming. Tal es el caso de Dua Lipa, quien hace unas semanas debutó con su show Studio 2054, el que fue pagado y que pudieron disfrutar sus fanáticos de todo el mundo a través de internet.

Misma situación ha ocurrido con otros cantantes y bandas, quienes también han logrado convertirse en un soporte para sus respectivas fanaticadas ante el crudo escenario que viven en distintas partes del mundo. Por lo mismo, han ofrecido conciertos en plataformas como YouTube o Instagram, con sesiones más íntimas y muchas veces gratuitas, convirtiéndose en un apoyo al momento del confinamiento.

En el caso de las premiaciones, como los VMA de MTV o Grammy Latino, se han aplicado protocolos, sin público, logrando contar con la presencia de algunos artistas. Otros, sin embargo, han decidido grabar sus presentaciones en sus casas o en estudios cerrados con el mínimo personal dentro.

Paciencia con las series

Al igual que los festivales, las películas y los conciertos, dentro de la industria del espectáculo también se vio afectada por el COVID-19 la realización de varias series en todo el mundo.

En Estados Unidos, por ejemplo, grabaciones de diversas producciones tuvieron que parar de golpe en marzo por el alto número de contagios que se estaban registrando. Esto provocó que las temporadas que aún estaban al aire tuvieran que finalizar de manera abrupta, acortando el número de capítulos.

Durante todo el tiempo que estuvieron detenidos, se trabajó en diversos protocolos para que, una vez que las autoridades lo permitieran, comenzaran a grabar nuevamente.

Exámenes PCR a menudo, distanciamiento físico, capacitación en salud y seguridad, son solo algunos ejemplos de las rígidas medidas que se tuvieron que adoptar para poder seguir grabando.

Eso sí, como ahora toma mucho más tiempo registrar las escenas de un solo episodio, lo más probable es que las nuevas temporadas sean mucho más cortas de lo que ya conocemos.

Por ejemplo, Grey’s Anatomy en su temporada 17 logró sacar al aire seis episodios y recién en marzo volverán con otra tanda. Se desconoce hasta el momento cuántos capítulos tendrá este ciclo, pero si hay algo seguro es que no serán los 24 que estamos acostumbrados.

En el caso de otras producciones, como Riverdale o Batwoman, atrasaron sus estrenos recién para enero de 2021, entregándoles la posibilidad de grabar la mayor cantidad de capítulos antes de salir al aire.

Lo cierto es que los televidentes deberán tener paciencia, por lo menos hasta que la situación sanitaria con la llegada de las nuevas vacunas con el COVID-19 logre normalizar lo que conocemos de la industria del espectáculo.

Más Noticias

Más Noticias