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Los casinos nacionales: pandemia y proyección

En tiempos de pandemia y en donde el aislamiento social ha impedido retomar las prácticas del ocio habitual, los casinos online se imponen como un espacio lúdico de atracción para personas de un rango de edad enorme.

La pandemia por COVID-19 ha impedido que los casinos puedan abrir sus dependencias para recibir público.
La pandemia por COVID-19 ha impedido que los casinos puedan abrir sus dependencias para recibir público.
Por:  patrocinio

La industria global de Casinos y juegos es un rubro en continuo crecimiento y expansión, al que ni la pandemia por Coronavirus afectó sus niveles de ingresos. La gran variedad de oferta de casinos nacionales e internacionales mantienen un flujo de aficionados a los juegos de azar y las apuestas, lo que no es ninguna novedad ni fenómeno producido por la pandemia. La existencia del juego en el país tiene una vasta trayectoria.

Los casinos y casas de apuestas deportivas son para el país ramas económicas muy significativas, por el gran capital que hace circular y que genera, como también los puestos de trabajo que produce. Vinculado a esto, en tiempos de pandemia y en donde el aislamiento social ha impedido retomar las prácticas del ocio habitual, los casinos online se imponen como un espacio lúdico de atracción para personas de un rango de edad enorme.

Por ello, es relevante conocer la situación actual en cuanto a la legalidad de las apuestas online, como así también, conocer el origen de las casas de juego en el país para poder identificar los cambios a lo largo del tiempo, pero, sobre todo, la adaptación a las distintas coyunturas nacionales que permiten explicar por qué la pandemia por Coronavirus no afectó los niveles de ingresos.

Desde el período colonial y hasta la conformación del Estado (Siglo XVI-XIX), los juegos, las apuestas, y los espacios que combinan ambos aspectos del entretenimiento, contribuyeron a que los casinos sean en la actualidad una tradición en lo que se refiere al entretenimiento, convirtiéndose básicamente en parte integrante de la sociedad.

El origen del primer casino online en Chile, tal cual los conocemos hoy día, al menos en cuanto a su formato, puede remontarse a 1894. A fines del siglo XIX, el juego y las apuestas eran prácticas condenadas por la Iglesia católica, que contaba con gran poder sobre la vida civil en aquellos años.

En aquellos años donde la Iglesia Católica regulaba muchos aspectos de la vida social, los centros de entretenimiento tenían meses buenos y malos, y aún no contaban con la capacidad de generar los niveles de ingresos actuales. Es decir, el mayor obstáculo era que las salas de apuestas eran ilegales y clandestinas. Estos espacios eran reconocidos por parte de las personas como ´Garitos Coloniales ́ y se podían encontrar encubiertas en hoteles, bares o cafés.

En Viña del Mar, en el año 1931, se registró el primer casino oficial cuando se inauguró el conocido “Casino de Pichilemu”. Por aquel entonces resultó toda una novedad, y contaba con el mejor salón de juegos de la región, en el cual las máquinas tragamonedas eran uno de sus principales atractivos. Unos años más tarde, a inicios de 1940, se rebautizó como el ‘Gran Casino Hotel’.

Aunque en la actualidad la pandemia por Coronavirus ha obligado a que los espacios físicos deban cerrar, por lo que sus actividades tradicionales se han visto afectadas, el traslado de su funcionamiento hacia plataformas online permitió que se mantenga el flujo de capital y apostadores.

Según Francisco Leiva, ex superintendente de Casinos de Juego, el monto de ingresos a las arcas chilenas por finiquitar las regulaciones de casinos online, ascenderían a 100 millones de dólares por año, sin importar el porcentaje fiscal que sea aplicado. Por tanto, Leiva ha mencionado en más de una ocasión, que hace varios años se vienen realizando encuentros y reuniones entre dueños de casinos y autoridades políticas, con el objetivo de tener un adecuado escenario legal y que esta no quede en desuso.

El contexto actual mostró la manera en que las personas demandan la oferta de casinos online, y cómo estos aparecen como un complemento de los espacios físicos para el entretenimiento en tiempos en los que el confinamiento social es la nueva normalidad.

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