Estadio

Mayne-Nicholls desclasifica lo que no se supo de la sanción que le impuso la FIFA

"Impotencia, indefensión, falta de proporcionalidad en los castigos, paranoia y ausencia de liderato en FIFA", fueron algunas de sus palabras.

Por:  El Dínamo

El Harold Mayne-Nicholls, presidente del comité que evaluó las candidaturas a los mundiales 2018 y 2022, apelará la sanción de siete años que la FIFA le impuso, tras esperar 192 días para conocer su fundamentos, documento necesario para recurrir y que se negaron a entregarle en mano.

“Impotencia, indefensión, falta de proporcionalidad en los castigos, paranoia y ausencia de liderato en FIFA” son parte de los términos con los que Mayne-Nicholls definió en una entrevista con EFE su situación y la de FIFA durante una corta estancia en Madrid.

Después de viajar, junto a su abogado, Carlos Morales, desde Chile a Zúrich para ir a la FIFA, ubicada en un edificio en el que él pronunció “el discurso inaugural en 2007 en representación de todas las asociaciones”, el expresidente de la ANFP se encontró “las puertas cerradas”.

“Lo que pasa en FIFA es extrañísimo. Difícil de entender. Las puertas estaban cerradas. No nos abrieron, nadie se disculpó. Nunca lo había visto así. Es como una paranoia. Algo no camina de acuerdo a la cultura de años del buen trato y la buena educación. Esto demuestra que no hay alguien ejerciendo el liderato”, dijo.

Horas después de su visita a FIFA el pasado día 13, el Comité de Ética publicó este jueves los fundamentos de una sanción impuesta el 6 julio por infringir el Código Ético al “pedir repetidamente favores personales” para familiares cuando presidía la comisión de evaluación y “no actuar en interés de FIFA”.

Mayne-Nicholls explicó a la agencia EFE que tras conocer la Academia Aspire de Doha habló con sus responsables sobre la opción de que su hijo y su sobrino se formaran en ella durante una temporada, junto a su cuñado, tenista, hechos que “nunca se concretaron“, como acredita un documento del centro que presentó cuando en una audiencia en FIFA.

“Salí con la sensación de que no había mucha objetividad. El periodo entre la audiencia, que fue el viernes previo a la final de la Copa América, hasta el lunes siguiente que me dieron la resolución me hizo pensar que no juzgaron el tema con atención. No tenían gran importancia mis respuestas, era un trámite, no tuve sensación de real imparcialidad”, aseguró.

Mayne-Nicholls, que sopesó y descartó presentarse a las elecciones presidenciales de FIFA de mayo pasado, mandó dos cartas y tres o cuatro correos reclamando los fundamentos de su sanción.

“De acuerdo a la normativa solo es válida la comunicación si se hace por fax y lo divertido es que toda la comunicación de ellos a mi me la han hecho por mail. Nadie utiliza ya el fax, tuvimos que ir a buscar uno”, comentó resignado aunque sin perder la sonrisa.

Su intención ahora es recurrir, para lo que tiene siete días. “Es un trámite obligatorio, si no vas a Apelación no puedes ir al TAS. El argumento principal es que la Academia Aspire por escrito dejó constancia de que no formaba parte del proceso de la candidatura de Catar para organizar el Mundial 2022, que se trataba de una oportunidad de dar educación a dos niños, y no es un conflicto de interés porque yo asumía los gastos”, insistió.

Mayne-Nicholls admitió que “lo que más se sufre es la impotencia de la injusticia”. “No logro entender la lógica. Hablan de falta de cooperación y contesté a todos los mails. Solo no pude ir en una fecha en que me citaron y propuse otra, pero no me la aceptaron. Hay gente que no contestó nada y no fue sancionada o le pusieron una multa“, añadió tras cuestionar la “falta de proporcionalidad” de sanciones en casos en los que ha habido cobros u ofertas de dinero.

El surcoreano Chung Mong-Joon fue castigado seis años, por ofrecer dinero para invertir en fútbol si Corea del Sur ganaba el Mundial 2022, y el instructor del caso del exsecretario general, Jérôme Valcke, propone 9 años por su supuesta participación en una trama de venta ilegal de entradas para el Mundial.

Cuestionado por la imagen actual de la FIFA, tiene claro que “las consecuencias son muy grandes en términos de credibilidad y comerciales”. “Ha dañado al fútbol. Las empresas se van a preocupar también de la imagen y en qué puede quedar esto si no viene alguien que pueda evitar casos como éstos“.

“El nuevo presidente debe trabajar por recuperar el fútbol para la sociedad. Entré en la FIFA en el año 93 y el fútbol era lo más importante, pero con el tiempo el marketing y la televisión fueron ganando importancia. Hay que recuperar la credibilidad del fútbol. El COI fue capaz de encauzar el deporte de nuevo después del escándalo de Salt Lake City que fue muy grande“, concluyó.

Más Noticias

Más Noticias