Estadio

Mou, Pelle y un poco debajo del agua…

Primero, un espacio para el chauvinismo: Manuel Pellegrini es un caballero, José Mourinho es un maleducado. La forma como el portugués se burló de la actualidad del chileno es burda, baja e innecesaria. Ok. Pasó. Ahora vamos al fondo del tema, que no es un enfrentamiento Mourinho- Pellegrini.  

Por:  El Dínamo

Primero, un espacio para el chauvinismo: Manuel Pellegrini es un caballero, José Mourinho es un maleducado. La forma como el portugués se burló de la actualidad del chileno es burda, baja e innecesaria. Ok. Pasó. Ahora vamos al fondo del tema, que no es un enfrentamiento Mourinho- Pellegrini.

Más allá de las veleidades del calendario que los ponen frente a frente con un Real Madrid–Málaga en el Santiago Bernabéu, y muchísimo más lejos que el resultado de dicho encuentro, que enfrenta al segundo (de arriba a abajo) con el segundo (de abajo a arriba) de la Liga Española. Hay un antes y un después del portugués en el Real Madrid. Y está marcado por el 5-0 del Barcelona a su equipo en el Camp Nou. Hasta ese momento, todo avanzaba sobre ruedas.

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Incluso después no cambió mucho en cuanto a objetivos: en la Copa del Rey ya se llegó a la final y –parece- se superarán los octavos de la Liga de Campeones. Claro, la corona del campeonato local se ve más lejana, incluso con una campaña parecida a la de Pellegrini la temporada anterior (sólo 1 punto menos… el problema es que el equipo de Guardiola ha sumado 6 más).

Pero esa derrota fue el inicio de una serie de reclamos, excusas y quejidos del ex DT del Inter, culpando a los árbitros, a las canchas, al calendario, a las responsabilidades profesionales de otros entrenadores, al apoyo de sus empleadores… Un técnico llorón, sería la definición más mundana.

En la misma conferencia donde dijo lo que dijo del ingeniero (aquello de que él no iría al Málaga si lo echan), se enfrascó en una fuerte discusión con un periodista que le recalcó lo de ser quejoso. “No son quejas, son verdades” reclamó, a la par que tildó de hipócrita al que le hizo la consulta. Es verdad, más tarde le pidió disculpas, pero el daño en imagen ya estaba hecho.

Y eso ya incomoda mucho a un círculo madridista acostumbrado al señorío histórico de su club –quizás llevado al extremo por Pellegrini- y no por la socarronería y suficiencia del luso. Mourinho llevaba mucho tiempo sin perder, y prometió seguir así en el Madrid. Y lo ha logrado en gran parte, excepto en el Camp Nou. Y con humillación, algo que aún no supera.

Las críticas al portugués ya no van sólo por sus formas. Algunos ya se atreven a analizar el fondo (algo que se pierde un poco aquí en España con la prensa tan abanderada con un lado u otro. Y allí aparece un artículo en El País (“La Anarquía del Madrid”) que mina pilares básicos de la imagen táctica de Mourinho. Dicen que el DT está indignado con lo publicado. A estas alturas poner las manos al fuego por alguien es complejo, pero de que el portugués está nervioso, lo está. Y eso lo pagó ahora Pellegrini, quien no entró en el juego, “orgulloso de dirigir al Málaga”. Es la batalla de hoy, pero no la guerra.

Jorge Nazar es periodista chileno y trabaja como comentarista de Gol Televisión en España. En Twitter es @jorgenazar

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