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10 datos para entender la emergencia atómica en Japón

La emergencia de la central nuclear Fukushima 1 en Japón ha despertado un gran debate en diversos países sobre la seguridad de implementar la energía nuclear en la matriz energética. El mundo miraba con horror la explosión del reactor Nº1 de esta central, y las autoridades japonesas declaran que el desastre causado por el terremoto y posterior tsunami los deja con su peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial. 

Por:  Francisco Valenzuela Huerta

La emergencia de la central nuclear Fukushima 1 en Japón ha despertado un gran debate en diversos países sobre la seguridad de implementar la energía nuclear en la matriz energética. El mundo miraba con horror la explosión del reactor Nº1 de esta central, y las autoridades japonesas declaran que el desastre causado por el terremoto y posterior tsunami los deja con su peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial.

A continuación, 10 motivos por los que que se explica la gravedad de la emergencia atómica que se vive en este momento en Japón.

– La exigencia de construcción de centrales nucleares en Japón es altísima. Sin embargo, las plantas estaban diseñadas para soportar sismos de máximo 7,5 grados, mientras que este terremoto alcanzó los 9,1 grados.

– La Escala Internacional de Accidentes Nucleares cataloga lo ocurrido en la central de Fukushima 1 en el nivel 4, o como accidente con consecuencias locales. Esto ubica a este desastre por debajo de sólo otros dos: Three Mile Island (28 de marzo de 1979),  en Pensilvania, EEUU, que fue catalogado como nivel 5, o accidente con consecuencias amplias, y Chernobyl (Ucrania, 26 de abril de 1989) catalogado como nivel 7, o accidente mayor.

Los reactores de Fukushima en problemas: El Nº1 explotó en la madrugada del sábado. Éste empezó a funcionar en 1971. El reactor Nº3, que explotó el lunes, entró en funcionamiento en 1976, y el reactor Nº2, que se encuentra en parada de refrigeración, inició sus funciones en 1974.

– Antes del terremoto había 54 reactores nucleares en todo Japón, ubicados en 17 centrales a lo largo de todo ese país. 13 de éstas se ubican en la isla de Honsu, donde está ubicada la capital, Tokio. 22 de los 54 reactores tienen una antigüedad de 30 años o más. La central de Fukushima 1 se encuentra a 240 kilómetros al norte de Tokio.

– Otras centrales en problemas: Tokai, a 120 kilómetros de la capital, con un solo reactor nuclear. Fukushima 2, a sólo 10 kilómetros de Fukushima 1, con cuatro reactores, y Onagawa, a más de 300 kilómetros de Tokio, con tres reactores.

– Fukushima 1 produjo la evacuación de 210 mil personas a 40 kilómetros a la redonda de ese sector. La emergencia del complejo Fukushima 2, que posee 4 reactores, provocó la evacuación de 30 mil personas en una zona que abarca 20 kilómetros alrededor de esa central.

El gobierno japonés ha enviado equipos para controlar la emergencia. Incluso ha usado agua de mar junto con ácido bórico, con tal de enfriar el reactor. Este hecho demuestra la desesperación de las autoridades, ya que expertos afirman que el uso de agua de mar descarta que se vuelva a utilizar este reactor.

– Si no se consigue refrigerar los reactores en estado de emergencia, estos podrían sufrir la fusión del núcleo, que es lo que ocurre cuando el uranio que se utiliza en estas plantas como combustible se derrite, como ocurrió en Three Mile Island. Además, si también fallara el edificio de contención, que tiene capas de acero y hormigón sobre el núcleo, las consecuencias serían mucho más trágicas. La diferencia de Chernobyl y Fukushima es que la primera no poseía edificio de contención.

– Después del terremoto, el nivel de radiación del centro de control de la planta sobrepasó 1000 veces los niveles normales. En los alrededores de la planta se detectó la presencia de yodo-131 y cesio-137, ambos materiales altamente radioactivos, por lo que se procedió a evacuar la zona, ya que el viento podría hacer que estos materiales alcancen a mucha gente. El gobierno japonés ya se encuentra repartiendo pastillas de yodo a la población como medida preventiva, ya que previenen que el yodo radiactivo se aloje en la glándula tiroide de las personas.

– A raíz del calentamiento del reactor, las autoridades confirmaron la liberación de vapor “ligeramente radioactivo”, ya que los edificios de contención funcionan como una olla a presión. Como se cortó la energía de los mecanismos de enfriamiento de emergencia, estos núcleos se calientan tanto, que evaporan el agua que debiera enfriarlos. La explosión de los reactores se debe a que el edificio de contención no aguantó más la presión.

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