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Científicos japoneses investigan posible “autoextinción” de la variante delta

Expertos del Instituto Nacional de Genética buscan explicar la busca caída de casos en el país asiático, el que en tres meses superó una fuerte ola de infecciones.

Japón bajó de los 26 mil a casi 200 casos diarios. AGENCIA UNO/ARCHIVO
Japón bajó de los 26 mil a casi 200 casos diarios. AGENCIA UNO/ARCHIVO

Científicos japoneses lanzaron una particular teoría sobre la variante delta del COVID-19 en el país, la que según ellos habría mutado hasta alcanzar una posible “autoextinción”, que explicaría la brusca baja en los casos registrados en el país asiático.

Especialistas del Instituto Nacional de Genética de Japón dieron a conocer los resultados de un estudio inicial, donde se analizó una posible “extinción natural” de la mutación surgida desde India, la que está detrás del alza de infecciones en gran parte del mundo.

Japón alcanzó su quinta ola pandémica con un peak de 26 mil casos diarios. Tres meses después la realidad cambió totalmente, con menos de 200 infecciones por jornada y con un primer viernes sin muertes notificadas en 15 meses.

Ituro Inoue, profesor a cargo del estudio, señaló a The Japan Times que la variante delta no tendría la diversidad genética de otras cepas como la alfa o la original, que surgió en China a fines de 2019.

“La variante delta en Japón era altamente transmisible y mantenía fuera a otras variantes. Pero a medida que las mutaciones se acumularon, creemos que finalmente se convirtió en un virus defectuoso y no pudo hacer copias de sí mismo. Teniendo en cuenta que los casos no han aumentado, creemos que en algún momento durante tales mutaciones se dirigió directamente hacia su extinción natural”, añadió.

Las autoridades japonesas asociaron la baja en los casos a la alta tasa de vacunación, que subió al 76%. A ello se sumó la alta adhesión al uso de mascarillas en lugares públicos. De todas formas el científico cree que la caída en los casos tendrían otras causas más allá de las medidas preventivas.

“Si el virus estuviera vivo y sano, los casos seguramente aumentarían, ya que el enmascaramiento y la vacunación no previenen las infecciones irruptivas en algunos casos”, complementó Inoue.

Takeshi Urano, investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad de Shimane, abordó los hallazgos del profesor Inoue y afirmó que el descubrimiento revolucionario podría utilizarse en nuevos tratamientos médicos “prometedores”.

“Los estudios han demostrado que un virus con un nsp14 lisiado tiene una capacidad de replicación significativamente reducida, por lo que este puede ser uno de los factores que explican la rápida disminución de nuevos casos. El nsp14 se deriva de un virus y el agente químico para frenar esta proteína podría convertirse en un medicamento prometedor, cuyo desarrollo ya está en marcha”, señaló.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha seguido la evolución de todas las variantes de COVID-19, señalando que las consideradas de “preocupación” (delta, alfa, gamma y beta) deben alertar a los países debido al aumento en su contagiosidad. Aún así precisó que las mascarillas, el lavado de manos, el distanciamiento físico y la vacunación son claves para frenar las infecciones.

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