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Karzai pide a los taliban que dejen lucha armada tras muerte de Bin Laden

La muerte de Osama bin Laden, la figura que llevó al inicio de la guerra afgana, sirvió hoy al Gobierno afgano para pedir a los talibanes que desistan de luchar, con el inicio en julio de la retirada de las tropas internacionales en el horizonte."¿Le ha servido de algo a Osama morir así, en lugar de hacerlo con honor? Pido a los talibanes que aprendan la lección de la muerte de Osama bin Laden y abandonen la lucha", planteó el presidente afgano, Hamid Karzai, en una comparecencia televisada.

Por:  Macarena Lescornez

La muerte de Osama bin Laden, la figura que llevó al inicio de la guerra afgana, sirvió hoy al Gobierno afgano para pedir a los talibanes que desistan de luchar, con el inicio en julio de la retirada de las tropas internacionales en el horizonte.

“¿Le ha servido de algo a Osama morir así, en lugar de hacerlo con honor? Pido a los talibanes que aprendan la lección de la muerte de Osama bin Laden y abandonen la lucha”, planteó el presidente afgano, Hamid Karzai, en una comparecencia televisada.

“Cada día, hemos tenido muertos afganos en nombre de Al Qaeda y Osama, nuestras casas han sido bombardeadas; casas que no sabían de la existencia de Osama hace mil años y no sabrán nada de él dentro de mil años”, añadió el presidente afgano.

La muerte de Bin Laden, líder de Al Qaeda, tuvo lugar durante la madrugada en el transcurso de una operación de comandos estadounidenses en la ciudad de Abbotabad, situada en el norte de Pakistán, país al que se cree que huyó en diciembre de 2001 desde Afganistán, tras la invasión de EEUU.

Karzai aprovechó horas después su intervención, emitida por el canal público RTA, para pedir a la comunidad internacional una mayor sensibilidad hacia las víctimas civiles de la guerra afgana, “víctimas de esta guerra desde el principio hasta el final”.

Este año se cumplen diez años desde el inicio de la invasión de Afganistán por parte de Estados Unidos, que justificó esa intervención en el ataque cometido por Al Qaeda contra las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001.

Bin Laden, que ordenó el atentado, recibía amparo en aquel momento del régimen talibán, y tuvo que huir del país a través de un paso montañoso situado en la porosa frontera entre Afganistán y Pakistán, donde se ha refugiado supuestamente desde entonces.

Karzai ha denunciado con insistencia la existencia de escondites de Al Qaeda situados al otro lado de la frontera, y ha pedido a las tropas internacionales que extremen las precauciones en sus operaciones afganas para evitar causar víctimas civiles.

“Hemos dicho casi cada día que la guerra contra el terror no debe tener lugar en los pueblos y casas de los afganos inocentes. La guerra contra el terror está en los refugios del terrorismo, no en Afganistán. Se ha demostrado”, analizó hoy Karzai.

“Una vez más, afirmo ante la OTAN que la guerra ante el terror no se libra en Afganistán. Osama no estaba en Afganistán. Lo han encontrado en Pakistán”, añadió.

Aunque la desaparición de Bin Laden reviste gran poder simbólico en la guerra afgana, los analistas dudan de que resulte de gran alcance sobre el terreno, justo tras el anuncio insurgente, el sábado, del inicio de su tradicional campaña bélica de primavera.

“La muerte de Bin Laden tendrá algún impacto en el este afgano, donde hay guerrilleros árabes, pero en el resto del país los talibanes no saben nada de Al Qaeda y seguirán con su lucha”, expuso en declaraciones a Efe el analista Harun Mir.

Doce horas después de la operación contra Bin Laden, los talibanes no han emitido aún una reacción oficial ante el suceso, aunque el antiguo embajador talibán en Pakistán, Abdul Salam Zaíf, lo condenó y negó a Efe que vaya a condicionar la guerra.

“Condeno este suceso. Estamos muy enfadados por la muerte de Bin Laden, pero no va a afectar a nuestra guerra contra las fuerzas extranjeras y cualquier otro invasor”, mantuvo.

En años anteriores, las ofensivas de primavera talibanas han llevado consigo un incremento de atentados suicidas, así como intentos de asalto contra bases de las tropas internacionales, y ataques contra personas acusadas de prestar apoyo a los extranjeros.

En esta ocasión, su anuncio coincide con el próximo inicio de la retirada de los primeros contingentes de tropas internacionales presentes en el país, previsto en un par de meses, y el traspaso de la seguridad a las fuerzas afganas en siete zonas.

Hoy mismo, el secretario general de la OTAN, que ampara la misión en Afganistán, Anders Fogh Rasmussen, dijo que el asesinato de Bin Laden es un “éxito significativo” para la seguridad de los aliados, y apostó por continuar implicado en el país asiático.

La ejecución de Bin Laden ha alentado inmediatamente un debate sobre si conviene a Estados Unidos seguir en Afganistán tras la muerte del hombre que causó la guerra, paradójicamente entrenado por los servicios secretos estadounidenses en la década de los ochenta.

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