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Sin público ni tradiciones: Estados Unidos se prepara para un inédito cambio de mando presidencial

Por primera vez en 152 años, el presidente saliente no entregará el poder a su sucesor, uno de los tantos cambios de protocolo que tendrá la investidura de Joe Biden.

Joe Biden, presidente electo de Estados Unidos. Foto: Twitter/JoeBiden.
Joe Biden, presidente electo de Estados Unidos. Foto: Twitter/JoeBiden.
Por:  María Gabriela Salinas

A las 10:30 horas de Washington D.C. (12.30 horas de Chile), comienza la ceremonia en donde Joe Biden se convertirá en el Presidente número 46 de Estados Unidos, un cambio de mando inédito marcado por alteraciones en el protocolo, extrema seguridad dentro y fuera del Capitolio, y una ceremonia sin ciudadanos, público que será reemplazado por miles de efectivos policiales que custodiarán el área.

De esta forma, la investidura de Biden quedará en la historia del país norteamericano por ser la primera vez en que se implementarán una serie de acciones nunca antes vistas en el traspaso de poder, las que incluso podrían convertirse en nuevas tradiciones para presidentes futuros.

Presidente ausente

Luego de una polémica e infundada acusación de fraude electoral y el posterior ataque al Capitolio por parte de sus seguidores, Donald Trump decidió no estar presente en el cambio de mando presidencial, rompiendo así la tradición del traspaso pacífico del poder.

Así lo señaló el mismo empresario y miembro del partido Republicano antes de que Twitter cancelara definitivamente su cuenta, información que luego fue confirmada por la Casa Blanca al indicar que cerca de las 11:00 horas, Donald Trump llegará al Aeropuerto Internacional de Palm Beach (Florida) en un avión Air Force One.

Aunque no se ha confirmado que tenga relación, Joe Biden utilizó un avión privado para viajar a Washington D.C. en lugar de hacerlo en uno del Gobierno, rompiendo una tradición para los presidentes electos, según CNN.

Esta posesión será la primera vez en 152 años desde que un presidente de Estados Unidos no asiste a la investidura de sucesor. De acuerdo a la Asociación Histórica de la Casa Blanca, las otras tres veces en que se dio esta situación fueron:

El caso de Richard Nixon, quien dimitió al cargo tras el escándalo de Watergate, no está considerado, ya que la toma de posesión de su vicepresidente, Gerald Ford, se dio en circunstancias distintas a las electorales.

Pese a la ausencia de Trump, la ceremonia que marcará el inicio de la presidencia de Joe Biden tendrá entre los asistentes a los últimos tres ex mandatarios previos al republicano: Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama. El único ausente de los ex presidentes vivos será Jimmy Carter, quien declinó asistir por problemas de salud.

Mujeres protagonistas

Pese a que el presidente es Joe Biden, las miradas también estarán puestas en Kamala Harris, quien se convertirá en la primera vicepresidenta mujer en la historia de Estados Unidos.

Con el traspaso del mando, Harris iniciará un inédito cambio en la administración de la Casa Blanca no sólo como segunda autoridad del país, sino también con una alta presencia femenina: su equipo estará formado solo por mujeres, otro hito en la historia estadounidense.

La tendencia no fue solo impuesta por la vicepresidencia: Joe Biden también tendrá su equipo de comunicación formado, también por primera vez, sólo por mujeres.

Público reemplazado por militares y banderas

Aunque fuera del protocolo oficial, la tradición estadounidense es que los ciudadanos concurran a la toma de posesión que se realiza en las afueras del Capitolio, con miles de personas viendo la ceremonia desde la explanada conocida como National Mall.

Sin embargo, este año no será así, ya que las restricciones del COVID-19 y unas inéditas medidas de seguridad impedirán que las personas se acerquen a la sede legislativa.

El único publico permitido, además de los congresistas, serán los cerca de 25 mil funcionarios de la Guardia Nacional, los que estarán vigilando que no se repitan los eventos ocurridos el pasado 7 de enero, cuando seguidores de Donald Trump asaltaron el Capitolio para evitar que los legisladores certificaran la victoria de Joe Biden.

Pero no todos los militares son bienvenidos: la cadena NBC informó que “una docena” de funcionarios de la Guardia Nacional fueron retirados de la misión de seguridad. Pese a que se informó que los funcionarios tenían vínculos con la ultra derecha, esto fue negado por las autoridades.

A falta de ciudadanos, el cambio de mando tendrá un inédito reemplazo: 200 mil banderas estadounidenses se instalarán en la explanada para acompañar a Joe Biden.

Posesiones con historia

Pese a que este cambio de mando será inédito, no es el único marcado por situaciones fuera de protocolo que han afectado, incluso, a las más altas autoridades del Gobierno de Estados Unidos.

Según constata el sitio español 20 minutos, una de las primeras posesiones “polémicas” fue la de Andrew Jackson (1829), cuya celebración terminó con 20 mil personas en la Casa Blanca. La gran ingesta de alcohol habría provocado peleas, robos y una avalancha humana, obligando al electo presidente a escapar por una puerta trasera.

Pero esta no fue la única vez que un “Andrew” era vinculado a una situación compleja por el consumo de alcohol. Luego del asesinato de Abraham Lincoln, su vicepresidente Andrew Johnson tomó el poder en 1865. De acuerdo a los registros históricos, el nuevo mandatario estaba borracho cuando dio su discurso de asunción.

Casi una década después, Johnson fue sucedido por Ulysses S. Grant (1873), quien pidió llevar 100 canarios a Washington para que cantaran durante la toma del mando. Sin embargo, producto de la temperatura, la gran mayoría de los pájaros murieron congelados.

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