La llamada de Piñera que dejó fuera a Ravinet

Ayer, en medio de su gira por la ciudad de Rengo, en la Sexta Región el Presidente Sebastián Piñera no dudó y se comunicó telefónicamente con el titular de Defensa, Jaime Ravinet.  La conversación, según revelan quienes supieron de ella, fue concisa y cortante: sólo apuntaba a solicitar formalmente al ex DC que entregara su renuncia al Ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, antes de terminar el día.

Por

Ayer, en medio de su gira por la ciudad de Rengo, en la Sexta Región el Presidente Sebastián Piñera no dudó y se comunicó telefónicamente con el titular de Defensa, Jaime Ravinet.  La conversación, según revelan quienes supieron de ella, fue concisa y cortante: sólo apuntaba a solicitar formalmente al ex DC que entregara su renuncia al Ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, antes de terminar el día. La única concesión que el mandatario habría dado al entonces secretario de Estado fue la posibilidad de comunicar públicamente que su renuncia había sido voluntaria.

 

“He venido donde el ministro Hinzpeter para, por su intermedio, presentar mi renuncia indeclinable al cargo de ministro de Defensa… No hay ningún tema político ni de diferencias importantes en esa materia”, dijo el ahora ex ministro al salir del Palacio de Gobierno pasadas las 20 horas.  

 

Sin embargo, a ojos de conocedores del proceso, dicha explicación resultaba poco plausible: sólo en caso de extrema necesidad se presenta una renuncia voluntaria en ausencia del Presidente. Era una prueba más de una relación, entre La Moneda y Ravinet, que nunca habría llegado a cuajar. De hecho, fuentes del sector de la Defensa revelan que desde las discrepancias a la reforma a la justicia militar hasta los tiras y afloja por los cambios a la Ley Reservada del Cobre ante los cuales tanto Hacienda como la Secretaría General de la Presidencia habrían planteado reparos, nunca hubo sintonía entre el ex DC y Palacio. 


Así fue como, los acontecimientos de los últimos días, en especial y particularmente el oficio que el ministro  envió al Consejo para la Transparencia, advirtiendo que las Fuerzas Armadas -en el futuro- evitarían prestar ayuda a civiles en caso de catástrofe si es que se  les obliga a revelar detalles del proceso de pago de un puente mecano instalado en la región del Bío Bío, que -a juicio del ahora ex ministro estarían- en la categoría de “secreto militar”, sólo terminaron por gatillar una situación que venía incubándose hace meses. 

 

Tanto las desafortunadas palabras de Ravinet diciendo que el punte “valía callampa” o la denuncia publicada este jueves por CIPER sobre un informe de la Contraloría que cuestiona la compra de una casa de $534 millones para el general del Estado Mayor Conjunto de las FF.AA. Cristian Le Dantec sólo ayudaron a ratificar una decisión que ya habría estado tomada. Y tampoco, se recuerda, habría caído bien al mandatario la invitación que el ministerio de Defensa hizo a un grupo parlamentarios para recorrer la Antártica acompañados de sus respectivas esposas, idea que luego se rectificó invitando solo a parlamentarios. 

 

“Hace meses, se barajaba que Ravinet sería uno de los ministros removidos en un posible cambio de gabinete. Generaba demasiado ruido y roces. Pero con las últimas denuncias, en especial la del puente, Piñera quiso dar un gesto claro de que no se podía mezclar la salida de un ministro cuestionado, con la posible salida de otros ministros mal evaluados”, sostiene una alta fuente de RN.

 

En la DC, en tanto, se comentaba desde el mediodía la posibilidad de que el ministro Ravinet, ex militante de la tienda, definitivamente saliera del gabinete en el día de ayer. Desde la Falange y desde el Ejecutivo coincidían que si bien los comandantes en jefe de las FF.AA no lograron cultivar una relación de confianza y apoyo con el ministro, sintiendo que era un canal director con Piñera, sí se vieron sorprendidos con la decisión.

 

“Ninguno de los comandantes estaba cómodo con un ministro que era mal visto en la oposición y en el oficialismo. Eso puso en muy mal pie a Ravinet, puesto que no era respetado como un interlocutor válido con el Ejecutivo”, asegura un diputado DC.

 

Otra fuente reafirma ese dato, pero añade que para las FF.AA. era complejo depender de Ravinet, dado que en el corto plazo se analizarán iniciativas claves y complejas para el mundo castrense como las reformas a la carrera militar, los cambio al sistema previsional, la ley de Presupuesto, o la ley reservada del Cobre, entre otros. “Para todo eso se necesita  un actor con diálogo fluido en el Parlamento y en La Moneda… , y ese claramente no era el caso”, dice la misma fuente.

 

Los candidatos 

Después de que Ravinet hizo entrega de su carta de renuncia, el titular de Interior se comunicó telefónicamente con el presidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín, para informarle de la renuncia del ministro. “Se veía venir por una serie de equivocaciones”, declaró posteriormente el jefe de la tienda de Antonio Varas. Posteriormente, Hinzpeter habría informado al presidente de la UDI, Juan Antonio Coloma y a la vocera de gobierno, Ena Von Baer.

 

Tras la salida de Ravinet se oficializó que su reemplazo sería el subsecretario de las Fuezas Armadas, Alfonso Vargas. Una determinación que causó desconcierto tanto en el oficialismo como en la oposición, puesto que el candidato a quien le correspondía suceder a Ravinet era al subsecretario de Defensa, el ex general Ricardo Izurieta

 

Como era de esperar, la primera “vacante” en el gabinete de Piñera rápidamente gatilló un baile de nombres desde los partidos afines. Fuentes del oficialismo aseguraron que mientras RN se inclinaba por una ratificación de Vargas, militante de la colectividad, en la UDI los nombres puestos sobre la mesa serían el actual subsecretario de Hacienda, Rodrigo Alvarez y Ena Von Baer. Sin embargo, quien mejor posicionando estaría en esta carrera sería el primero ya que, recuerdan, el era el candidato en marzo antes de que surgiera el nombre de Ravinet. Y es más. Fuentes de Defensa afirman que las materias pendientes en el sector, muchas de ellas cruzadas por cuestiones presupuestarias y por la necesidad de una gran muñeca política, pondrían al ex diputado en una excelente posición para ser el elegido.