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Nacional

Ser mujer en Chile según quince figuras clave del acontecer nacional

Loreto Aravena, Alejandra Matus, Lucía López, Carolina Rodríguez, Carmen Castillo, Anita Alvarado, Amaya Forch, Ale Valle, Arelis Uribe, Jennifer Warner, Javiera Tapia, Carolina Goic, Lily Pérez, Marcela Sabat y las trabajadoras de El Dínamo entregaron sus palabras.

Ser mujer en Chile según quince figuras clave del acontecer nacional
Por 8 de Marzo de 2016

Vivimos en un país desigual en los más diversos aspectos. Uno de ellos es el que atañe a las diferencias que se establecen entre hombres y mujeres, solo por el hecho de haber nacido con tal o cual tipo genético.

En base a esta determinación, tanto mujeres como hombres experimentan una serie de vivencias que moldean sus personalidades, y más en el caso de las féminas, advierten de los abusos e injusticias manifestadas en todo orden de cosas. Bien saben conocen lo anterior las consultadas al respecto.

En el contexto de un nuevo 8 de marzo, instancia en que se conmemora la trágica muerte de 146 trabajadoras neoyorquinas a consecuencia de haber protestado por alcanzar derechos laborales mínimos, los siguientes son testimonios de actrices, periodistas, parlamentarias y personajes de variadas vitrinas. 

Esto es, en sus palabras, lo que significa ser mujer en Chile:

Loreto Aravena, actriz

LORETO ARAVENA

“Es una lucha constante por acceder a la igualdad de derechos. Chile está súper atrasado en ese sentido, principalmente desde el exigir respeto en la calle. También, es una lucha social por temas el femicidio. Yo voy con todo para hacer que se respete a la mujer“.

Alejandra Matus, periodista y escritora

ALEJANDRA MATUS

“La imagen más cercana a lo que se siente ser una mujer profesional hoy en día es como en ‘El Chacal de la Trompeta’. Los cantantes están ahí, cantando todo el rato y Don Francisco los desconcentra. Ser mujer en Chile es tratar de concentrarse en tu trabajo con una serie de ataduras que te impiden hacerlo bien. La maternidad, el cuidado del hogar y otras tareas se vuelven exclusivamente de la mujer. Es como correr con un grillete”.

Lucía López, periodista

LUCIA LOPEZ

“Es estar luchando por lograr autonomía en la resolución de los derechos sexuales y reproductivos, y que nos den igualdad con respecto a otros ámbitos de nuestra vida. Se lucha para que no sigan muriendo mujeres a causa del sexismo ni la creencia de que las mujeres tenemos alguien que decida por nosotras.

La mujer tiene que salir a la calle a marchar; tiene que apoyar a otras mujeres que buscan la igualdad y valoración de nuestras capacidades al mismo nivel que las que pueda tener un hombre. El género femenino está incluso por debajo de la lucha de otras causas. Me da pena y rabia cuando veo que han asesinado a una mujer; me ofende y me agrede, me da cuenta de lo vulnerables que somos. Veo cuánto me cuesta ser mujer a diario: tengo 40 y tantos, no pienso tener otro hijo. Nos cuesta mucho en todos sentidos, incluso a mi hija: cuando quiere una camisa a cuadros que estaba en la sección niños, la persona en la tienda le dice que no hay para ella”.

Carolina Rodríguez, boxeadora

CRESPITA RODRIGUEZ

“Para mí ser mujer y deportista en Chile fue y sigue siendo muy difícil, ya que por mi deporte ‘típico de hombres’ (como decían los mismos dirigentes del boxeo) tuve que literalmente pelearle al sistema y al machismo. Hoy día ya se está logrando que las mujeres seamos consideradas en todas las áreas como una más, no sólo en deporte. Aún falta mucho por hacer, pero vamos por buen camino.

Para lograr lo anterior, creo que se debe partir por políticas de igualdad, y hablando como deportista, facilitar y apoyar la práctica de deportes competitivos para las mujeres, que en 2015 tuvimos  más logros en general que los hombres“.

Carmen “Tuitera” Castillo, relacionadora pública

CARMEN TUITERA

“Ser mujer en Chile es un desafío constante entre el intento posicionarnos en un país machista y una cultura que por años solo nos vio en casa. Hoy, a las mujeres chilenas nos mueve la igualdad de derechos y las ganas de tener garantías para cumplir todos los roles que tenemos en esta sociedad.

Tener un Estado garante nos está permitiendo trabajar en reformas profundas que nos lleven a demostrar lo que realmente somos… FUERTES y capaces. Espero que sigamos promoviendo el apoyo, motivación y ganas entre todas”.

Anita Alvarado, empresaria y escritora

ANITA ALVARADO

“Es ser cuestionada a cada momento, no así a los hombres. Tanto en el trabajo, como en la casa, todo lo cuestionan. Incluso lo que das de comer a tus hijos. A mí no me importa, a mí me interesa cómo yo veo a mis hijos, pero hay mujeres que sufren con ese tema y no son valoradas por sus maridos ni por nadie.

Llegué a Chile y me sentí hasta perseguida, con la personalidad que tengo, me planteé: ¿a quién le estoy pidiendo algo? A nadie. ¿Quién mantiene a mis hijos? ¿Quién trabaja para ellos? Nadie, excepto yo. La mujer chilena generalmente depende de otro, no puede hablar lo que quiere, el patrón se enoja o el marido la deja, los hijos la retan o la framilia la critica. A dios gracias soy independiente“.

Amaya Forch, actriz y cantante

AMAYA FORCH

“Para mí, ser mujer significa amarrarse bien el cinturón para llevar los pantalones bien puestos. Tenemos que tener más valentía, fuerza y determinación para poder salir en adelante y sobrellevar el machismo”.

Alejandra Valle, periodista

ALEJANDRA VALLE

Creo que desde que nacemos se nos trata distinto. Se nos enseña que el ser señorita es ser femenina, y si no lo eres por cierto que sientes una presión social de no ser lo suficientemente mujer. Cuando creces, de inmediato sientes una vergüenza de ser mujer, desde que te llega la regla, que es tabú: te manchas e intentas taparte y debería ser algo normal porque es la mitad de la población quien la vive.
En el mundo laboral es bien decepcionante. Hay que sacarse el triple de la mugre para demostrar que no te estás aprovechando de ser mujer, todas esas cosas desgastan. Nunca cuestionan al hombre si dejó o no botados a su hijos, te cuestionan por el tiempo fuera, si te vas a tomar con tus amigas, o si te vas de vacaciones con una amiga estás sola”.

Arelis Uribe, Observatorio Contra el Acoso Callejero

ARELIS URIBE

“Ser mujer en Chile es habitar en la desconfianza. De los demás hacia mí y de mí hacia el resto. Desconfío en la calle cuando paso frente a un grupo de varones porque sé que me van a acosar. Desconfío de la gente de izquierda que no es feminista. Desconfío de quienes desconfían del feminismo y de quienes usan la palabra “feminazi”. A la vez, Chile no confía en las mujeres: en toda nuestra historia sólo ha habido una presidenta, una directora ejecutiva en TVN y ninguna rectora en la universidad en que estudié. No conozco mujeres que dirijan un diario y hay pocas editoras. Cuesta poner pauta de género en los medios porque además la ecuación simplista es que género es igual a mujeres.

Cuesta explicar que género es todo el ensamblaje cultural que condiciona a las personas a comportarse de cierta manera en base a lo que hay entre sus piernas. Y pese a todo, ser mujer y ser periodista en Chile es esperanzador. Conozco muchísimos hombres y mujeres feministas. Están en el Congreso, en las asambleas estudiantiles, en las poblaciones y en algunas oficinas de gobierno. Hay más pauta de género, hay muchísima gente feminista escribiendo. Me gusta que sea ocho de marzo y que haya agrupaciones de mujeres organizadas para marchar y que haya varones que cuestionan sus privilegios. Me gusta que exista EME Masculinidades y el Colectivo Poroto. Me gustan los chispazos de revolución feminista, cuyo sujeto político son mujeres, varones, lesbianas, migrantes, indígenas, afrodescendientes, heterosexuales, gays, transexuales, locas e indefinidxs. Eso revitaliza mi confianza”.

Jennifer Warner, periodista

JENNIFER WARNER

“Ser mujer en Chile es un regalo precioso y un desafío mayor. Primero, porque somos un universo en nosotras mismas, capaces de dar vida y engendrar los propósitos de nuestras familias. Somos fuerza inspiradora, seres multifuncionales, en algunos casos encomendadas a potenciar en nuestros niños todas las virtudes y valores que nos han robado, para dejarles a ellos un mejor mañana.

Las mujeres: cohesionadas y empoderadas, buscamos desde todos los ámbitos – el mío, la entretención- un país más justo, que nos garantice un trabajo serio hacia la igualdad de género.
Ser mujer en Chile es un privilegio. Los cambios culturales que vivimos nos permiten crear un modelo de sociedad muy distinto. Queremos verdad y voto sobre nuestros derechos reproductivos, transparencia en nuestra real participación en la política. Vivimos tiempos para nuestra descendencia en que Chile Gana, Chile triunfa en las artes y el fútbol! La mujer en Chile hoy lidera el cambio, hacia ese despertar del ser interior femenino que todo lo cura, y todo lo cambia. A seguir comunicándonos desde la alegría, pues somos únicas e irrepetibles”.

Javiera Tapia, periodista y fundadora de Es Mi Fiesta

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“Ser mujer en Chile es duro, más o menos que en otros rincones del mundo, pero duro. Todo lo que te rodea entrega mensajes en la misma dirección: te va a costar más o de plano hay ciertas acciones prohibidas para ti. Vivimos en un país en el que las mujeres no pueden decidir si ser madres o no, incluso en casos de violación. Crecemos en un lugar en el que tenemos que pagar más que los hombres por recibir cobertura de salud y ganamos menos. Pasamos de niñas a mujeres sin dejar de sentir temor en la calle. Podría continuar. Ser periodista mujer en Chile a veces también es duro.

Partamos de la base que la concentración de medios que existe en este país es una forma de poder neoliberal que apuesta por aquellos lineamientos, por tanto, cualquier tipo de agenda feminista dentro de las pautas es una causa perdida. Las empresas periodísticas en Chile están construidas por y para hombres. Como toda forma de dominio, es la extensión de un sistema patriarcal. Una solución para todas las crisis que enfrenta el periodismo local, es la desconcentración de los medios y eso incluye la discriminación laboral sexista.

Si ya nos adentramos en lo que significa ejercer el periodismo musical en Chile siendo mujer, el panorama es un poco más deprimente. Existe una precariedad que comparte todo el gremio, con pocos espacios y mal pagados. Dentro de ese lugar, muchas veces puedes llegar a sentirte una intrusa. La mayoría de las veces tus pares y músicos te ponen a prueba. Muchas veces debes explicar o proponer cuatro veces lo que propone un hombre. Existimos mujeres ejerciendo esta labor. Somos varias. Pero si ya la prensa musical tiene poca visibilidad, deben imaginarse lo que significa esta minoría que somos las mujeres, dentro de la misma. Todo esto puede verse como un panorama victimista, pero reconocerlo es la primera etapa para poder cambiar nuestra realidad. No porque sea compleja debemos abandonarnos a ella. Hay que hablar. Abrir espacios, establecer redes de trabajo y también de apoyo. Hay que insistir también con nuestros pares hombres, aunque muchas veces sea un ejercicio agotador. Estamos disgregadas, pero sé que eso comenzará a cambiar y que llegará un momento en el que no nos podrán vencer.

Carolina Goic, senadora

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“Ser mujer en Chile es un tremendo regalo y desafío. Hemos avanzado en reconocer el aporte a las mujeres, pero todavía existe una fuerte discriminación, que se ve también en la representación política. He sentido el reconocimiento a la lucha que han dado uno lo vive en lo cotidiano en distintos ámbitos, el cómo para las mujeres es dificil mantener espacios que hemos ganado teniendo todas las capacidades. No soy de las que se queda en la queja, en esto tenemos un desafío: si no visibilizamos a las mujeres, desaprovechamos sus capacidades, el principal la situacion de violencia hacia las mujeres, y la expresión más brutal de esta mirada de agresión es el femicidio”.

Lily Pérez, senadora

LILY

No concibo el liderazgo en política sin conciencia de género, lo he tenido presente en mi vida política. Mis votos fueron clave en la ley de divorcio, de filiación, la pildora del después, la ley de violencia intrafamiliar (cuestión que se había aplazado un año, pude hacer que repusieran el proyecto) y el proyecto de femicidio.
Yo soy una mujer feliz de serlo, y por el privilegio de ser mamá, pero a la vez creo que ser mujer es también una responsabilidad. La vara con la que nos miden es mayor, tenemos que ser mucho más en todo sentido, en cualquier cargo o área, eso es agotador”.

Marcela Sabat, diputada

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“Significa tener conciencia de lo que han luchado las mujeres en nuestro país para tener lo que hoy tenemos, por ejemplo, en derechos. Debemos tener clarísimo que hay que seguir la lucha por las mujeres que vienen. Nos queda todavía por trabajar para que estén en igualdad.

Desde que uno nace, que nos crían en una sociedad donde ha sido el hombre el que forja el país, se nota un machismo radicado en todos los ámbitos. Por cierto que en el Congreso se nota que no alcanzamos a ser el 16 por ciento, claramente cuando eres minoría se siente la desigualdad”.

Mujeres de El Dínamo

“Hoy hay mayor aceptación sobre las competencias laborales de la mujer, pocas veces se pone en duda y, de hecho, se valora cada vez más. Sin embargo, todavía hay vestigios machistas en frases como ‘hazte la linda’ a la hora de hacer una entrevista a un hombre. Nunca lo he hecho ni pretendo hacerlo.

Ser mujer es una lucha constante, ya que es una sociedad que, de por sí, subestima mucho a la mujer y sus funciones. El machismo es inculcado por las mismas mujeres que crían a sus hijos con un pensamiento antiguo, haciendo diferencia entre sus hijos e hijas. De todos modos, en temas como el post natal, donde se le puede ceder tiempo a los papás para que ellos también tengan su período de apego, hemos avanzado.

Tengo la suerte de trabajar en un lugar donde no tengo que pelear con mis compañeros hombres para ser tomada en serio, pero reconozco que es una situación excepcional. En todo ámbito, las mujeres deben doblar los esfuerzos para validarse y, muchas veces, cuando superan las expectativas de sus empleadores, son tratadas de ambiciosas o se apela a otros adjetivos para minimizarlas. Creo que es un momento clave para que las mujeres nos unamos y dejemos de creer que tenemos que atropellarnos para surgir. Desde el sitio que tenemos en comunicación, se puede hacer la diferencia.

Es difícil ser mujer porque no se dan muchas facilidades para salir, por ejemplo, al campo laboral. Las salas cunas no son completamente confiables y los buenos colegios son carísimos. Existen, además, diferencias en los sueldos entre mujeres y hombres.  Es cierto que nuestra presidenta ha intentado ayudar, pero creo que ha sido insuficiente.

No es fácil ser mujer en Chile, eso lo sabemos todos, pero acá he podido vivir cómo es trabajar junto a un líder que guía y dirige a un grupo de personas sin importar su sexo para alcanzar un propósito o causa común. De todos modos, el machismo nos ha marcado desde siempre, en las nuevas generaciones y en cómo nosotros como padres o futuros padres cambiaremos esta cruda realidad. Este día no lo veo con resentimiento ni rabia por lo que ocurre, lo veo con optimismo, porque sé que los niños que estamos criando son libres de prejuicios y respetuosos con sus pares. En ellos está el futuro de una sociedad mejor y libre del machismo”.

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