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Resort Panimávida fue condenado por discriminación a una pareja gay

El propietario del recinto abordó a los afectados y los llamó a "comportarse" y no besarse en público, amenazándolos con la expulsión.

Resort Panimávida fue condenado por discriminación a una pareja gay
Por 26 de Marzo de 2019

El 26° Juzgado Civil de Santiago condenó al dueño del Resort & Spa Panimávida al considerar que cometió una acción discriminatoria en contra de una pareja gay que visitaba el recinto.

El tribunal obligó al empresario turístico Roberto Movillo a pagar 50 UTM y a no volver a cometer conductas discriminatorias por la orientación sexual de los pasajeros luego que se verificara lo ocurrido con el activista de Fundación Iguales, Roberto Ampuero, y su pololo, Felipe Vigouroux.

Todo ocurrió en el mes de julio de 2018, cuando la pareja fue abordada por el propietario del resort, quien los llamó a “comportarse” y no besarse en público, amenazándolos con la expulsión. Debido a esto, los afectados presentaron una acción legar recurriendo a la Ley Antidiscriminación y la del Consumidor.

En su sentencia, la justicia expresó que “de la mera lectura del informe evacuado por la demandada, donde reconoce expresamente el señor Movillo, que les reprochó a los actores besarse en público, se concluye que los demandantes fueron víctimas de un acto de discriminación arbitraria, pues, besarse en público en pleno siglo XXI, no es un acto que en la actualidad, al menos en Chile, atente contra la moral y las buenas costumbres, por tanto, el prohibirles hacerlo, solo estuvo motivado por su orientación sexual, lo que sí es un acto discriminatorio y vulnera el principio de la igualdad ante la ley, establecido en la Constitución Política de la República y normas referidas precedentemente“.

Para el director jurídico de Fundación Iguales, Jorge Lucero, el fallo de primera instancia “marca un hito importante en el respeto al ejercicio legítimo de los derechos fundamentales establecidos en nuestra Constitución. El reconocimiento por parte del tribunal, que las muestras de afecto entre dos personas del mismo sexo, no son atentatorias a la moral y a las buenas costumbres”.

Roberto Ampuero, uno de los dos jóvenes discriminados, afirmó que “es necesario que las personas de la diversidad sexual nos sintamos seguras de poder demostrar nuestro amor en público, porque las familias diversas existimos y no tenemos que escondernos por miedo a que vulneren nuestros derechos“.

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