Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Nacional

Colegio Médico entrega informe cuestionando proyecto de Ley de Cultivo Seguro

El informe expresa el desacuerdo del gremio con la iniciativa, ya que no daría resguardos para un tratamiento adecuado, seguro y basado en la evidencia, además de entregar algunas propuestas para los pacientes que buscan el alivio en el consumo de esta planta.

Colegio Médico entrega informe cuestionando proyecto de Ley de Cultivo Seguro
Por 26 de Junio de 2019

Una de las principales modificaciones al Código Sanitario que incorpora el proyecto de ley que busca regular el uso medicinal de productos derivados de cannabis sería permitir que las personas siembren, planten, cultiven o cosechen cannabis, requiriendo para esto la sola autorización de un médico a través de una receta, sin necesidad de la autorización por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).

Al respecto, desde el Colegio Médico señalan que no está de acuerdo con dicho proyecto de ley, que comenzó a ser discutido el 7 de enero de 2019 en la Comisión de Salud del Senado.

Apuntan como principal argumento que dicho texto legal “no da los resguardos necesarios para otorgar un tratamiento adecuado, seguro y basado en la evidencia, para las personas que buscan en la marihuana la solución a un problema de salud no resuelto por el sistema de salud”.

A través de un informe aprobado en la última sesión del Consejo Nacional, el gremio expresa que “no estamos dispuestos a indicar sustancias cuyos potenciales efectos negativos sobre la salud son conocidos, sin el respaldo de pruebas de eficacia, seguridad y calidad necesario para hacerlo de manera responsable y respetando los principios éticos básicos que nos exige nuestro quehacer profesional, como tampoco estamos dispuestos a ser un medio para la legalización de facto de una sustancia sabidamente nociva para la salud de la población”.

Sugiere además no comprometer a los médicos a recetar un conjunto de sustancias de las cuales no se saben sus composiciones, su utilidad clínica y la cual presenta riesgos conocidos.

En esta línea, propone “trabajar junto a las Sociedades Científicas y el Ministerio de Salud un plan para cubrir efectivamente la necesidad de las personas con epilepsia refractaria y otras enfermedades neurológicas, basándonos en las medidas terapéuticas que sabemos que son efectivas y seguras; y un plan para garantizar el acceso a cuidados paliativos no oncológicos, que incluya cobertura de oportunidad y financiera”.

Proponen también trabajar en conjunto con SENDA y el MINSAL para mejorar las medidas de regulación y control, de modo de proteger del consumo de esta sustancia a poblaciones vulnerables, como niños y adolescentes; además de políticas de prevención efectivas, en línea con los estándares internacionales de la prevención y el tratamiento de Naciones Unidas (UNODC y OMS) y mejorar la educación que se entrega a la población y los médicos en formación sobre el tema, de modo de tomar mayor conciencia sobre el riesgo de la disminución de la percepción de riesgo y del uso indiscriminado de esta droga.

Entre los argumentos presentados en el documentos se incluye que la planta de marihuana completa o no procesada no tiene aprobación en ninguna agencia de control de estupefacientes del mundo para uso medicinal. “Ningún país europeo ha aprobado el autocultivo para uso medicinal, ya que a través de esta medida resulta muy difícil el control de los componentes y calidad de lo cultivado, así como el uso que se le dará a la planta (sobretodo preocupa el uso recreacional o inhalado)”, detalla.

Se estima que en 2016 alrededor de 192 millones de personas entre los 15 y 64 años consumieron marihuana. Entre un 9% y un 30% de estos consumidores tiene un trastorno por consumo de marihuana. Asimismo, es la droga principal en un número importante de las personas que entran a un tratamiento por adicciones, conllevando una carga importante para las personas y la sociedad, desde una perspectiva sanitaria y económica, argumenta el Colegio Médico.

A esto agrega que, recientemente, la fundación Epistemonikos (base de datos colaborativa para la búsqueda de evidencia en salud, sin fines de lucro y sin nexo con la industria farmacéutica), trabajó para sintetizar toda la evidencia existente sobre los efectos del uso medicinal del cannabis y sus derivados, siendo la revisión sistemática mundial más exhaustiva realizada hasta la fecha. De acuerdo a los resultados obtenidos concluye que: “En base a la investigación científica existente, es posible concluir que no existe ninguna condición en la cual los beneficios derivados del uso de cannabis o productos derivados sean superiores a sus efectos adversos y riesgos”.

Relacionados

Suscríbete y recibe las noticias para comenzar el día

El Dínamo AM

Mujer Dínamo

ver más Mujer Dínamo

Comenta

Newsletter
El Dínamo AM

Suscríbete y recibe las noticias para comenzar el día