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Hércules C-130: Fiscalía investiga la tragedia como “cuasidelito de homicidio”

Un oficio de la Fuerza Aérea enviado al fiscal que lleva la causa, Eugenio Campos, da cuenta que hubo registro de dos desperfectos y que el avión llevaba “mercancía peligrosa”.

Hércules C-130: Fiscalía investiga la tragedia como “cuasidelito de homicidio”
Por 1 de Marzo de 2020

La Fiscalía Regional de Magallanes pasó de caratular como presunta desgracia a cuasidelito de homicidio la investigación por la tragedia del Hércules C-130, que cayó al Mar de Drake con 38 pasajeros en diciembre de 2019.

Según informó El Mercurio, un oficio de la Fuerza Aérea enviado al fiscal que lleva la causa, Eugenio Campos, da cuenta que hubo registro de dos desperfectos y que el avión llevaba “mercancía peligrosa”.

De esta manera, Campos envió un oficio a la Fiscalía Nacional para solicitar asistencia jurídica internacional del Departamento de Justicia de Estados Unidos a fin de que colaboren en contactar a la empresa Loockheed Martin, para que entregue información sobre la aeronave.

Campos argumentó que “a juicio del Ministerio Público, los hechos investigados configuran cuasidelito de homicidio, en grado de desarrollo consumado, encontrándose pendiente la determinación de el o los imputados”.

De acuerdo a la información recabada por El Mercurio, la decisión se debió a la existencia de un documento clave enviado por al Secretaría General de la Comandancia en Jefe de la Fuerza Aérea de Chile a la fiscalía el 27 de enero.

Ahí se detalla la carga del avión, quiénes participaron en su mantención, los protocolos de revisión de equipaje y dos desperfectos que tuvo la aeronave, detectados por personal de mantenimiento de la Segunda Brigada Aérea y del grupo 10 de la misma brigada.

El primer desperfecto dice relación con que el día del accidente, cuando la nave estaba en Punta Arenas, el cabo primero Leandro Torti, especialista en electrónica aérea que posteriormente falleció en el vuelo, llamó a los efectivos de mantenimiento en Santiago, para que revisaran si habría un repuesto para el actuador del oil cooler flap, “ya que el actuador presentaba una falla”.

La FACh detalló en el documento que cada motor del avión tiene uno de esos dispositivos que sirven para regular el flujo de aire que pasa por el radiador que enfría el aceite de motor en forma manual o automática.

Sobre este aspecto, la FACh señala en una nota explicativa que “la operación de la aeronave cine k oil cooler flap inoperativa está permitida, tal como lo señala la documentación técnica del avión de uso común entre los operadores del C-130 internacional.

Respecto del segundo desperfecto se relaciona con dos estanques de combustible, indicando que tenía una falla en la indicación de cantidad de combustible en el estanque N°1 y N°4”. Ante lo que la FACh respondió en el documento antes citado que la aeronave tiene ocho estanques de combustible que poseen sus indicadores, más uno que totaliza y representa la cantidad de todos ellos.

“La operación de la aeronave con desperfecto en un indicador de cantidad de combustible esta permitida, según lo señala la documentación técnica del avión”, agrega la FACh.

Asimismo añade más adelante que respecto de pertenencias de tripulantes y pasajeros, la institución no cuenta en sus terminales de pasajeros de la II y IV Brigadas Aéreas (Santiago y Punta Arenas) con sistemas de rayos X.

Los bultos tenían 25 tinetas de 18 litros de pintura, 59 galones catalizador componente B, 30 galones de anticorrosivo, 22 bidones de cinco litros de diluyente, tres galones de esmalte sintético, 12 tapagoteras, buzos desechables y otros elementos.

El fiscal Campos pregunta respecto de este punto si se llevaba algún tipo de carga considerada peligrosa, a lo que la FACh responde en el oficio que había dos bultos “del manifiesto de carga (…) que contenían mercancía peligrosa de acuerdo a la NOFA 100.323”.

Por su parte, el abogado Maximiliano Delgado, que representa a 15 familias, sostuvo que “nuestras tesis, en todos los casos, apuntan a responsabilidad de la institución, pues los factores que propiciaron esta tragedia se refieren a factores ajenos a la tripulación, con operaciones de vuelo no militares en una aeronave militar, contrario a lo que refiere la máxima autoridad de la FACh que lo cataloga como vuelo militar, altamente riesgoso”.

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