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Cambio de hora 2020: neuróloga entrega recomendaciones para el atraso de una hora de este sábado 4 de abril

Paulina Chávez, jefa del departamento de neurología de la ACHS, aconseja comenzar unos días antes la adecuación a la nueva rutina.

Por Camila Luengo, 1 de Abril de 2020

El horario de verano acaba este sábado 4 de abril y comienza el horario de invierno por lo que cuando el reloj pase de las 23:59 horas del sábado a las 00:00 del domingo, el reloj deberá retroceder en 60 minutos para quedar en las 23:00 horas.

Si bien el cambio en el huso horario es completamente seguro para la población, definitivamente influye en la rutina y hábitos de los adultos, pero en los niños y adultos mayores puede ser aún más significativo, ya que por lo general necesitan un poco más de tiempo para adaptarse.

Esto, según Paulina Chávez, neuróloga y jefa del departamento de neurología del Hospital del Trabajador ACHS, se debe a que “los adultos mayores tienen patrones de sueños más fragmentados, por eso tienden a sufrir más trastornos del sueño que el resto de la población y empeora en los adultos mayores que tienen patologías como demencia que tienen más posibilidades de tener insomnio, ya sea de conciliación o de mantención. Y en los niños porque les cuesta más cambiar la rutina aparte de que deben dormir más horas que los adultos. Este cambio de horario significa que los días los sientan más largos y que cueste que los niños se acuesten más temprano”.

Esta situación se vuelve más complicada aún entre quienes presentan trastornos del sueño, considerando que, según un estudio de la Pontificia Universidad Católica de Chile, el 63,2% de los chilenos asegura tener algún tipo de problema al momento de dormir.

También explico que uno de los principales efectos del cambio de horario podría ser baja en el rendimiento de las personas y el desajuste de los ritmos biológicos.

“Siempre nos cuesta adaptarnos al cambio de hora todos los años. Ahora puede ser más difícil por la situación de cuarentena, esto debido a que presentamos ansiedad y angustia por el miedo a contagiarnos, por la privación de contactos sociales y por la falta de actividad física. Además, cambian nuestros sincronizadores que son las obligaciones laborales y sociales que teníamos antes del confinamiento doméstico, lo que desencadena un desorden de nuestra rutina. Todo esto conlleva a que nos cueste conciliar y mantener el sueño”, declaró Chávez.

Consejos

Para enfrentar de manera adecuada este cambio de hora la especialista entrega algunas recomendaciones:

Comenzar unos días antes el cambio de rutina. “Ojalá unos días antes comenzar a cambiar las rutinas. Por ejemplo, cenar antes para que el cerebro se adapte a esta nueva rutina de irse a dormir una hora antes”, explicó.

Llevar una alimentación liviana. “Con la cuarentena uno está mucho más sedentario entonces hay que empezar a alimentarse con cosas que hagan que el transito gastrointestinal sea mejor. Como frutas, verduras y legumbres”, comentó.

Hacer deporte. Respecto a este punto recalca que “obviamente respetando la cuarentena, tratar de realizar ejercicios. Aparte de que aumenta el apetito cuando uno está ansioso o preocupado por algo. Por lo que el deporte hace que uno libere sustancias químicas como la serotonina o las endorfinas que nos ayudan mucho a fortalecer el sistema inmunológico”.

Exponerse al menos una hora al sol. Ya sea en el balcón para el caso de los departamentos o en el patio. “Esto es fundamental por el tema del ritmo circadiano. Las personas necesitamos reconocer cuando está la luz del sol para estar despiertos y durmiendo cuando la luz del sol baja. Entonces si uno está encerado en un lugar oscuro, cuesta mucho más ordenar la rutina de sueño/vigilia”, concluyó.