ACES: el movimiento radical que hizo fracasar la PSU

Pasadas las 14:00 horas del martes el Demre determinó suspender la prueba de Historia, Geografía y Ciencias Sociales a nivel nacional, poniendo fin a dos días de manifestaciones en contra del examen.

ACES: el movimiento radical que hizo fracasar la PSU
ACES: el movimiento radical que hizo fracasar la PSU
Por:  María Gabriela Salinas

“Algunos estudiantes decían ‘no es la forma’, pero cuando veían suspendida la PSU era hasta un alivio por lo que implicaba el estrés de todo un año para que dos días definan tu futuro”.

Con estas palabras, Víctor Chanfreau, vocero de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), se refirió en CNN Chile a las críticas que han surgido desde los mismos afectados por la suspensión de la Prueba de Selección Universitaria (PSU), la que no se pudo rendir normalmente tras un boicot anunciado por los secundarios que hizo fracasar la PSU.

Si bien la rendición del examen requisito para ingresar a 41 universidades adscritas al Sistema Único de Admisión (SUA), se había cancelado parcialmente en establecimientos afectados por las manifestaciones, pasadas las 14:00 horas del martes el Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional (Demre) determinó suspender la prueba de Historia, Geografía y Ciencias Sociales a nivel nacional.

La decisión adoptada a pocos minutos de que comenzara a rendirse el examen se basó en la filtración de un facsímil de la prueba, el que incluso habría circulado a través de redes sociales, lo que para el Demre implicó la “invalidación metodológica” del test.

Con esto se logró el objetivo de la ACES: hacer fracasar la PSU.

Cómo nació la ACES

La Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) nace en el 2000 con la reestructuración de la entonces Federación de Estudiantes Secundarios (FESES), agrupación nacida en la década de los ’40 reformada a mediados de los ’80.
Según la ACES, la antigua federación tenía una orgánica político-partidista que no se ajustaba a los tiempos.

Inicialmente establecida en Santiago y Providencia, la asamblea destacó que planteaba jerarquización ni dirección central como necesidad. Sus asambleas son abierta y las votaciones a mano alzada, ya que no creen en el voto institucional.

En 2001 se inició la primera protesta masiva, denominada el “mochilazo”, donde se iniciaron varias manifestaciones por la gratuidad del pase escolar. Para 2012, la ACES estaba formada por grupos de izquierda, leninistas, trotskistas y anarquistas, además de centros de alumnos y estudiantes sin filiación a grupos institucionales. Si bien no se prohíbe la la militancia en partidos políticos, se evita que las asambleas sean -en sus palabras- “maquinadas” por estos.

La nueva cara

Por estos días, Víctor Chanfreau (nombre real Víctor Harambour Chanfreau) se ha vuelto la principal cara de la ACES. El vocero de 18 años, hincha de la Universidad de Chile, es alumno del Liceo Experimental Manuel de Salas e integra la ACES desde 2016, además de haber hecho colaboraciones para Unión Rebelde, grupo que se autodefine como una “organización nacional política-estudiantil”.

Víctor es además nieto de Alfonso Chanfreau, detenido desaparecido en 1974, y de Erika Hennings, integrante del Espacio de Memoria Londres 38.

El dirigente estudiantil elegido como vocero en abril de 2019 también es partidario del gobierno de Nicolás Maduro. En un video difundido en abril por distintas redes sociales, Chanfreau afirmó que “como estudiantes apoyamos el gobierno legítimo de Venezuela, el gobierno de Nicolás Maduro y estamos en contra de este nuevo intento golpista impulsado por Juan Guaidó y financiado por Estados Unidos”.

“Le mandamos el más revolucionario y afectuoso saludo a todo el pueblo venezolano, al gobierno también, sigan resistiendo”, agregó el joven en el registro audiovisual.

Radicalización

La ACES, grupo que hizo fracasar la PSU, formaba hasta el 8 de noviembre de 2019 parte de Unidad Social, grupo que junta a distintas agrupaciones de la sociedad civil y sindical. Sin embargo, acusando posiciones “tibias” frente al estallido social, los secundarios dejaron el conglomerado.

A través de un comunicado, la ACES afirmó que “este estallido social demuestra que la práctica de ‘un pie en la calle y la otra en el Congreso’ no funciona, y esto, porque más allá de buenas intenciones, entendemos que son espacios que están hechos a la medida de los empresarios, y que la ley se hace en función de fortalecer sus privilegios en contra de las verdaderas necesidades del pueblo”.

“No podemos mantenernos en un espacio que no se declara independiente de la política institucional como ocurre con Unidad Social, pues desde ahí nunca se han defendido realmente los intereses y protagonismo real de toda la gente”, agregaron.

En esta línea, aseguraron que “no estamos en un momento para asumir posiciones tibias ni vacilantes, y creemos que ahora más que nunca es el pueblo quien debe ser el protagonista y constructor de su propia historia”.

Días más tarde, el 17 de noviembre, Beatriz Sánchez y otros parlamentarios de Revolución Democrática fueron “funados” a un costado del Parque Forestal. La ACES, entre otras agrupaciones, se adjudicó la manifestación en contra de la ex candidata presidencial.

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