Bellolio y su diagnóstico de la UDI: “Es un avión que va con la nariz abajo"

El diputado gremialista, cuya voz se hizo sentir cuando logró que el Tribunal Constitucional impugnó la gratuidad que planteó el gobierno, también entrega una hoja de ruta para el partido, ya que se valora la experiencia de los dirigentes históricos de la colectividad. Sin embargo hoy “la cancha es otra”.

Por:  El Dínamo

Este jueves el senador Jaime Orpis fue desaforado, en la investigación por diversos delitos vinculados al financiamiento de sus actividades políticas. Unos días antes, el parlamentario renunció a su partido, la UDI, tras 25 años de actividad. “Yo valoro lo que hizo Orpis”, plantea el diputado Jaime Bellolio, quien cuando estudiaba conoció al cuestionado legislador cerca del año 2000 en su fundación La Esperanza, para tratamiento a personas con problemas de drogadicción. Precisa que “ese trabajo de Orpis es algo que a muchos les despertaba una visión positiva, pero él ha reconocido errores, entonces por eso presentó su renuncia. Yo creo que es una cuestión individual y personal, que yo respeto y valoro”.

Éste es el tipo de estándar que está esperando la ciudadanía, según lo que cree el parlamentario, el que asegura que no le molesta el Chile de hoy, “en el sentido de la ciudadanía más empoderada, más exigente de transparencia. ¿Qué puede hacer Chile Vamos para ganar la confianza? ¿Para que la vuelvan a escuchar? Eso es con humildad. Eso es saber reconocer errores. Particularmente la UDI lo ha hecho en materia de financiamiento irregular”.

Entonces se refiere a todo el proceso que sufrió su partido el año pasado. La directiva de Ernesto Silva renunció, y la actual –comandada por el senador Hernán Larraín– se propuso cambiar las reglas respecto de temas de financiamiento irregular de la política. “Entonces lo que le importa a Chile, creo yo ahí, más que lo que diga un partido -en específico respecto a sus militantes o no- es que no se vuelvan a repetir estas situaciones. Y eso sí está pasando. Que las sanciones de tribunales, en este caso, de violar una parte de la ley significa perder el cargo”, asegura.

Para que la política deje de estar “en el suelo”, el curso de acción que propone Bellolio es “con humildad. Eso es saber reconocer errores. Particularmente la UDI lo ha hecho en materia de financiamiento irregular”.

– Pero esta línea de actuar con humildad y reconociendo errores, presenta una dicotomía respecto de la situación de Jaime Orpis, con un proceso abierto y que optó por renunciar al partido, versus la postura respecto de Jovino Novoa. Y hay reproches a nivel de financiamiento y de delitos.

“Todos tenemos que estar sujetos a reproche. Está claro por qué. Pero especialmente si tú reconoces delitos y si un tribunal te sanciona, obviamente tiene que haber un reproche. Si la directiva anterior renunció, pidió perdón, y cambiamos las reglas, es porque había un reproche sobre la forma en la que se estaba haciendo ese financiamiento que era irregular. A mí me gusta una frase que dio el carabinero que detuvo a Arturo Vidal en Buin, que vive cerquita mío, ‘si la cagó, la cagó nomás caballero’”.

A esto, Bellolio agrega que “eso significa que uno tiene que someterse a, en este caso, la sanción que te impone un tribunal y eso es lo que sí hizo Novoa. Ahí es cuando a uno le da rabia la diferencia de tratamiento que ha tenido la prensa con la UDI. ¿Por qué no resulta el mismo tratamiento con la Democracia Cristiana y el senador Pizarro? ¿O con Marco Enríquez-Ominami y el PRO? ¿Y el Partido Socialista y su financiamiento con SQM? Y eso no se trata de que haya una teoría del empate, sino que simplemente haya un mismo estándar”.

– A diferencia de todos los casos que menciona, Novoa está condenado. Y con el pronunciamiento del partido es casi como que “no le va a pasar nada”. Eso desde afuera suena fuerte.

“No creo que no le haya pasado nada…”

– A nivel interno, en el partido. Sigue con militancia y grado de influencia importante.

“Pero mira, hay cuestiones que son más bien subjetivas. Yo entiendo que hay gente que le gustaría como que uno colgara en la plaza pública a Novoa. Eso no va a suceder, y uno tiene que evaluar a las personas con su historia, el conjunto de acciones y no sólo una en particular. En este caso él obviamente reconoció hechos, y por eso fue juzgado y condenado”.

– ¿Y con el Tribunal Supremo? ¿Está en acuerdo o en desacuerdo?

“Es que yo ya lo he dicho. Me parece que todos estamos expuestos a un reproche. Cosa distinta es ya si la sanción es expulsión o no. Yo creo que lo que le importa a Chile no es que si alguien deja de ser militante o no de un partido. Lo que le importa a Chile es que estas cosas no pasen nunca más”.

UDI en picada y la derecha fagocitante

A Jaime Bellolio le gustaría que el partido “cambiara su rumbo. Es como un avión que va con la nariz hacia abajo y necesitas elevar esa nariz”. Es en ese contexto que surge la voz de este parlamentario, que cobró particular notoriedad con la presentación que hizo ante el Tribunal Constitucional en contra de la glosa de la gratuidad, lo que puso en jaque al gobierno y debió presentar una ley corta, tras muchos tropiezos. “Las políticas no solamente tienen que tener una idea que las oriente, sino que de ahí tiene que seguir una implementación, y ahí en esas implementaciones el gobierno ha estado muy despelotado. Está despelotado y cómo no sabe bien a dónde va, no importa mucho el camino que tome”, indica.

Sin embargo, Bellolio también es crítico respecto de algunas posturas con las que históricamente ha estado vinculado su partido. Cuando se le recuerda la presentación que hicieron sus pares Gustavo Hasbún, Ignacio Urrutia y Jorge Ulloa, de un proyecto que buscaba sanciones a quienes “enaltecieran” la figura del ex Presidente Salvador Allende, su opinión (tras indicar que en Chile hubo una “Dictadura”) es crítica con este proyecto. Asegura que fue “como pisar el palito de manera muy infantil”.

Estoy en total desacuerdo con ese proyecto, por el mismo principio por el que estoy en contra del otro: es la defensa de la libertad de expresión y la libertad de conciencia (…) Yo creo que los Derechos Humanos tienen que respetarse siempre. Condeno lo que ocurrió en Chile y las violaciones que ocurrieron en todo el mundo. En eso yo creo que la izquierda tiene un doble discurso que es completamente inaceptable”, asegura.

Para poder volver a ser gobierno, la propuesta que plantea este parlamentario es un “modelo para armar”, a diferencia del modelo “único y gris”, que a su juicio propone la izquierda. La valoración que obtuvo el nuevo nombre de la oposición, Chile Vamos, sorprendió en la última encuesta Adimark, versus el 71% de desaprobación y un 20% de aprobación con el que contó la UDI.

Es bien positivo que por primera vez tengamos esta comisión política de Chile Vamos, que no es un partido único. Esta diversidad sí obliga que haya una cultura de discusión de los temas, cosa que antes no veíamos cómo enfrentaba la contingencia”.

– Esa Derecha calificada de “fagocitante”.

“La historia de la derecha en Chile es así. Es el acuchillarnos en vez de discutir, y ha pasado por el sistema binominal y otros, estábamos más bien acostumbrados a pelear con el de al lado, que a colaborar con el de al lado. Creo que es algo que hemos entendido en Chile Vamos, además porque la gente lo pide a gritos”.

– En ese contexto, ¿José Antonio Kast se desempeñaría bien en una futura presidencial ante Sebastián Piñera?

“Creo que una de las cosas importantes que está haciendo José Antonio es reencantar a ciertas personas que estaban fuera o que estaban más pasivas. En eso él ha hecho ese un buen rol, de querer impulsar la idea de que tiene que haber una nueva política, que mire hacia adelante, y no solamente se quede pegada en el pasado. Creo que la UDI debe tener un candidato y hoy ese candidato es José Antonio Kast”.

– ¿Hoy día Piñera no le gusta?

“Si Piñera gana las primarias, ahí nos sumaremos a ese trabajo. La idea es que tengamos esa competencia leal, transparente, participativa. A mí me interesa que la UDI sea capaz de presentar un proyecto, que sea encabezado por José Antonio Kast, y que vayamos a una primaria y si esa primaria la gana Sebastián Piñera… bueno, ahí está, pero me gustaría que ganara Kast”.

Pasivos y activos para el partido

Si bien asegura que aún no ha tomado la decisión por competir en una interna de la UDI para presidir el partido, Bellolio enfatiza en que este escenario debe darse tras elecciones competitivas, abiertas y transparentes. También debe conseguir adherencias, y al sumar fuerzas, deben realizar un proyecto transformador. “Ya no hay más transición. Sino que es una nueva etapa. Y en esa nueva etapa tenemos que ser capaces de levantar la nariz”.

– Si bien aún no toma la decisión, si ficcionamos que está ya en esa carrera, ¿Cómo enfrentaría algunas de las críticas, que apuntan a que su juventud es más bien un pasivo que un activo para el partido?

“(Ríe) Bueno, hay cosas que son arreglables, y otras que no. Tengo 35 años. Tengo la experiencia que tengo, y yo no creo que haya que mirar en menos la experiencia. Iván Zamorano y Marcelo Salas son extraordinarios. Todos los queremos. Los encontramos bacanes, pero no los ponemos a jugar hoy en las eliminatorias de Rusia 2018 ¿Por qué? No porque les tengamos mala, sino porque su tiempo ya pasó. Ni siquiera es porque los jugadores actuales sean más virtuosos o mejores que ellos. Es que simplemente es otra cancha. Eso también pasa en política. Hoy día es otra cancha. Los partidos tal como estaban están en fase de extinción. Por supuesto que la experiencia es relevante y siempre van a jugar un rol, pero hoy día creo que los jugadores tienen que ser otros.

– ¿Tenemos con usted, en esa metáfora, al Alexis Sánchez de la UDI?

“(Ríe) No. Yo no soy Alexis Sánchez. Dejemos que los lectores evalúen.

– Pero sí hay una serie de personeros de la UDI, que podrían encabezar el partido, que llevan más tiempo ¿La hora de ellos pasó?

“Por supuesto. Hicieron tremendas contribuciones y son tremendos jugadores, pero obviamente hoy día es otra cancha”.

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