Carlos Larraín advierte a Piñera: “Si no hacemos cosas importantes en 20 meses, vamos a fracasar”

En ese senido, el ex senador destaca que la segunda línea del gabinete del presidente electo es un factor determinante puesto que "los ministros pueden ser esterilizados en la primera semana".

"Si no hacemos cosas en 20 meses, vamos a fracasar"
"Si no hacemos cosas en 20 meses, vamos a fracasar"

El presidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín, nuevamente se refirió al próximo gobierno de Sebastián Piñera, esta vez apuntando a lo que será su “primer tiempo”, sosteniendo que el margen que tendrá para demostrar una gestión eficiente es poco.

“El nuevo gobierno tiene un año y medio para dar el impulso que el país necesita. Si no hacemos cosas muy importantes antes de 20 meses, vamos a haber fracasado. Se habla de los ocho años (de gobierno) con mucha liviandad, y la verdad es que con el sarampión que estamos padeciendo hay que pensar en plazos muy apretados. Por eso es fundamental el ejercicio en Ranco, de designar a la segunda y tercera línea”, declaró a El Mercurio.

Esto último, respecto a la reunión que sostuvo el presidente electo con quienes integrarán su comité político respecto a la nominación de subsecretarios que, finalmente, se daría a conocer la última semana de febrero.

En ese sentido, Larraín apunta a la importancia de la segunda línea de Piñera puesto que “los ministros pueden ser esterilizados en la primera semana. Sea por temor a decir lo que piensan o por el ataque de los malos, que los pueden inundar con papeles inútiles, problemas artificiales y no podrán levantar más la cabeza. Ahí es donde tienen que entrar a tallar desde muy recién instalado el gabinete, los subsecretarios y la segunda línea. Eso va a ser determinante”.

Consultado respecto a la diferencia que puede tener este “primer tiempo” con los primeros 100 días del mandatario, el ex senador planteó: “Algunas diferencias ya están anotadas: tiene un gabinete con mucha personalidad, con figuras individuales que tienen opiniones propias y que van a impulsar proyectos también personales. El ejemplo más manido es el de Desarrollo Social. Veo gente que va a conducir una agenda potente sin tanto temor a romper los huevos, como pasó en la primera oportunidad. Esa es una diferencia sustancial y la aplaudo a cuatro manos si pudiera”.

“Habrá que hacer otra forma de reconstrucción y esta es mucho más difícil que la meramente material del terremoto. Es una reconstrucción universal, social y cultural, de las confianzas, alimentar el optimismo nacional que está tan deprimido, estar más orgullosos de lo que hemos hecho. ¡Esa reconstrucción por Dios que es difícil!”, agregó.

Larraín advierte que “la diferenciación con el gobierno de la Nueva Mayoría va a ser muy aguda, y tiene que serlo. Aquí ganó la derecha y se tiene que notar desde el comienzo. Eso tiene mucho que ver con el éxito o el fracaso del nuevo gobierno.

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