Descubren sistemas de estrellas enanas blancas que podrían fusionarse

Un equipo investigador del que forman parte científicos españoles ha descubierto una docena de sistemas estelares binarios compuestos por pares de estrellas "enanas blancas" más ligeras de lo habitual, y que podrían acabar fusionándose o estallando. Todos los sistemas binarios descubiertos se componen de un par de estrellas enanas blancas. Esta clase de cuerpo estelar se forma con los restos remanentes de una estrella de tipo solar cuando, al fenecer, se ha deshecho de sus capas externas. 

Por:  El Dínamo

Un equipo investigador del que forman parte científicos españoles ha
descubierto una docena de sistemas estelares binarios compuestos por
pares de estrellas “enanas blancas” más ligeras de lo habitual, y que
podrían acabar fusionándose o estallando.

Todos los sistemas binarios descubiertos se componen de un par de estrellas enanas blancas. Esta clase de cuerpo estelar se forma con los restos remanentes de
una estrella de tipo solar cuando, al fenecer, se ha deshecho de sus
capas externas.

Una enana blanca es increíblemente densa y
contiene tanta materia como si el Sol fuera encerrado en una esfera del
tamaño de la Tierra y, según explica el IAC, tan sólo una cucharada de
té de ese material pesaría más de una tonelada.

Sin embargo,
la composición de los sistemas no fue lo que sorprendió a los
científicos, sino que se trata de sistemas bastante extraños, compuestos
por dos objetos del tamaño de la Tierra orbitando uno alrededor del
otro, separados por una distancia menor que el radio del Sol, según el
astrónomo estadounidense y primer autor de los artículos donde se
describe el hallazgo, Warren Brown, del Harvard-Smithsonian Center for
Astrophysics, de Massachusetts.

Según los datos de los
astrónomos, las enanas blancas descubiertas en este estudio se
encuentran entre las más ligeras jamás observadas, con sólo un cuarto de
la masa del Sol.

Esto
supondría un problema ya que, entonces, las enanas blancas podrían ser
los remanentes de estrellas nacidas con la mitad de la masa del Sol, que
tienen una “esperanza de vida” de más de 30.000 millones de años.

“Es algo que resulta imposible porque el Universo tiene tan solo
14.000 millones de años”, explica el investigador del IAC Carlos
Allende, coautor del estudio.

La solución a este problema es
que las estrellas progenitoras de estas enanas blancas no evolucionaron
aisladas sino en pares, con unas órbitas tan apretadas que las fuerzas
de marea, similares a las que induce la luna sobre los mares en la
Tierra, provocaron que perdieran tremendas cantidades de materia.

En palabras de Allende, “estas estrellas se han visto sometidas a un
programa de pérdida de peso brutal. No podemos ver a sus compañeras
directamente, pero podemos medir las oscilaciones que causan en la
velocidad orbital”.

Al propagarse,
estas ondas le restan energía al sistema, haciendo que las estrellas se
acerquen cada vez más hasta que, tarde o temprano, colisionen y se
fusionen en un único objeto.

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