Director del Museo de la Memoria responde a idea de Ossandón: “Es un pretexto para frenar la iniciativa”

Francisco Estévez desechó tajantemente lo solicitado por el senador independiente durante este lunes: utilizar los tres mil millones del museo en Concepción para los damnificados por los incendios forestales.

Director del Museo de la Memoria responde a idea de Ossandón: “Es un pretexto para frenar la iniciativa”

El lunes pasado, el senador y pre-candidato presidencial Manuel José Ossandón, propuso a través de sus redes sociales que los 3 mil millones de pesos destinados a la construcción del nuevo Museo de la Memoria y los Derechos Humanos en la VIII Región sean destinados a la reconstrucción por la catástrofe forestal.

“Se debe ser respetuoso con la historia de nuestro país y con el dolor pasado, pero hoy debemos actuar con eficacia, sensatez y premura para ir en ayuda de nuestro compatriotas afectados“, dijo el parlamentario en Facebook.

Sobre esto, el director del Museo, Francisco Estévez, explicó en conversación con El Dínamo que “son fondos, una asignación aprobada por el gobierno regional y corresponde a una necesidad ética, expresada ampliamente por la comunidad de Concepción para que este museo exista, que tiene que ver con memoria y los Derechos Humanos. Corresponde a una partida presupuestaria que es completamente distinta a la que debe destinarse a las emergencias producto de los incendios”.

En este contexto, Estévez aseguró que “lo que yo veo acá es una intención de que simplemente no haya museo de la memoria o centros de la memoria en Concepción. Se busca esto, lamentablemente, con el argumento de que se debe gastar para palear las catástrofes que todos lamentamos. Se busca como pretexto para frenar esta iniciativa“.

Estévez aseguró que la idea de Ossandón “va en la línea contraria a lo que se hace en todos los países del mundo, donde hubo declaraciones masivas de Derechos Humanos. Si hay catástrofes climáticas, estas no tienen su origen en los Derechos Humanos, tienen su origen en el cambio climático“.

– A qué te refieres con que va en la línea contraria 

– Si hay una catástrofe o una situación grave producida por elementos naturales en Alemania, por ejemplo, no se van a cerrar o no se van a prohibir aquellos lugares donde se expresa, como museo, lo que fue la experiencia del Holocausto. O el caso de Estados Unidos, como hubo incendios en California, eso no significa que tenga que cerrarse el Museo de la Tolerancia de Los Angeles. Son temas completamente distintos, y lo que está haciendo el senador es simplemente buscar un pretexto para expresar que no deba haber museos que muestren cuáles fueron las violaciones a los Derechos Humanos que se cometieron.

– Y cómo tomas la constante crítica al Museo respecto a que “no abarca” lo que ocurrió antes del golpe

– Hacer un tema de definición institucional del museo surge a partir del mandato entregado por las condiciones de investigación de la verdad y de las violaciones a los Derechos Humanos que ocurrieron en el país; esas son la comisión Valech, la comisión Rettig, en fin. El museo nace con un mandato institucional que va de un periodo entre el año 1973 y 1990, cuando se asume la presidencia democrática.

– Sobre este punto y apelando al fondo de la discusión, qué es lo que se plantea desde el Museo

– El Museo es clarísimo en señalar, y eso tiene que ver con el tema previo a 1973, que en democracia las crisis deben resolverse democráticamente y bajo ningún punto de vista, si hay crisis políticas, económicas o sociales, en países democráticos se puede pensar en Golpe de Estado o en acudir a violaciones a los Derechos Humanos. Y no hay otra manera de entenderla porque es cuando el país pierde la democracia cuando se producen estas violaciones. Ese es a mi juicio el elemento principal que tiene que tener siempre en cuenta.

– Aún así muchos dicen que es contar solo “una parte de la historia”

– Yo no podría empatizar los elementos de crisis que había previamente a 1973, pero por más que uno empatice esos elementos de crisis que son consecuencias derivadas de un proceso de transformación, que se quería impulsar. Por más que uno ponga el énfasis en esos elementos previos al 11 de septiembre de 1973, de ahí no se puede sacar como conclusión que era necesario destruir la democracia y violar los DD.HH. No hay ninguna relación de consecuencia entre una cosa y la otra.

Foto de Francisco Estévez gentileza Jennifer Astudillo /El Desconcierto

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