El Rex era un formidable depredador y no un carroñero

Un estudio de la Sociedad Zoológica de Londres (ZSL) ratifica la imagen que Hollywood ha creado del agresivo T-Rex y contradice la visión de otros especialistas, que consideran que el rey de los dinosaurios fue más una suerte de hiena carroñera del Cretácico que un león cazador. Esta última teoría se defiende a partir de las características físicas del Tiranosaurio Rex, como sus diminutas patas delanteras y un sentido del olfato altamente desarrollado.

Por:  El Dínamo

Un estudio de la Sociedad Zoológica de Londres (ZSL) ratifica la imagen que Hollywood ha creado del agresivo T-Rex y
contradice la visión de otros especialistas, que consideran que el rey
de los dinosaurios fue más una suerte de hiena carroñera del Cretácico
que un león cazador.

Esta última teoría se defiende a partir
de las características físicas del Tiranosaurio Rex, como sus diminutas
patas delanteras
y un sentido del olfato altamente desarrollado.

Pero para el equipo de la ZSL dirigido por el profesor Chris Carbone,
al igual que los principales depredadores de hoy en día, el T-Rex
perseguía a vertebrados de gran tamaño
-probablemente dinosaurios
herbívoros-, que atrapaba con sus potentes mandíbulas y dientes con
forma de daga de 15 centímetros de longitud.

Esta hipótesis se
asienta en las pautas de vida estudiadas en el desierto del Serengueti,
en la actual Tanzania, que han sido comparadas con las características
de los dinosaurios que vivían en el periodo Cretácico (entre hace 145,5 y
65,5 millones de años).

“Entendiendo las fuerzas ecológicas
implicadas, hemos podido demostrar que el comportamiento carroñero no
era opción viable para el T-Rex, que no pudo competir con dinosaurios de
menor tamaño. Las especies más pequeñas descubrirían los restos más
rápidamente, aprovechando al máximo ser los primeros en llegar”
, explicó
Carbone.

El estudio, publicado en el último número de la
revista “Proceedings of the Royal Society B”, considera un error fiarlo
todo a las características físicas del animal, porque determinados
rasgos asociados a la actividad carroñera, como los dientes afilados, la
buena visión y la velocidad, también son buenos para cazar.

De hecho -destaca el estudio- especies que son muy parecidas
físicamente, como las águilas y los buitres, tienen estrategias de
alimentación completamente distintas.

Para el equipo de la
ZSL, el gran tamaño del T-Rex y su postura erguida habrían sido muy
útiles, tanto para encontrar cadáveres de animales como para localizar
presas vivas.

“La visión binocular del animal, la potencia de
su mordida y la resistencia de sus dientes a los impactos” sugerirían
que se adaptó mejor a “un activo estilo de vida depredador”
, argumentan.

Pero el principal argumento en contra del T-Rex carroñero es que no
hubiera dispuesto de suficiente alimento para su supervivencia, ya que
había un alto número de especies de dinosaurios carnívoros más pequeños,
que eran mucho más rápidos para encontrar la carne.

“Los
restos animales de gran tamaño eran una rareza y había una gran
competencia por ellos, lo que los convertía en una fuente de alimento
aleatoria”
, se indica en la investigación.

“Nuestros
resultados sugieren que el T-Rex y otros dinosaurios carnívoros
extremadamente grandes habrían sido incapaces de competir únicamente
como carroñeros y habrían tenido como primera opción cazar grandes
vertebrados, una situación similar a la de muchos grandes mamíferos
carnívoros de los ecosistemas actuales”
.

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