El caos en las celdas: las medidas y falencias de la cárcel de Puente Alto ante caso de COVID-19

Tras la confirmación del caso se generaron diversos disturbios al interior de la cárcel, cuando personal de Gendarmería intentó sanitizar el espacio, ya que los internos pensaron que se trataba de un allanamiento.

Las medidas y falencias de la cárcel de Puente Alto ante caso de COVID-19
Las medidas y falencias de la cárcel de Puente Alto ante caso de COVID-19
Por:  Brenda Martínez

En alerta se encuentran los internos de la Torre 4 de la cárcel de Puente Alto, donde el pasado domingo se confirmó el primer caso de coronavirus COVID-19 en el penal. De acuerdo a lo informado, se trata de un hombre condenado por violencia intrafamiliar, con antecedentes de desacato de la condena.

Tras la confirmación del caso se generaron diversos disturbios al interior de la cárcel, cuando personal de Gendarmería intentó sanitizar el espacio, ya que los internos pensaron que se trataba de un allanamiento.

El caos tras las rejas

Constanza González, hermana de un interno que se encuentra en prisión preventiva en la torre 4 del penal, contó a EL DÍNAMO la difícil situación que viven los reos y sus familiares por la incertidumbre que genera en la cárcel de Puente Alto el coronavirus.

“Nosotros no sabíamos que había casos de coronavirus en el penal. El martes de la semana pasada mi abuela fue a visitar a mi hermano, y él nos llamó el jueves y nos dijo que por favor nadie fuera a visitarlos, que no nos expusiéramos ya que habían muchos reos con síntomas del coronavirus”.

“Mi hermano estaba súper resfriado y hay muchos enfermos adentro (…) nos dijo que no se están tomando las medidas sanitarias que se recomiendan, ya que a nosotros nos pidieron que entráramos por encomiendas dos mascarillas, guantes y un alcohol gel”.

Constanza cuenta que  su hermano aparece en los videos que se viralizaron en redes sociales, donde se podía apreciar los incidentes ocurridos al interior  de la cárcel de Puente Alto.

En esos registros, los reclusos explican que “hay un coronel que está con coronavirus, y que él no tomó la cuarentena. Él los infectó a ellos”.

Posteriormente Constanza relata que a eso de las 01:00 horas de la madrugada, su hermano le solicitó que le enviara una encomienda con ropa, ya que supuestamente los gendarmes les habían quemado todas sus pertenencias.

Finalmente cuenta que durante este tiempo no ha podido acercarse a visitar a su hermano debido al riesgo que significa para ella y sus hijas el contagiarse con la enfermedad.

“Yo no sé si él está con síntomas. No sé si está infectado o no, porque no es uno, son muchos los que están con síntomas del coronavirus”, reclamó.

Resguardos

Felipe Rodríguez González, dirigente Nacional de la Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios (Anfup), desmintió los hechos relatados por Constanza, y aseguró que se han tomado los resguardos necesarios para la población penal y los funcionarios.

“Al detectar el caso de coronavirus, el protocolo que tiene Gendarmería es primero sanitizar toda la torre para que no aumenten los contagiados. Debido a eso, los internos creyeron que se iba a realizar un registro de allanamiento, lo que a ellos no les gusta porque se les requisan todos los elementos prohibidos “, contó Rodríguez.

“Ellos comienzan los desórdenes, mantenían estoques y todo eso. Salieron grabaciones en las redes sociales, donde queda en evidencia que ellos estaban preparados para no permitir que se hiciera el procedimiento correspondiente (…) ellos están aprovechando las circunstancias judicialmente para presionar a la corte y ver alguna alternativa respecto a su prisión preventiva”, agregó.

Consultado sobre si se les informó oportunamente a los internos sobre el protocolo y las medidas que se llevarían a cabo en ese momento, el dirigente de Anfup sostuvo que “a ellos se les dijo, porque para poder sanitizar hay algunas cosas que deben resguardarse. Como por ejemplo, los alimentos que ellos mantienen, las colaciones que se les había entregado, ellos debían sacarlas”. Rodríguez afirmó que los internos entendieron de mala manera la disposición de Gendarmería y la Seremi de Salud Metropolitana, que habían dispuesto personal externo para realizar el procedimiento.

Respecto a la presunta quema de objetos personales de los internos, el dirigente -que cumple funciones en la mencionada cárcel- sostuvo que esa versión era “completamente falsa. Ellos (internos) comenzaron a  prender fuego en sus celdas y debido a eso Gendarmería tuvo que actuar de manera rápida para que ellos no se quemaran al interior de los dormitorios, porque son dormitorios que albergan entre 70 u 80 internos”.

Por último aseguró que no existe, por el momento, ningún funcionario de aquel recinto penal contagiado con COVID-19, descartando que ese haya sido el foco de propagación.

“Terribles condiciones”

Durante la mañana del pasado martes el director del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Sergio Micco, llegó hasta el recinto penitenciario y se reunió con el alcalde de la comuna, Germán Codina, para analizar la situación al interior del penal.

Tras su visita a la cárcel, Micco señaló que “pudimos recorrer las torres y constatar las terribles condiciones en las cuales están los internos. Vimos habitaciones donde hay 60 personas donde es imposible mantener la distancia social de un metro”.

En ese línea recalcó que a pesar de todos los esfuerzos que se han hecho,”muchos de los internos no tienen mascarilla”.

“También vimos situaciones muy complejas en la forma como están trabajando los gendarmes (…) Le pido al Ministerio de Justicia y de Derechos Humanos que apure la distribución de todos los elementos de seguridad y Obras Públicas tiene que fiscalizar mejor los centros concesionados”, expresó.

Las medidas

Desde que se comenzó a propagar la enfermedad por el país, el Ministerio de Salud y Gendarmería informaron una serie de medidas para controlar los contagios al interior de los centros penitenciarios del país.

Desde Gendarmería informaron que debido a la cuarententa total, que rige para la comuna de Santiago, las visitas están restringidas para Santiago 1, CDP Santiago Sur y UEAS, durante los 7 días que dura la medida, destacando que las encomiendas continúan recibiéndose con normalidad.

“Estamos aplicando algunas medidas de mitigación, porque entendemos lo importante que es la comunicación con familiares. Por lo mismo estamos realizando visitas virtuales en regiones y en la capital. Hay recintos que ya tienen implementado el sistema de videollamada” , contó a EL DÍNAMO el coronel Eduardo Muñoz, inspector operativo de la institución.

Asimismo, se inició -el pasado 13 de marzo- el programa de vacunación masiva contra la influenza y el proceso de restricción de las visitas a las unidades penales para poder disminuir el flujo de personas que ingresan y salen de los recintos.

Además, se dispuso un control sanitario para las personas que ingresen, además de los protocolos en cada una de las unidades penales para disponer sistemas aislamiento en caso de que exista una sospecha o ante una eventual confirmación.

Sobre este último punto, Muñoz detalló que en los “83 recintos penitenciarios levantamos zonas de aislamiento. En la gran mayoría no son las enfermerías, porque ahí también se atienden otro tipo de patologías que tienen los privados de libertad. Por lo tanto, y por razones obvias, dispusimos en muchos establecimientos la utilización de salas de clases  y ahí tenemos zonas para sospechosos y para los contagiados, que en este caso es uno”.

En ese sentido, aseguró que se está llevando a cabo la distribución e instalación en todas las unidades penales de insumos sanitarios como: mascarillas, dispensadores de jabón y alcohol gel.

Por otra parte, el inspector operativo de Gendarmería destacó que desde la semana pasada se están realizando procesos para sanitizar los recintos de la Región Metropolitana.

Muñoz asegura que ” las autoridades sanitarias han determinado que el peak del COVID-19 se dará entre mayo y junio. Entonces la medida, en nuestra opinión, no es retardada”.

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