El golpe a la economía que sufrirá Viña del Mar por la cancelación del Festival

El presidente de la Cámara de Comercio y Turismo de Viña del Mar, Rodrigo Rozas, explicó cómo afectará al turismo y el comercio que el certamen no se lleve a cabo en febrero.

El golpe a la economía que sufrirá Viña del Mar por la cancelación del Festival
El golpe a la economía que sufrirá Viña del Mar por la cancelación del Festival

Luego de que este martes se oficializara la cancelación de la edición 2021 del Festival de Viña del Mar, se espera que la denominada Ciudad Jardín sufra un duro golpe en cuanto a la economía. El principal argumento para este pronóstico es que el certamen impulsaba la llegada de turistas, lo que significaba un aumento en el gasto en cuanto a hotelería y gastronomía, además del comercio.

El presidente de la Cámara de Comercio y Turismo de Viña del Mar, Rodrigo Rozas, detalla que el tradicional evento “genera un valor transversal en lo financiero, en lo económico, en los ingresos turísticos, entendiendo que la semana del Festival ingresaban a la región sobre 500 mil personas, con un gasto per cápita que supera los cien dólares diarios y donde el comercio crece un 30% sobre una semana normal”.

Sin embargo, con la cancelación del Festival, la economía de Viña del Mar sufrirá un duro golpe, tomando en cuenta además lo perjudicado que se ha visto producto de la pandemia. “Es la semana más importante del año y esas son pérdidas que van a ser irrecuperables en lo financiero. Hoy día los ingresos financieros, turísticos y comerciales eran bastante importantes. Los negocios han estado sin flujo de cajas y sin funcionamiento durante siete meses”, explicó Rozas a EL DÍNAMO.

“Ha habido una gran esperanza de que el festival se hiciera en modo COVID, con menos aforo y con protocolos, pero lamentablemente los canales al parecer no llegaron a acuerdo con la alcaldía y ahora hay una gran responsabilidad de todos ellos. Vemos que hoy día estamos a punto de iniciar una etapa estacional donde los resultados turísticos siempre han sido positivos”, agregó.

En el detalle, el presidente de la Cámara de Comercio de Viña del Mar aseguró que las pérdidas girarán en torno a los US$44 millones. Dicha cifra “permitía sustentar y sostener a la ciudad los meses venideros, en la temporada más baja. Esa es la preocupación constante que tenemos debido al anuncio que se hizo ayer”.

“Es lamentable, porque la hotelería ha pasado momentos difíciles, el sector gastronómico también y esto venía a revitalizar, o la esperanza de recuperar empleos. Prácticamente hoy día, en fase 3, hemos recuperado solo el 30% de todos los trabajadores de la suspensión laboral y hoy en día están solo con un cuarto de su sueldo”, agregó Rodrigo Rozas.

El golpe que significó el estallido social

A la merma en los ingresos que tuvo la economía de Viña del Mar producto de la pandemia se suma también lo ocurrido desde octubre de 2019 donde el estallido social también afectó al comercio y el turismo.

“Las ventas cayeron prácticamente en un 50%, pese a que la semana del Festival ingresó una cantidad turística importante y eso vino a tranquilizar, de alguna manera, las cifras. En el verano tuvimos un ‘veranito’ bastante positivo para la relación de lo que estábamos viviendo”, dijo Rozas.

El presidente de la Cámara de Comercio y Turismo de Viña del Mar relata que en esa época, los locales cerraban a eso de las dos de la tarde y los consumidores no visitaban los sectores comerciales. “Eso hizo un daño con la economía y finalmente vino la pandemia”, afirmó.

Por lo mismo, Rodrigo Rozas hizo un llamado a la administración de Virginia Reginato a que tome medidas como el cierre de calles para “que los restaurantes puedan sacar sus sillas, sus mesas, sus toldos y puedan comercializar al aire libre con un protocolo COVID, con todo planificado”.

“Entendemos que Viña del Mar ha cerrado más de 550 locales y probablemente podamos seguir cerrando, porque tenemos actualmente un aforo del 25% al interior. Tenemos también la posibilidad de ocupar terrazas, pero más de un 20% de los locales no pueden abrir porque no tienen la estructura o la morfología de una terraza para poder funcionar y un 25% en el interior no es productivo funcionar”, explicó.

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