Felipe Berríos: “Soy el primero en defender a los inmigrantes, pero no a los frescos”

El sacerdote jesuita denunció que existen extranjeros que deciden, simplemente, aprovecharse de chilenos para vivir "gratis" en campamentos de Antofagasta.

"Soy el primero en defender inmigrantes, pero no frescos"
"Soy el primero en defender inmigrantes, pero no frescos"

El jesuita Felipe Berríos se refirió al incremento en la población migrante que existe en Antofagasta y, precisamente, en el sector de La Chimba, donde él reside. Es allí donde logró establecer el Barrio Transitorio, el que permitió el traslado de unas 80 familias desde un sector de riesgo localizado en el macrocampamento Balmaceda.

A raíz del explosivo aumento de extranjeros en la zona, el sacerdote denunció el surgimiento de organizaciones que crearon un negocio a partir de esto. “La oposición más dura (al traslado de familias hasta el barrio transitorio) la tuvimos de pequeñas mafias que viven de la gente en ocupaciones”, cuenta.

En ese sentido, explicó a El Mercurio de Antofagasta que “hemos tenido un aumento explosivo de migrantes, a quienes necesitamos, y no hay un espacio físico donde acogerlos. Entonces, las mafias los explotan, les arriendan piezas y terrenos tomados. Les cobran por la luz, por el agua, que también es robada”.

Algunas cifras que él maneja, es que algunos extranjeros son realmente vulnerables, cuando otros ganan sobre los $700 mil mensuales y otros tienen las condiciones para arrendar.

“Una cosa es la discriminación y otra la patudez”, manifestó Berríos, denunciando la existencia de extranjeros “frescos” que se aprovechan de la situación y aseguró que “el 60% no quería irse, ya que deseaba seguir viviendo gratis”.

A eso, agregó que “a mí la gente me decía ‘yo quiero seguir aquí, porque no pago agua, luz ni arriendo’, pero claro, no es que no pagues: vives a costa de los chilenos”.

Es así como solicitó que “se ordenara la cosa” para evitar que los chilenos se vayan contra los inmigrantes. “Una cosa son los derechos humanos, pero estos tienen obligaciones y no pueden amparar la frescura”, afirmó.

“Al final, por algunos frescos, la gente empieza a tomarle rabia a todos. Demos ayuda a la gente vulnerable para que se incorpore a la sociedad, no contribuir a que no paguen nada y apoyar la frescura”, expresó.

Al concluir, aseveró que “hay mucha confusión con este tema. Soy el primero en defender a los inmigrantes, pero no a los frescos”.

Más Noticias

Más Noticias