La contaminación por leña y calefacción en ciudades del sur aumenta riesgos de complicaciones por coronavirus

Ciudades como Temuco y Osorno deberán afrontar este problema en pleno invierno y durante la pandemia. La circulación de otros virus también podría agudizar la situación con la llegada del frío.

La contaminación por calefacción con leña aumenta riesgos de complicaciones por coronavirus
La contaminación por calefacción con leña aumenta riesgos de complicaciones por coronavirus

El brote de coronavirus en Chile ha golpeado fuertemente a ciudades como Temuco y Osorno, las que durante todos los años sufren episodios de contaminación por el masivo uso de leña para la calefacción durante el invierno.

Varios estudios han apuntado a que la contaminación atmosférica ha sido clave para el empeoramiento del estado de salud de los contagiados por COVID-19, quienes en ciudades altamente saturadas como Milán (Italia) o Madrid (España) han tenido que ser hospitalizados y apoyados por ventilación mecánica para seguir viviendo.

Por lo mismo, la situación crítica de la Región de La Araucanía (que hasta el martes sumaba 20 muertos) pone en alerta a las autoridades y a los especialistas, quienes están entregando propuestas para evitar que el peak de enfermedades respiratorias del invierno se vea agudizado por este nuevo virus.

El problema de la leña

La contaminación por el uso de leña ha sido una constante en las ciudades del sur de Chile. Algunas localidades en las regiones de Ñuble, La Araucanía y Los Lagos han alcanzado episodios críticos de saturación en la calidad del aire, los que han alcanzado niveles tan graves como en la Región Metropolitana.

En medio de la pandemia por coronavirus han surgido algunas ideas para regular el uso de la leña, las que han sido solicitadas por las autoridades locales. Por ejemplo, los diputados Ricardo Celis (PPD) y Javier Macaya (UDI) presentaron un proyecto de ley para restringir el uso de calderas de calefacción domiciliarias en aquellas zonas declaradas como saturadas o latentes.

Hasta el momento ninguna ciudad sureña ha alcanzado niveles de contaminación para declararse alguna medida extraordinaria, aunque las autoridades de Medio Ambiente de La Araucanía estiman que durante esta semana podría registrarse un episodio complejo. Por lo mismo, durante el martes se limitó el uso de más de un artefacto a leña en todos los hogares de Temuco y Padre Las Casas.

Los peligros de la contaminación ambiental

La enfermedad de coronavirus se torna particularmente difícil para los grupos de riesgo de la población, especialmente los adultos mayores y quienes tengan enfermedades crónicas. La situación se complica aún más con un ambiente hostil en cuanto a la contaminación ambiental, la que empeora la gravedad de todos los síntomas.

“La contaminación externa e interna es importantísima en la salud de la gente. Si una persona está en un ambiente como en Temuco, por ejemplo, donde hay contaminación por leña ambiental externa, donde al parecer también siguen con los braseros a carbón y las estufas, y gente que necesita calefaccionarse en una buena parte del año, incide muchísimo, especialmente en los pacientes crónicos especialmente cuando se infectan con un virus”, señaló Isabel Largo, broncopulmonar de la Clínica de la Universidad de Los Andes a EL DÍNAMO.

La especialista añadió que “el coronavirus es un virus, y los virus en general producen una inflamación en las vías aéreas, pero la contaminación lo que hace es disminuir la motilidad ciliar que llamamos. Esos como pelitos que tenemos en las vías aéreas disminuyen su capacidad de moverse adecuadamente y disminuyen las defensas locales, y eso significa que ante cualquier virus su respuesta es mala”.

“El coronavirus ha resultado ser un virus altamente contagiante, muy letal, porque tiene una letalidad mucho más fuerte que la influenza o que el SARS anterior. Entonces una persona que tiene sus defensas alteradas por la contaminación ambiental evidentemente un virus tan agresivo complica muchísimo más que si esa persona tuviese el virus y estuviera en un ambiente limpio”, aseveró.

La contaminación puertas adentro

La médico broncopulmonar afirmó que otro factor preocupante ad portas de la llegada del invierno es la contaminación intradomiciliaria, la que sumada a la contaminación atmosférica por el uso de leña también puede complicar la situación de los infectados con coronavirus.

“La contaminación interna está dada principalmente por las estufas, ya sean de carbón, de parafina y de gas, las que dejan contaminantes en el ambiente dentro del hogar. De hecho la contaminación intrafamiliar es mucho peor que la externa. Está descrito que es varias veces peor vivir en un ambiente cerrado con estufas que estén quemando algo porque son casas que no están ventiladas y están cerradas por el frío”, expresó.

Ante esto, Isabel Largo afirmó que la mejor forma de controlar esta situación es con la fiscalización de las autoridades, aunque reconoció que es algo “muy difícil” porque la necesidad de las personas, especialmente en las ciudades sureñas, lleva a los habitantes a elegir diversos tipos de calefactores sin acudir al eléctrico debido a su gran costo.

“En estos casos recomendaría que, en lo posible, las personas ventilen bien sus casas y ojalá no prendan calefacción hasta que no haga un frío terrible y que se abriguen muy bien, porque el abrigarse disminuye la sensación de frío. Pero en realidad las autoridades no tienen mucho que intervenir en la contaminación intradomiciliaria más allá de impedir que prendan la chimenea”, afirmó.

La especialista enfatizó que todo lo que se pueda hacer en cuanto a la reducción de la contaminación por leña tiene que estar acompañada de otras medidas claves para enfrentar el coronavirus, como el distanciamiento social y las cuarentenas.

En ese sentido, la broncopulmonar señaló que en el invierno se pueden “juntar” otros virus como la influenza o el sincicial, los que pueden agudizar el colapso en los servicios de urgencia con la próxima llegada de las bajas temperaturas.

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