La experiencia de Argentina con la fijación de precios y qué se debe hacer en Chile

Según cuenta un destacado economista trasandino a El DÍNAMO, medidas como esta aumenta el mercado negro, produce inflación y eleva los valores de otros productos.

La experiencia argentina con la congelación de precios y qué hacer en Chile
La experiencia argentina con la congelación de precios y qué hacer en Chile

Por estos días la Comisión de Salud del Senado deberá discutir un proyecto de ley redactado por la diputada Claudia Mix (Comunes) que busca congelar los precios de productos farmacéuticos, alimenticios y dispositivos de uso médico tras la irrupción del Covid-19 en Chile.

Medidas similares ya se ha adoptado en otro países como Puerto Rico, Honduras, Colombia y Argentina, sin muy buenos resultados.

Según explicó a EL DÍNAMO el analista y consultor económico argentino, Manuel Adorni, “no creo que el Gobierno -chileno- deba tocar los precios, en esta situación hay que apelar a un plan económico más complejo”.

Y experiencia en la fijación de precios en Argentina tienen de sobra.

Además de la reciente aplicación a causa del coronavirus el 19 de marzo -donde retrocedieron a los precios usados en octubre del 2019- en abril del  año pasado, la economía trasandina mantuvo los valores de su canasta básica por seis meses debido a la fuerte inflación.

La relación de Argentina y la fijación de precios tiene larga data. Y se aplica desde hace 70 años cuando en el Gobierno de Juan Domingo Perón, el ministro de Economía de la época elaboró un plan para que no aumentaran los valores de productos alimenticios, de higiene y medicamentos. El resultado final fue una inflación interanual por sobre el 50% y un déficit fiscal crónico.

En 1973,  el tercer mando de Perón, se decretó la llamada “inflación cero”. Como consecuencia las empresas públicas de Argentina reclamaron no poder sostenerse con dichas tarifas congeladas.

Mercado negro y precio elevado de otros productos

Según contó Adorni, la fijación de precios no es una medida efectiva, y “cuando congelas un precio puedes tener varios problemas, el primero de la mano del desabastecimiento con el mercado negro que ello implica”.

“También ocurre que los productores pueden recuperar este dinero en un producto de mayor demanda, es decir, si un productor produce leche y queso, se le fija el precio de la leche y trata de recuperarlo con el queso”, ejemplificó el economista.

El especialista enfatizó en que “la inflación no se frena con precios máximos”, ya que, “para que los precios máximos puedan funcionar se deben dar dos condiciones. Primero que sea por un corto periodo de tiempo y después que haya tras eso un plan económico consistente”.

Argentina tras la congelación de precios

Luego que se decretó este nuevo congelamiento de precios en Argentina, y lejos de lo esperado, el economista aseguró que “la población no está para nada más tranquila”.

“La situación es extraña porque en los supermercados siguen habiendo largas colas. La actitud de la gente debido al coronavirus es abastecerse para lo que viene y comprar muchos productos. En los primeros días de la cuarentena se vendió más en los supermercados que en la previa de las fiestas de fin de año”, explicó el experto.

“La inflación es un problema que tenemos antes de la llegada del coronavirus (…) El Gobierno, sólo en marzo, emitió 500 mil millones de pesos que es un cuarto de la base monetaria. Las expectativas de inflación son muy altas en un contexto donde no hay actividad económica”.

También dijo que debido al poco acceso que tienen al dólar, “la recesión es total y se espera un pico de desempleo terrible. Hay mucha preocupación en el conourbano de Buenos Aires, donde viven 12 millones de personas, donde el 40% vive bajo la línea de la pobreza, donde no se cumple la cuarentena y hay miedo a los saqueos”.

Hernán Claro

Periodista a su servicio con un profundo interés en la política.+ info

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