La reunión en casa de Mañalich que habría dado luz verde a Castilla

A fines de diciembre el futuro de la central Termoeléctrica Castilla, del empresario brasilero Eike Batista, era incierto. Había pasado por un traspié judicial y dependía completamente del pronunciamiento del Seremi de Salud de Atacama, Nicolás Baeza, quien decidiría si el proyecto era considerado "molesto" o "contaminante", teniendo a la vista un pronunciamiento previo de su repartición, que bajo la jefatura de la ex Seremi de Salud, Pilar Merino, determinó que la millonaria iniciativa sí era "contaminan

Por:  El Dínamo

A fines de diciembre el futuro de la central Termoeléctrica Castilla, del empresario brasilero Eike Batista, era incierto. Había pasado por un traspié judicial y dependía completamente del pronunciamiento del Seremi de Salud de Atacama, Nicolás Baeza, quien decidiría si el proyecto era considerado “molesto” o “contaminante”, teniendo a la vista un pronunciamiento previo de su repartición, que bajo la jefatura de la ex Seremi de Salud, Pilar Merino, determinó que la millonaria iniciativa sí era “contaminante”. 



Según denuncia la Asociación Gremial de Funcionarios de la Seremi de Salud de Atacama, que encabeza Erik Jopia, Baeza fue evidentemente presionado para cambiar la calificación. Y en esas gestiones -asegura- apuntan directamente al gobierno central. Así, en una carta enviada el 19 de enero de 2011 al propio Seremi,  la asociación gremial  le enrostra su participación en una reunión efectuada el viernes 31 de diciembre de 2010 en la casa del ministro de Salud Jaime Mañalich, y en la que habrían participado también el ministro de Economía, Juan Andrés Fontaine, el entonces ministro de Energía, Ricardo Raineri, equipos técnicos y jurídicos de esas carteras y de la Seremi de Salud de Atacama, entre ellos Omar Maldonado, Jefe del Departamento de Salud Pública.



La Asociación asegura que en esa instancia, Baeza comenzó a evaluar un cambio de postura de su repartición, decisión que finalmente tomó en un segundo encuentro realizado en la Intendencia Regional de Atacama, donde asistieron representantes de los mismos ministerios antes mencionados y equipos técnicos y jurídicos de la Seremi de Salud. 



Jopia comentó a El Dínamo que la idea de la misiva era evitar que Baeza -en base a su determinación- ejerciera presiones sobre su equipo técnico. “El objetivo era que no siguieran presionando al equipo técnico, y ahí fue cuando (Baeza) tomó la decisión de verlo con la división jurídica, obviando a nuestro equipo”, explicó Erik Jopia, quien agrega que está dispuesto a llevar estos antecedentes al Congreso en caso de que se apruebe la constitución de una nueva comisión investigadora. 



El documento, a su vez, asegura que existió un cambio radical de opinión por parte del Seremi Nicolás Baeza ya que al asumir su cargo, manifestó que mantendría la calificación de contaminante, prefiriendo quedar mal con la empresa y no con la comunidad. E incluso, dos días antes de la reunión en la casa del ministro Mañalich, en la cuenta anual, aseguró a los funcionarios que la idea era mantener aquella calificación. 



Las presiones para la aprobación de la Termoeléctrica Castilla fueron denunciadas esta semana por el noticiero central de TVN, 24 Horas, que tuvo acceso a una serie de correos electrónicos enviados por Baeza a Omar Maldonado, jefe del departamento de Salud Pública del servicio, donde le solicita que trabaje sobre la base de que el proyecto es “molesto” y no “contaminante”. “Luego de haber leído y analizado todos los antecedentes de Castilla, mi decisión es emitir un nuevo pronunciamiento que concluya que el proyecto es molesto y no contaminante. Lo anterior no es arbitrario y se basa en el hecho que la empresa, de acuerdo a todas las modelaciones, cumple con la ley. Por esto te solicito trabajar sobre la base de este lineamiento e informarme al respecto el día lunes 17 de enero”, reza el email enviado por la autoridad de Salud. 



Sin embargo, la Unidad Técnica de Medio Ambiente de la Seremi de Salud de Atacama nunca estuvo de acuerdo con la decisión tomada por Baeza, y hasta hoy aseguran que el proyecto Termoeléctrico Castilla es contaminante. Por esto mismo, el Seremi sólo recurrió a la unidad jurídica para emitir su pronunciamiento. “Cómo explica un ginecólogo que llegó a ese convencimiento si la propia unidad técnica del Servicio para la cual trabaja, no está de acuerdo”, cuestiona Erik Jopia.



El Dínamo intentó infructuosamente contactarse con Baeza para corroborar el tenor de la cita realizada en la casa del titular de Salud.

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