Las dudas sobre el proyecto de alcaldes para permitir cierre de calles y pasajes para evitar delitos

La medida está siendo apoyada por el Ministerio del Interior, pero expertos en seguridad cuestionan que sólo se traslade el lugar donde se cometan los delitos en vez de eliminarlos.

Las dudas sobre el proyecto de alcaldes para permitir cierre de calles y pasajes para evitar delitos
Las dudas sobre el proyecto de alcaldes para permitir cierre de calles y pasajes para evitar delitos
Por:  Brenda Martínez

El incremento de robos y la sensación de inseguridad de las comunidades motivó que los alcaldes de las comunas de La Florida, Puente Alto, Independencia y Peñalolén a presentar un proyecto que busca permitir el cierre de pasajes y calles para evitar que se cometan delitos violentos.

De acuerdo a los datos de la Fiscalía Nacional, desde que se inició el Estado de Excepción los robos con violencia han aumentado en un 120% en la Región Metropolitana. Mientras que a nivel nacional, y en comparación al año pasado, se registró un aumento del 62,5% en estos delitos.

A esto se suma que, según información entregada por Carabineros, durante la última semana se registraron 1.290 personas detenidas por delitos de mayor connotación social y 4.013 por otros delitos, como infracciones a la Ley de Armas y de Drogas.

Asimismo, solo en los últimos días se han decomisado 33 armas de fuego y desbaratado a 14 bandas delictuales. Con estos resultados, en lo que va del año, se ha detenido a los integrantes de 698 organizaciones criminales y ha recuperado 1.727 armas de diverso poder de fuego.

Pese a que se mantienen activos los operativos policiales para atrapar a los delincuentes, estas cifras están lejos de transmitir tranquilidad a los vecinos de distintos barrios, en los que se percibe el miedo al riesgo inminente de ser víctimas de violentos robos, especialmente en sus viviendas y de sus vehículos, bajo modalidades conocidas como “encerronas” y “portonazos”.

Un cierre controvertido

La propuesta de los alcaldes fue bien recibida por el Gobierno. Incluso, el ministro del Interior, Víctor Pérez, entregó su apoyo para que fuese tramitado en un corto plazo.

La normativa permitiría el cierre de los pasajes o las calles que tengan hasta 11 metros de ancho, por donde no circule el transporte público y que la modificación cuente con la aprobación de al menos el 90% de los residentes del sector.

El documento presentado por los jefes comunales al ministro del Interior establece que los portones deberán contar con una puerta peatonal para la libre circulación durante el día, mientras que en la noche se mantendrá cerrada y sólo tendrán acceso los residentes.

Al respecto, el alcalde Independencia, Gonzalo Durán explicó a EL DÍNAMO que “el cierre de calles y pasajes es un tema antiguo que ha causado permanentemente controversia en las distintas comunas del país. Por un lado, muchas comunidades apuntan a cerrarlos, pero hay disposiciones legales que lo han impedido. Todo esto, pese a que está permitido el cierre de un tipo de pasajes que son los ciegos o sin salida”.

En ese sentido, Durán valoró la posibilidad de que se pueda ampliar esto a otros sectores y calles abiertas.”Esto es muy importante y sigue siendo muy sentido por las comunidades. No se trata de que la gente se encierre”, agregó.

El ministro Pérez aseguró que este es “un compromiso con los alcaldes de que muchas de las normas y las leyes nazcan de la experiencia municipal, nazcan de la experiencia de las comunas”.

“Quiero reafirmar que en materia de seguridad y compromiso es escuchar a los municipios. Siempre uno tiene que escuchar a los expertos, se tiene que escuchar a los especialistas, pero escuchar al municipio es escuchar a la gente de las necesidades cotidianas como algo tan propio de la familia como es la seguridad”, destacó el secretario de Estado.

Una vez que sea revisado por la autoridad, la iniciativa contará con la firma y patrocinio del Gobierno para que sea tramitado en el Congreso.

En concreto, la ley vigente establece que solo se puede permitir el cierre de los pasajes sin salida, sólo con la intención justificada de proteger la integridad y seguridad de los vecinos. Al igual que en el proyecto, se debe contar con la probación del 90% de los vecinos. La autorización tiene una duración de cinco años, prorrogables automáticamente a menos que la municipalidad emita una resolución, con acuerdo del Concejo Municipal, señalando lo contrario o que el 50% de los vecinos quiera retirar los portones de cierre.

¿Es una medida efectiva?

El experto en seguridad y jefe de carrera de Administración Pública de la UTEM, Rafael Pizarro, explicó que la eficacia de la medida dependerá del delito que se quiera disminuir, ya que esto podría afectar la logística de la comisión del delito pero no lo evitaría.

“En el caso del robo de una casa, dependiendo del barrio, los delincuentes suelen robar el vehículo de las mismas víctimas, cargan las cosas y se van. Entonces, la eficacia es más bien relativa, porque en caso de un portonazo ya no lo te harán en el portón de la casa, sino que en el de la calle”, argumentó.

Pizzarro sostiene que en el robo de autos solo se logra desplazar el problema, explicando que actualmente es necesario incorporar nuevas tecnologías en estos temas, como cámaras de televigilacia y el monitoreo de vehículos.”Tecnología orientada en la georreferenciación y el seguimiento de vehículos robados, son otras de las alternativas”, sostuvo.

El académico destacó que también se debe evaluar el costo que tendría la instalación de portones en ciertas comunidades que sufren esas situaciones, que muchas veces no cuentan con la capacidad para pagarlo y mantenerlo en condiciones óptimas a través del tiempo.

“Esto tiene un costo que no solo tiene que ver con la inversión inicial, sino que además está el mantenimiento. Uno puede generar una presión en el gasto familiar, a partir de la inversión en un gasto común que probablemente no tengan, generando también presiones en los municipios para que éstos los implementen. No sé si están en condiciones de asumir ese tipo de inversión”, agregó.

El experto indicó que estas medidas también podrían llevar consigo conflictos entre los residentes de las calles o pasajes que se quieran cerrar. Pese a que un 90% debe estar de acuerdo, pueden existir personas que no quieran implementarlo, generándose conflictos y disminuyendo la eficacia, en caso de que los opositores no respeten las reglas de acceso y cierre de las puertas.

“El proyecto tiene algunas sombras que es importante tratar de afinar y mejorar”, concluyó.

EL DÍNAMO consultó a Carabineros sobre la efectividad de esta medida; sin embargo, señalaron que no pueden referirse sobre proyectos de ninguna índole. “Carabineros actúa conforme a derecho y de acuerdo a las leyes vigentes, en consecuencia, no podemos referirnos al proyecto”.

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