Los problemas y desafíos para la distribución de la vacuna de Pfizer en Chile

Aunque el Gobierno afirmó que los acuerdos están firmados, las exigentes condiciones de conservación y traslado y la focalización de la entrega implicarán un reto para la autoridad sanitaria.

Los desafíos para la distribución de la vacuna de Pfizer en Chile
Los desafíos para la distribución de la vacuna de Pfizer en Chile

La farmacéutica Pfizer impactó al mundo al anunciar que la fase 3 de los ensayos de la vacuna contra el coronavirus que está desarrollando junto a la firma alemana BioNTech tenía una eficacia del 90%, en un antecedente que pone un importante desafío logístico y de distribución para todos quienes lo requieran, especialmente para Chile, que logró un acuerdo para reservar 10,1 millones de dosis.

Una de las características fundamentales de este proyecto está en su conservación. En agosto pasado se informó que para la mantención de sus propiedades requiere estar almacenada en congeladores a 70 u 80 grados bajo cero. Esto dificultaría el acceso de la inyección en farmacias o consultorios locales pequeños, que no contarían con esta capacidad de refrigeración.

El ministro de Salud, Enrique Paris, afirmó que debido a este factor “la estrategia y la planificación para colocarla debe ser muy cuidadosa”.

La buena experiencia de Chile en el mantenimiento de vacunas haría que al menos el paso de la importación masiva sea abordable, aunque lo más complejo vendría con la entrega directa a los ciudadanos. En este caso, la logística requerida es uno de los tantos elementos necesarios para concretar la distribución.

Bajo esta última premisa, el Gobierno ya anunció una planificación, la que dependerá solamente de la aprobación de organismos mundiales, como la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA), la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y el propio Instituto de Salud Pública de Chile (ISP).

El plan de vacunación

“En una de las vacunas con la cual ya tenemos contrato y garantía de aprovisionamiento, Pfizer hoy día dio a conocer un resultado extraordinariamente promisorio de sus pruebas de tercera fase”. Esas fueron las palabras del Presidente Sebastián Piñera una vez conocidas las noticias de la efectividad de la vacuna.

Hace algunos meses, el mandatario informó que se había alcanzado un acuerdo para “reservar” millones de dosis para nuestro país, las que llegarían una vez que la FDA diera la autorización de emergencia para su uso.

Durante la semana pasada, Piñera anunció un plan de vacunación en tres etapas, la que apuntará a inmunizar a 14 millones de personas. En la primera etapa se apuntará a vacunas de emergencia; la segunda a inocular a los grupos de mayor riesgo, como los adultos mayores de 65 años, trabajadores de la salud y enfermos crónicos; y la última a la población en general.

El ministro de Ciencias, Andrés Couve, explicó que “el cronograma de entrega se iniciará a partir del próximo año, siempre en la medida en que las pruebas resulten exitosas y se obtienen todas las autorizaciones necesarias”.

“También hay que recordar que este es un candidato de vacuna que es en base a ARN, una nueva tecnología emergente y moderna, y que debe ser analizada, por lo tanto, con mucho cuidado”, añadió Couve.

El reto de la distribución

Las complicaciones para conservar la vacuna de Pfizer en perfecto estado será uno de los desafíos que tendrá la autoridad para su distribución en Chile. Desde el Minsal aún no han entregado detalles de la logística que permitirá el traslado de las dosis para cada zona del país y para el usuario que lo requiera.

Christian García, doctor en Salud Pública y académico de la Universidad de Santiago (Usach), señaló que a pesar de lo positivo del anuncio sobre la inyección quedan varios temas pendientes, especialmente en la entrega a la población en general.

“Hay que ser cautos. Todavía falta la aprobación de la FDA y ver si esta aprobación de emergencia va a ser más bien focalizada, tal como se ha visto en China o en Rusia, donde se ha entregado a grupos puntuales para seguir revisando la eficacia, eficiencia y seguridad”, señaló el experto a EL DÍNAMO.

En este sentido, el especialista cree que la producción de vacunas a nivel mundial “va a demorar varios meses”, por lo que a pesar de la noticia positiva de esta inyección se deberán mantener las medidas preventivas para evitar el contagio como el distanciamiento físico y la estrategia de trazabilidad de los contactos de los infectados.

Por la complicación extra de la conservación de la vacuna de Pfizer, García dijo que “Chile tiene un programa de vacunación de avanzada, que es uno de los mejores de Latinoamérica, con centros de refrigeración encargados de la Seremi que pueden adaptarse a las exigencias en cuanto a la temperatura requerida”.

“Lo más complicado es la focalización en la entrega, determinar qué grupos la recibirán al inicio. Todo eso se debe realizar con detalle”, añadió el experto.

García también afirmó que si bien el hecho de que el país no sea productor de vacunas “no nos pone en una posición diferente”, sí afectaría en el stock disponible, el que podría aumentar con la disposición de fábricas locales. “Esa es una de las tantas lecciones que hemos tenido que aprender en esta pandemia”, reflexionó el profesional.

Más Noticias

Más Noticias