¿Quién es el polémico cura de Zapallar?

Misa de 30 minutos, prédica de 5 y listo. El “cura express” le dicen algunos vecinos. Juan Roberto Julio Lüttges siempre ha realizado sus misas así y desde el 2007 que lo hace en la Parroquia Santa Teresa de Jesús del exclusivo balneario de Zapallar. Ahí mismo donde este domingo llegó un grupo de vecinos para reclamarle a viva voz por los millonarios cobros que está realizando por las sepulturas en el cementerio local, cuyos valores alcanzan hasta los 2 millones de pesos.   

Por:  El Dínamo

Misa de 30 minutos, prédica de 5 y listo. El “cura express” le dicen algunos vecinos. Juan Roberto Julio Lüttges siempre ha realizado sus misas así y desde el 2007 que lo hace en la Parroquia Santa Teresa de Jesús del exclusivo balneario de Zapallar. Ahí mismo donde este domingo llegó un grupo de vecinos para reclamarle a viva voz por los millonarios cobros que está realizando por las sepulturas en el cementerio local, cuyos valores alcanzan hasta los 2 millones de pesos. 

El episodio del domingo en la Parroquia de Zapallar no es aislado. Al poco tiempo de llegar el sacerdote  ordenó la exhumación de cuerpos en el sector de “Los Angelitos”, llamado así por ser el lugar de entierro para los niños y que se encuentra con una privilegiada vista al mar.  Decidió detener la remoción luego de un recurso de protección  interpuesto por familiares ante la Corte de Apelaciones de Valparaíso. Pero la polémica no terminó ahí, junto a la decisión de traslado de los cuerpos, se informó a la comunidad del cobro retroactivo del mantenimiento de las tumbas.

 
Quienes lo conocen dicen que Juan Roberto Julio (47 años) es un tipo cálido y de un humor algo sarcástico.  “Es entretenido conversar con él”, cuentan algunos de sus defendores, quienes interpretan sus polémicas determinaciones como un sano intento por hermosear y modernizar Zapallar. 

Pero en estos cuatro años, el padre Julio ha ganado también muchos detractores, que hablan con nostalgia de los tiempos en que estaba el querido Padre “Pancho” y a quienes no les gusta nada el estilo y las formas de su reemplazante, que a diferencia de su antecesor no tiene complejo de pasearse en auto con chofer, acompañado siempre de dos vistosos poodle; usa un golpeado tono castigador en su breve prédica y que no tiene remilgos en acusar por la prensa al alcalde de Zapallar Nicolás Cox de ser el instigador de las protestas en su contra.

Abogado defensor

Juan Roberto Julio fue ordenado sacerdote en 1994. Estudió historia en la Universidad Católica y luego obtuvo el título de abogado en España, aunque al parecer no lo ha revalidado en Chile porque no figura en los registros del Poder Judicial . Tiene cinco hermanos y antes de llegar a Zapallar, estuvo a cargo de la Parroquia Andacollo en San Felipe

Como abogado, el sacerdote fue el defensor  del ex párroco de Los Andes, René Benavides, acusado de cometer abusos sexuales contra al menos seis jóvenes y del que actualmente se lleva un juicio canónico en su contra.

Para el conocido abogado, y miembro de los  “vecinos veraneantes”,  Herman Chadwick, el problema es que Julio no se identifica con la gente de Zapallar. Chadwick explica que esa parroquia atiende a todo tipo de personas,  “desde importantes empresarios, hasta sencillos pescadores”,   y -dice-  que el sacerdote no ha sido capaz de relacionarse bien con todos. El presidente del Consejo Nacional de Televisión asiste regularmente a las  misas de Julio y si bien ha intercambiado algunas palabras con el religioso, aclara que el sacerdote “no comparte con nadie” y agrega que durante las homilías es fácil encontrarse con  “el tono castigador de su prédica”. 

Algunos lo califican de  “cura cuico”, otros derechamente de “clasista”, lo cierto es que al momento de nombrar los muertos en su misa, algunos son tratados de “don” y otros simplemente por el nombre. 

Su distancia con la gente no le ha impedido generar lazos importantes familias de la zona. Se sabe de su estrecha amistad con la viuda de Ricardo Claro, María Luisa Vial, a quién visita  frecuentemente, y con el concejal UDI, Pablo Valdés. 

El cura constructor

Su estadía en la  Andacollo -previo a hacerse cargo de la Parroquia de Zapallar-  no pasó inadvertida. Allí también aplicó una fórmula empresarial para administrar los recursos, lo que le permitió heredar dependencias con hermosos jardines  y excelentes instalaciones. Experiencia que quiere replicar en Zapallar.

El sacerdote ha realizado numerosas inversiones en las dependencias parroquiales. Cambió los muros de pino, por bloques de piedra; ordenó la refacción de una antigua casona que albergó a distintas congregaciones de religiosas, y ha realizado mejoras al polémico cementerio. Otra de sus iniciativas fue la construcción de una piscina en la casa parroquial para su uso personal, lo que ha sido el comidillo de los lugareños y conspicuos veraneantes de la zona.  

Su misión no es evangelizar, sino hacer negocio”, cuenta un conocido vecino que prefirió no revelar su nombre. Los zapallarinos reclaman que deben enterrar a sus deudos en localidades cercanas porque no cuentan con el dinero, lo mismo ocurre con los bautizos y los matrimonios, estos últimos pueden llegar a costar 300 mil pesos.

Las peleas prometen seguir, más ahora cuando el  alcalde de Zapallar, Nicolás Cox,  interpuso una querella en contra de Julio por injurias con publicidad, de la cual el religioso fue notificado el jueves pasado. El edil acudió a los tribunales luego de que el sacerdote publicara en el sitio web de la parroquia una serie de cartas entre él y el alcalde bajo el título  “Intento ilícito de apropiación de Teatro Parroquial”. La disputa nace a raíz de la solicitud de cancelación del comodato entregado el 2001 a la Municipalidad y que vence a mediados de este año. 

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