Ximena Ossandón: “Si me piden que vuelva a la JUNJI sin sueldo, lo hago feliz”

Desligada de los conflictos que hoy tienen a la Coalición en las portadas, Ximena Ossandón sabe que no es el centro de atención de la prensa como lo fue en Diciembre del 2010. No le incomoda hablar de los tres hechos marcaron su salida de la JUNJI (Junta Nacional de Jardines Infantiles): la instalación de una virgen en su lugar de trabajo, una entrevista a El Mostrador en donde afirmaba que a Karadima se le introdujo el demonio y sus desafortunados comentarios por Twitter, en donde se produjo el bullado “regulequegate” en donde parecía quejarse

Por:  El Dínamo

Desligada de los conflictos que hoy tienen a la Coalición en las portadas, Ximena Ossandón sabe que no es el centro de atención de la prensa como lo fue en Diciembre del 2010. No le incomoda hablar de los tres hechos marcaron su salida de la JUNJI (Junta Nacional de Jardines Infantiles): la instalación de una virgen en su lugar de trabajo, una entrevista a El Mostrador en donde afirmaba que a Karadima se le introdujo el demonio y sus desafortunados comentarios por Twitter, en donde se produjo el bullado “regulequegate” en donde parecía quejarse públicamente de su millonario sueldo de funcionaria pública.

Las polémicas no fueron menores, tampoco el eco mediático que provocó su particular comportamiento. Hoy por hoy, Ximena Ossandón –“Nona” para sus cercanos– tiene claro que tuvo que dejar el cargo de vicepresidenta por polémicas externas a su desempeño laboral y por eso está tranquila en el abandono mediático. Claro que lo anterior se rompe cuando se le cita en los periódicos a raíz de la semejanza de su salida del cargo con el más reciente caso Van Rysselberghe, la ex Intendenta del Bío Bío, quien, por motivos incomparables al de Ossandón, tuvo que presentar también su renuncia. “El único punto de comparación entre las dos es que ambas tenemos hartos hijos” asegura, evidenciando la militancia que las dos mantienen en el Opus Dei, la que llevó a Ossandón a ser madre de 9 hijos, pero aludiendo también a lo distinto que sus salidas.

Durante el pasado año, entre Ossandón y Van Rysselbeghe, hubo discrepancias por la delegación de cargos en la Región del Bío Bio. “Cuando asumí la vicepresidencia de la JUNJI intenté ser técnica y políticamente correcta en la distribución del país y las direcciones regionales. Entonces, revisé los currículum y dejé a los mejores”.

¿Cuál fue el conflicto con Van Rysselberghe?

—Cuando asumí el cargo de vicepresidenta me enteré que Jacqueline había pedido la renuncia al director de la JUNJI de la región de y, técnicamente, no le correspondía a ella. Entonces la llamé y le expliqué que el procedimiento de arribos y reemplazos me correspondía a mí y no a ella.

¿Qué consecuencias tuvo el desencuentro?

—Ella es una mujer con personalidad fuerte y yo también. Bueno ahí hay otro parecido entre ella y yo. No fue fácil, pero al final quedó la persona que yo elegí.

¿Qué le pareció lo ocurrido con la ex Intendenta?

—Creo que se cometieron muchos errores. Y uno de ellos es que Jacqueline debió salir desde el principio del conflicto, pero nadie se atrevió a dar el paso. Finalmente el Gobierno terminó pagando los costos de una muy mala decisión.

Totalmente feminista

Ximena Ossandón cree que el hecho de ser mujer le da un enfoque muy distinto al conflicto tanto de ella como el de Van Rysselberghe: “En política suelen ser más severos con las mujeres que con los hombres y eso no puede ser”, reflexiona. Y es que una de las luchas que Ossandón dice dar, desde el mundo más conservador, tiene relación con la igualdad de sexos y oportunidades. Golpea la mesa para decir con seguridad que los hombres en los aspectos más básicos se ven beneficiados mayormente que las mujeres. “A mí me gustaría que en igualdad de condiciones nos consideren, nos escuchen. Que los sueldos sean los mismos para hombres y mujeres”.

En entrevistas sueles contraponer el desencuentro que tienes con movimientos feministas y tu postura a favor de la inclusión femenina, ¿qué ocurre?

—A mí me da risa cuando me atacan los grupos feministas. Ojalá supieran ellas que yo soy totalmente feminista y que en todos los puestos que tuve en el servicio público siempre he luchado por nuestra inclusión e igualdad. Hay cosas inaceptables que se siguen dando. El mismo sistema de Sociedad Conyugal sigue siendo terriblemente injusto para las mujeres y por eso entiendo que ahora el Gobierno lo está modificando pues es abiertamente perjudicial para nuestro género.

Piñera nunca será Bachelet

Fue la primera damnificada política del gobierno de Sebastián Piñera, sin embargo, aún cree en el proyecto que encabeza el Presidente: “Es un gallo que fue elegido conociendo sus virtudes y defectos” enfatiza.

¿Por qué crees que Piñera llegó al poder?

—Lo elegimos por ciertas cualidades; por empresario, emprendedor, etc. Pero el afán que tiene la comunicación de la Moneda de tratar que Sebastián Piñera sea como Michelle Bachelet es a mi juicio un error, porque ella es una mujer encantadora, empática, amorosa, las tenía todas en ese aspecto, pero no tenía otras cualidades que sí tiene Sebastián Piñera.

¿No conjuga la imagen del Presidente con la “clase popular”?

—Pretender que Piñera duerma en una media agua o que sirva el desayuno en un hogar de ancianos no parece lógico. Él debiera explotar su lado de eficiencia, de hombre inteligente para resolver problemas.

¿Volver a la Junji?
Cuando Ossandón se refiere a su rol en la JUNJI se emociona. El trabajo en terreno que hizo durante los seis meses en que estuvo en el cargo de vicepresidenta, parece haberle calado hondo. “Agradezco a la JUNJI y el trabajo, porque aprendí cualquier cantidad. De hecho, no tendría ningún problema de postular si se diera la oportunidad, ya que me encantó el trabajo. Si el día de mañana me piden que vuelva a la JUNJI sin sueldo, yo feliz. Pero si van a decir que Ximena Ossandón no pasó el test sicológico frente a una alta dirección, mejor no lo hago”.

Sobre los tres puntos abordados por el Presidente Piñera en su discurso del 21 de mayo del 2010, Ximena Ossandón se muestra desconfiada. Cobertura, extensión horaria y calidad se ven perjudicadas, según observa, dado a que “el gobierno tiene una postura y el ministerio otra. Hasta el momento ninguna de los tres se concreta. Habrá que ver qué ocurre ahora, pero el presupuesto habla por sí solo y cuando cortan el presupuesto es porque no va a crecer”.

Tras su salida de la JUNJI, Ossandón sigue trabajando por el partido “soy RN en un país que está tomado por la UDI” enfatiza. “Lo soy, también, por apellido, pero he votado toda mi vida libremente. En eso RN tiene la virtud y el defecto de que es mucho más libre que la UDI, pero por otro lado somos un despelote”.

¿Te acomoda el formato de RN?

—A mí me gusta estar en lugares menos protegidos porque ahí es donde puedes afirmar la voz. Si me voy a la UDI voy a estar en un casillero donde vamos a tener poco que discutir y a mí me gusta la batalla.

Vía 
Ximena Ossandón: “Si me piden que vuelva a la JUNJI sin sueldo, lo hago feliz”
 en Paniko

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