Opinión

A la Chiqui en ti

Marchamos en pro del levantamiento de conciencia, pero ¿para qué? Para volver a sumergimos en la misma sociedad que cree que el género implica la posesión de ciertas características pre-definidas, escasamente cuestionadas: Se estereotipa.

A la Chiqui en ti
Por:  Marcela Del Sol

La mía es libre y hermosa. Se siente ligera, es libertad. Quisiera que la tuya salga de la prisión impuesta por la persuasión errada de que solo se es mujer según expectativas y patrones homogeneizados, que nos impusieron hace mucho: Desde que nacimos mujer, debiendo justificar cada acción, con algo que no resulte polémico.

Vivimos en una sociedad cuyo propósito ha sido, transgeneracionalmente, trastocado por arquetipos patriarcales transigentes. La verdad es que ninguno de nuestros sistemas sociales ha sido (aún), establecido por mujeres sino como respuesta a él.
Aquellos factores incontrolables como el género, la raza, el estatus social, continúan siendo subyugados a la permanencia de directrices que, supuestamente, contemplan el bien común. El problema es que solo es común para un sector del mundo.

Aun así, nos atrevemos a hablar de impacto social, de reparación, de responsabilidad colectiva, seguimos tejiendo redes de información y educación. Marchamos en pro del levantamiento de conciencia, pero ¿para qué? Para volver a sumergimos en la misma sociedad que cree que el género implica la posesión de ciertas características pre-definidas, escasamente cuestionadas: Se estereotipa. No se nos preguntan nuestros conceptos sobre la vida, nuestros puntos de vista, ni siquiera debatimos el como somos, según habito costumbrista, versus el como queremos ser.

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