Opinión

Día del Kinesiólogo: movernos después de la pandemia

La kinesiología no ha podido quedar ajena en el abordaje de estas nuevas problemáticas y hoy, en el día mundial de nuestra profesión, el desafío es generar estrategias de promoción, prevención y rehabilitación a través del movimiento humano que busquen optimizar la salud de la población.

En esta fecha se conmemora la publicación de la ley de Colegios Profesionales de 1969. FREEPIK
En esta fecha se conmemora la publicación de la ley de Colegios Profesionales de 1969. FREEPIK
Por:  Daniela García

La pandemia significó para nuestra sociedad mucho más que tener que enfrentarnos a un virus desconocido, altamente contagioso y letal. Fue la gota que rebalsó el vaso y agudizó las problemáticas de salud mental, sedentarismo, obesidad, hipertensión, entre otras, así como también, la responsable de haber cambiado nuestras formas de interacción social. 

En esta vuelta a la presencialidad, vemos los estragos que la pandemia dejó en nuestra comunidad, donde ninguna generación quedó inmune a los daños en la calidad de vida tras las restricciones de nuestra movilidad. Esto último, se confirma en un artículo de Kabir Sadarangani y Cols 2021, que estableció que las conductas sedentarias durante este período aumentaron en un 74,9%.

Bajo este panorama, la kinesiología no ha podido quedar ajena en el abordaje de estas nuevas problemáticas y hoy, en el día mundial de nuestra profesión, el desafío es generar estrategias de promoción, prevención y rehabilitación a través del movimiento humano que busquen optimizar la salud de la población, ya que el movimiento es lo que nos permite ser, hacer y desarrollarnos en el medio. 

A no olvidar que el movimiento del diafragma permite la  expansión  de  los  pulmones  para  que  entre  el  aire  oxigenado y  podamos respirar,  que  para  que  una  madre/padre pueda  acariciar  a  sus  hijos,  el  cerebro  envía  una  señal  a  los músculos  que  se  coordinan  perfectamente  para  llegar  a  la  mejilla de ese niño/a, que durante  el  parto de un bebé  es  el  choque  de  su  cabeza  contra  la pelvis  la  que  estimula   el  aumento  de  contracciones  uterinas  para  que  este  pueda  nacer;  y que actividades  tan  delicadas  como  la  danza de  un  bailarín,  la  ejecución  de  una  cirugía de manera habilidosa o un saque  de tenis finamente colocado, son movimiento.    

Por lo mismo, nuestra propuesta como profesionales es promover el movimiento, fomentar la práctica de ejercicio y de actividad física. Invitar a la sociedad a volver a jugar en familia, a bailar cada vez que podamos, a movernos para volver a conectarnos, con nosotros mismos y con un otro.

Daniela García,
académica Escuela de Kinesiología UDP 

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