Opinión

La literatura, un instrumento para reflexionar y prevenir el bullying

La literatura es una muy buena opción para colocar sobre la mesa este tema para emplazar a conversar y, reflexionar. La lectura de estos libros debe ser planificada para que, además de los estudiantes, la familia también esté involucrada y el tema sea abordado desde el hogar.

El acoso escolar, por ejemplo, es transversal y está lamentablemente “instalado” en las escuelas. @RAWPIXEL/FREEPIKEl acoso escolar, por ejemplo, es transversal y está lamentablemente “instalado” en las escuelas. @RAWPIXEL/FREEPIK
El acoso escolar, por ejemplo, es transversal y está lamentablemente “instalado” en las escuelas. @RAWPIXEL/FREEPIK
Por:  Ximena Díaz

Nadie ha quedado indiferente frente a las noticias que nos han llegado desde diversos establecimientos educacionales sobre violencia escolar. Ha sido un comienzo de año atípico. Nuestros niños y adolescentes enfrentan nuevos desafíos académicos, pero lo más importante es cómo están abordando las emociones. Para ello, primero deben reconocerlas para su bienestar emocional y además para poder interactuar con sus compañeros y, de esta manera, propiciar un ambiente de convivencia sana que les permita un desarrollo integral.

Las emociones se tornan muy complicadas en toda la etapa escolar y se exacerban aún más en el contexto que estamos viviendo. La frustración, la tristeza, la angustia, la incertidumbre y la rabia, pueden desencadenar en ellos complicaciones de índole personal y a su vez el cómo se relacionarán con sus pares y docentes.

El acoso escolar, por ejemplo, es transversal y está lamentablemente “instalado” en las escuelas de todo el mundo. Tanto la prevención como la intervención de estos actos que implican daño físico y sicológico en las víctimas, debieran formar parte indiscutiblemente de un protocolo dentro de las comunidades educativas.

El conocimiento y reconocimiento de las emociones es fundamental para evitar que los acosadores y los “espectadores”, quienes alientan al victimario o bien son indiferentes frente a estos hechos, sepan qué es la empatía y qué es sufrir en silencio.

La literatura es una muy buena opción para colocar sobre la mesa este tema para emplazar a conversar y, reflexionar. La selección de libros infantiles y juveniles que abordan el bullying, permitirán reconocer situaciones cotidianas que muchas veces están normalizadas, porque se les asigna una connotación totalmente errada. Burlas por condición física, social, económica o por desempeño académico, son algunas por las que los acosadores dañan.

La lectura de estos libros debe ser planificada para que, además de los estudiantes, la familia también esté involucrada y el tema sea abordado desde el hogar. Se pueden realizar conversatorios con la intervención de sicólogos, quienes pueden ahondar sobre las diversas emociones y cómo canalizar aquellas que son negativas.

Si educamos a nuestros hijos y estudiantes con valores irrenunciables como el respeto, la tolerancia y la empatía, además de brindarles herramientas que les permitan crecer con seguridad, confianza y autoestima, tal vez logremos que menos niños y jóvenes sufran y no formen parte de estadísticas que resultan tan frías, pero pertenecen a una inexcusable realidad.

Ximena Díaz, 

especialista en Contenidos Instituciones Educativas Zig-Zag


 

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