Opinión

Medicina veterinaria y Código Sanitario

La ausencia de la Medicina Veterinaria en nuestro principal marco regulatorio: el Código Sanitario, conlleva a que las políticas de salud olviden nuestros derechos y deberes, y también nuestro importante rol en el resguardo y promoción de la salud humana.

Hay una urgente necesidad de retomar el proceso estancado en el Senado desde 2019, que permitiría la reincorporación de los veterinarios al libro V de Código Sanitario (Agencia UNO/Archivo).
Hay una urgente necesidad de retomar el proceso estancado en el Senado desde 2019, que permitiría la reincorporación de los veterinarios al libro V de Código Sanitario (Agencia UNO/Archivo).
Por:  María José Ubilla

Actualmente, la regulación sanitaria no reconoce a las y los médicos veterinarios como profesionales de la salud, porque su diseño pone énfasis en la rehabilitación de las personas, instalando una mirada donde nuestra profesión, que no presta atención clínica a humanos, queda marginada.

Este concepto es obsoleto y sesgado, dado que la Salud es más que lo clínico. Organismos internacionales, como la OIE, FAO y OMS, instituciones académicas y centros de investigación, han recomendado abordar las problemáticas sanitarias actuales desde la perspectiva “Una Sola Salud” (One Health), evidenciando la importancia de la interdependencia entre la salud humana, animal y ambiental, coexistiendo estrechos vínculos ecosistémicos, más aún hoy, que vivimos desde hace más de un año una pandemia de origen zoonótico que ha cobrado millones de vidas a nivel mundial y provocado tremendas consecuencias sociales y económicas.

La ausencia de la Medicina Veterinaria en nuestro principal marco regulatorio: el Código Sanitario, conlleva a que las políticas de salud olviden nuestros derechos y deberes, y también nuestro importante rol en el resguardo y promoción de la salud humana, a través áreas vitales como la inocuidad alimentaria, vigilancia epidemiológica, investigación en enfermedades que afectan a la población humana (entre ellas el COVID-19), desarrollo agropecuario sustentable y la protección del ecosistema.

Hay brechas que deben eliminarse en nuestra profesión, como el ejercicio ilegal de la profesión, la prescripción de psicotrópicos y estupefacientes, la ausencia de políticas que reconozcan la interrelación de la salud animal y humana, o el desconocimiento de la ciudadanía sobre nuestro rol. Todas necesitan de nuestra presencia en esta legislación.

Lentamente hay avances, cuando el ISP (Instituto de Salud Pública) incluye la visión de “Una Salud” en un reglamento (RES. 42.561, enero 2020) o cuando se ratifica a un médico veterinario como Seremi de Salud, hitos que claramente celebramos, pero nos hacen ver lo marginados que estamos al tratarse de excepciones, y la urgente necesidad de retomar el proceso estancado en el Senado desde finales de 2019, que permitiría nuestra reincorporación al libro V de Código Sanitario, y ser considerados profesionales de la salud. Un concepto que ejercemos a diario los miles de médicos veterinarios en todo el país.

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