Opinión

Mucho ruido y pocas nueces

Para graficar que el discurso en cuestión fue mucho ruido y pocas nueces, valga mencionar que bajo el título crecimiento económico, no señaló nada referido a este. Solo declaraciones y promesas.

En síntesis, un discurso bien intencionado, pero carente de toda sustancia. AGENCIA UNO
En síntesis, un discurso bien intencionado, pero carente de toda sustancia. AGENCIA UNO

No hay mejor dicho que el del título para expresar lo que significó el discurso del actual Presidente Boric. Mucho ruido (harto bla bla), pero poca sustancia).

Desde ya, partió mal, porque en vez de honrar lo que había comprometido y que era mantener la imparcialidad en el proceso constituyente, comenzó su discurso haciéndole un guiño a la mayoría extremista de la Convención, al saludar a los pueblos de Chile, cuestión que amén de improcedente porque hasta ahora Chile es sólo un país, implica reconocer que la propuesta refundacional que propugna precisamente la existencia de varias naciones y pueblos, sí tiene eco bajo su administración.

Tras advertir que la tarea de que Chile progrese no es fácil, consignar que para avanzar se requería el concurso de todos, y enfatizar que nuestro problema era la concentración de poder, sin reparar en que ese gran pero del sistema, que él y su conglomerado cuestiona, permitió que millones de chilenos salieran de la pobreza, agregó sin ruborizarse, que le correspondía al Estado garantizar un conjunto de derechos sociales, sin señalar de qué modo lo haría, y omitiendo por completo primero que para hacerlo si o si requiere que los capitalistas que en sus palabras acostumbran a concentrar el poder, estén llanos a invertir y financiar todo lo que propone, y segundo que la gente que trabaja deberá pagar el costo que eso significa. No lo pagan ni los informales, ni los burócratas y menos los políticos.

Después de hacer un recorrido fatalista de la historia, poniendo acento en el vaso medio vacío, y reconociéndole mérito a quienes no solo no lo tienen sino que son los responsables de la debacle que hemos venido viviendo, repasó los ejes de su Gobierno, señalando entre ellos, la Reforma de Pensiones, sin reconocer lo que ha significado el ahorro previsional para el desarrollo de Chile, ni la rentabilidad extraordinaria que han obtenido las administradoras privadas. Sólo remarcó que era necesario modificar el sistema para avanzar a otro que otorgue seguridad a todos, esto es, a un sistema de reparto, que no indicó que está siendo abandonado en China y tiene con déficit fiscal a todos los  países en que opera. Precisó que Chile tenía una emergencia habitacional, sin considerar que las tasas de crédito aumentaron producto de los retiros que él mismo impulsó, y como consecuencia directa además de la incertidumbre institucional, que viene promoviendo desde que era dirigente estudiantil. Señaló muchas cosas que haría, y que evidentemente a la gente le gustan, siempre que no le signifiquen ningún desembolso. Solo que lo hizo sin indicar nunca de qué forma o bajo qué formato económico se ejecutarían. 

Para graficar que el discurso en cuestión fue mucho ruido y pocas nueces, valga mencionar que bajo el título crecimiento económico, no señaló nada referido a este. Solo declaraciones y promesas. Lo que sí hizo, y paradójicamente fue utilizar ese título para avisar que haría una nueva “Reforma Tributaria”, la que sabemos siempre se hace a costa del crecimiento, y una “Reforma Laboral” que reducirá la jornada de trabajo, hecho que necesariamente implicará aumentar los costos de los que generan la riqueza.

En síntesis, un discurso bien intencionado, pero carente de toda sustancia. Es decir, y en términos aún más coloquiales, un hueso sin carne. 

1 Cuestiones ambas que Boric no Presidente y los conglomerados que lo apoyan han contradicho una y otra vez, tanto cuando eran oposición y exigían aquí y ahora los cambios, que ahora no pueden hacer, como cuando en la Convención se negaron a escuchar a quienes disentían de ellos, situación que se reprodujo en los diálogos ciudadanos convocados por la Reforma Tributaria, ya que a pesar de que el discurso era que oirían a todos, en la práctica y me consta, hubo actores a los que lisa y llanamente ni siquiera se les contestó. 
2 Porque todos esos derechos que algunos reciben gratis, son pagados con los impuestos de los que trabajan.
3 Me refiero al lumpen destructivo que irrumpió en octubre del año 2019, y que tuvo por objeto para muchos cumplir organizadamente los objetivos de la ideología chavista, promovida por Maduro y su camarilla. 
4 DF. De hecho, el Presidente de la Asech le manifestó al Diario Financiero su preocupación por ese punto específico.

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